Tal como estaba previsto, el ex piquetero y actual subsecretario de Tierras para el Habitat Social, Luis D´Elía, utilizó el acto convocado en repudio a la marcha de Juan Carlos Blumberg para lanzar duras críticas contra el empresario Juan Carlos Blumberg, a quien acusó de "usar como peldaño" para subir en la carrera política "el dolor" por la muerte de su hijo.
Además, y aunque había amenazado con marchar a la Plaza de Mayo, donde se realiza el acto de Blumberg, desistió de movilizarse desde el Obelisco hasta allí. En cambio, llamó a los piqueteros a desconcentrarse "en paz y en orden".
"Entendemos de metamensaje: pero que sepa la derecha que el futuro de la Argentina no solamente se resuelve con votos. Se resuelve con millones de argentinos en las calles, que vamos a defender, de Ushuaia a La Quiaca el gobierno nacional, popular y transformador de Néstor Kirchner", enfatizó D´Elía en su discurso.
Además, el ex piquetero comparó la marcha convocada por Blumberg con "la marcha de Corpus Cristi realizada también un 31 de agosto, hace 51 años" tras la cual, dijo: "16 días después bombardeaban la Plaza de Mayo y derrocaban a Perón".
En uno de los tramos más duros de su mensaje asguró que "detrás de Blumberg marchan los los militares que quieren impunidad para sus delitos atroces".
El enojo de Pérez Esquivel. Previo a sus palabras, el funcionario vivió el desaire del premio Nobel de la Paz, Adolfo Perez Esquivel, quien se desentendió del ex piquetero al llegar al Obelisco. Ocurre que, en rigor, la movilización había sido convocada ayer por Pérez Esquivel. Luego se sumó el ex piquetero junto a otros grupos piquteros cercanos al Gobierno.
Cerca de las 18, cuando ya las primeras columnas de piqueteros estaban en el lugar, Pérez Esquivel llegó a la Plaza de la República y, visiblemente ofuscado, buscó diferenciar su convocatoria de la de D´Elía. “No sé qué pasa aquí ni quién los convocó”, dijo el dirigente en alusión a los piqueteros que comenzaban a hacer sonar sus bombos.
"Nos sorprende que hayan instalado un palco. Nunca se comunicaron conmigo y ahora no se pueden montar en esto, aprovecharse de nuestra convocatoria”, se quejó.
Pérez Esquivel mostró así su enojo y sorpresa con el escenario que se instaló frente al Obelisco sobre la esquina de Carlos Pellegrini y Diagonal Norte, mirando hacia la Plaza de Mayo, donde a partir de las 19 se realizará el acto de Blumberg.
Por otra parte, el titular del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) buscó dejar claro que su convocatoria no es "en contra de Blumberg" sino en contra de que se baje la edad de imputabilidad de los menores.
"Eso va a en contra de la convención internacional del derecho de los niños", afirmó Pérez Esquivel tras reiterar que el tema de la inseguridad "no se resuelve con más represión, sino con más políticas sociales".
"Contra la represión". D´Elía, en cambio, que había llegado al Obelisco un rato antes, reiteró su intención de que la contramarcha sea "serena y tranquila" y ratificó que la movilización es "contra la mano dura, la judicialización de los niños y la represión compulsiva".
En el lugar, hubo columnas de varios grupos piqueteros kirchneristas, entre ellas, el Movimiento Evita, que lidera el actual funcionario del gobernador bonaerense Felipe Solá y la agrupación Barrios de Pie, que encabeza Jorge Ceballos, director del Ministerio de Desarrollo Social.
Separados. El resultado del enojo de Pérez Esquivel no tardó en llegar. El líder del Serpaj y el grupo de jóvenes que habían convocado a manifestarse bajo la consigna "Sí a la vida, no a la represión" se ubicaron en los alrededores del Obelisco, mientras D´Elía y los piqueteros oficialistas se reunían alrededor del escenario de la discordia, a pocos metros de allí.