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Ningún suplemento reemplaza la dieta sana

Su digestión sería demasiado rápida

Lunes 28 de agosto de 2006

LONDRES.- La vitamina C es otra decepción. "No mejora los daños que provocan los radicales libres a menos que se trate de personas con déficit de vitamina C", afirma el bioquímico Barry Halliwell, de la Universidad Nacional de Singapur. De hecho, el Women s Health Study sugiere que los suplementos de vitamina C pueden acelerar la aterosclerosis en personas diabéticas.

Una tipo de antioxidante aún poco estudiado es el polifenol. La escasa evidencia disponible surge de estudios epidemiológicos, algunos de los cuales sugieren que previene enfermedades. Pero mientras el polifenol actúa como antioxidante en el laboratorio, no está claro que la sangre lo absorba o que, si lo hace, se metabolice rápido. Por ejemplo, el sistema digestivo destruye el 95% del flavonoide resveratrol (vino tino) antes de que ingrese en la circulación.

Así, lo que sea que esté detrás del beneficio de una dieta rica en frutas y verduras no puede repetirse con suplementos vitamínicos. "Porque un alimento con cierto componente es beneficioso no significa que un suplemento [con el mismo componente] también lo sea", dice Paul Coates, de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos.

Pero lo cierto es que las personas que mantienen dietas ricas en vitaminas C y E, polifenoles y carotenoides tienen menos riesgo de sufrir un infarto, enfermedades vasculares, diabetes y cáncer. Una explicación sería que tienen un estilo de vida más saludable. Para Halliwell, en cambio, los antioxidantes son al menos responsables en parte.

Dado que los polifenoles, los carotenoides y las vitaminas de las frutas y las verduras están en materiales duros y fibrosos, argumenta, se quedan en el estómago y el colon, donde pueden neutralizar a los radicales libres. El tracto grastrointestinal genera sustancias reactivas al oxígeno y los suplementos no podrían replicar ese efecto porque se digieren demasiado rápido.

Té, café y radicales libres

Entre las fuentes de antioxidantes dietarios figuran el té y el café, y existe evidencia de que el té verde beneficia la salud al reducir el riesgo de cáncer y de enfermedades cardiovasculares. Extrañamente, también están atestados de especies reactivas al oxígeno.

Pero si los radicales libres son malos para nosotros, ¿cómo es que el té y el café pueden ser beneficiosos? Una posibilidad es que activen nuestro sistema antioxidante. "Se ha vuelto a pensar bastante qué es lo que hacen los radicales libres", afirma Malcolm Jackson, bioquímico de la Universidad de Liverpool, en Gran Bretaña. El considera que en cantidades adecuadas pueden mejorar la salud al hacer que las células activen su maquinaria interna de defensa: una batería de enzimas cazadoras de radicales libres. Si los antioxidantes presentes en la comida funcionaran porque producen radicales libres que mejoran la salud, sería una vuelta de tuerca irónica. Pero también explicaría por qué los suplementos y los extractos no funcionan o hasta pueden ser peligrosos: las dosis son demasiado altas y producen demasiados radicales libres.

Por ahora, el consejo es simple: "Elija comidas ricas en flavonoides, tome vino tinto con moderación y consuma té, frutas y vegetales -dice Halliwell-. No ingiera dosis altas de suplementos o comidas fortificadas hasta que sepamos más".

Por Lisa Melton De New Scientist

New Scientist Magazine (©) 2006. Distribuido por Tribune Media Services

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