Nadie hace las tareas de control de los datos
Lo admiten en el propio Senado
A diferencia de lo que ocurre en el Poder Ejecutivo, las declaraciones juradas de los senadores no son sometidas a ningún tipo de control: las autoridades de la Cámara alta sólo se encargan de conservar esos documentos, de que todos los senadores los presenten y de entregar copias a quienes las solicitan.
Es decir, nadie se ocupa de analizar si algún senador incrementó su patrimonio en forma sospechosa o si cumple con tareas que resultan incompatibles con su función legislativa, según reconocieron a LA NACION en la Secretaría Administrativa del Senado.
Esto fue puesto en evidencia en el último informe de la Fundación Poder Ciudadano y el Cippec sobre el cumplimiento de la Convención Interamericana Contra la Corrupción.
"La mayor similitud entre ambas cámaras, y un punto no menor si se analiza la transparencia y aplicación de la ley de ética pública -dice el informe-, es que ni la Secretaría Administrativa de la Cámara de Diputados ni la Secretaría Administrativa del Senado realiza un control de la información que los legisladores y funcionarios alcanzados por la normativa presentan en sus formularios de declaraciones juradas."
El control de las declaraciones juradas debe estar a cargo de la Comisión Nacional de Etica Pública, un organismo que nunca se creó pero que, según la ley de ética pública, debe estar conformado por los tres poderes.
A las fallas en el control se suman, de acuerdo con el mismo informe, carencias en el contenido de los documentos. Los senadores no siempre informan todo lo que se solicita en las declaraciones juradas.
"Un ciudadano puede encontrarse con que la declaración solicitada no cuenta con copia de las hojas pares o que se informa la valuación fiscal de un bien y no la valuación real de la propiedad", ejemplificaron las ONG.
LA NACION también encontró declaraciones juradas en las que no se aclara si la valuación de un bien está calculada en pesos o en dólares.
"El contenido de los formularios es poco claro. No hay criterios uniformes de cómo llenarlos. Por ejemplo, no se aclara si los ingresos deben ser brutos o netos, anuales o mensuales", abunda el informe. .
