Encuentro internacional en España
El periodismo cultural, eje del debate en Segovia
Se edita mucho y se reseña poco, según dicen editores y críticos
SEGOVIA.- Con una fuerte crítica a los medios que dedican poco espacio a la información cultural de calidad, a los autores noveles y a las reseñas de novedades literarias frente al fárrago de productos editoriales que atiborran las librerías, y con una admisión de que el periodismo cultural está en crisis, el encuentro Literatura y Periodismo fue ayer una de las perlas de la última jornada del Hay Festival de Segovia, cuyos resultados dejaron a los organizadores británicos y españoles con una ancha sonrisa en el rostro.
En la charla coordinada por Juan Cruz, director adjunto del diario El País, y que integraron Annalena McAfee, escritora y fundadora del suplemento cultural del diario inglés The Guardian; Manuel Rodríguez Rivero, editor de Espasa y crítico cultural del diario ABC, y Manuel Llorente, jefe de la sección Cultura del diario El Mundo, los participantes mostraron su sorpresa por el hecho de que el público, no habituado a pagar por la concurrencia a actos literarios, haya oblado sus siete euros para escuchar, durante este festival, a Doris Lessing, Ian McEwan, Martin Amis, Laura Restrepo, Fernando Savater, Rosa Montero, Juan Villoro, Enrique Vila Matas y otros destacados escritores.
Juan Cruz, que anoche voló a Buenos Aires para la presentación de su reciente novela Retrato de un hombre desnudo (Alfaguara), que tendrá lugar esta semana, puso humor y sentido crítico a la hora de señalar: "Los periodistas culturales tenemos pereza intelectual e informativa. Se hacen muchos suplementos literarios, pero no están dominados por la esencia del periodismo. A eso hay que volver".
McAfee explicó sin ambages: "Existe en el Reino Unido hoy una reivindicación del periodismo cultural. Hace cinco años, teníamos una estupidización de los diarios. Eran antiintelectuales. Poco a poco, con acontecimientos como el Hay Festival y la aparición de grupos de lectura, ha crecido el apetito por la cobertura de los temas culturales".
Disfrute y esfuerzo
Optimista, Llorente señaló: "Si los actos literarios pagos están llenos, eso quiere decir que algo se mueve".
Rodríguez Rivero apuntó, sin embargo, que la oferta cultural de mayor difusión es hoy la que entretiene lo más rápido posible. "Pasarlo bien se ha convertirlo en lo fundamental. Pero hay que saber que, por ejemplo, la lectura, además de un disfrute, implica un esfuerzo. Nadie lee a Proust pensando que se lo va a pasar bomba desde la primera página", agregó.
Cruz puso de relieve que la cultura se está ensombreciendo frente al hecho concreto de que muchos grupos editoriales privilegian más la necesidad de vender ejemplares que la calidad literaria de lo que se ofrece. McAfee comentó que The Guardian tiene un premio especial que concede sólo al primer libro de escritores noveles, y que en el área cultural del periódico se presta mucha atención a lo que se publica. Cruz subrayó que The Guardian Review es uno de los mejores de su tipo en Gran Bretaña.
Los críticos españoles de la mesa coincidieron en que no existe relación entre la producción editorial y los libros que merecen una reseña en los suplementos culturales de la prensa. Se publican 70.000 libros, de los cuales 50.000 son novedades literarias en España. Los periódicos sólo reseñan 800 por semana. Corolario: una vasta mayoría de autores permanece en el fárrago de lo que se sustituye velozmente en las librerías.
Cuando el debate derivó en Dan Brown y su archivendido El Código Da Vinci, McAfee dijo: "Sólo se puede disfrutar de aquello que entretiene. Pero si vamos más allá y pensamos, por ejemplo, en Mahler, sólo podremos disfrutarlo si lo comprendemos. En la literatura pasa lo mismo".
El intercambio derivó entonces en Internet y el vasto universo que abre en el mundo editorial, por ejemplo, con la publicación a demanda. "En la cobertura de acontecimientos culturales, somos dinosaurios frente a lo que ocurre con Internet. En myspace.com ya hay gente que publica sus libros. Si esto continúa, nosotros seremos prehistóricos", vaticinó McAfee.
Las conclusiones se cerraron en torno de la idea de que tanta producción editorial no vuelve al hombre actual más sabio. "Hay que volver a poner el libro en las conversaciones de la gente, como propone Gabriel Zaid en su ensayo Demasiados libros, sugirió Cruz.
Anoche, la lluviosa y fría Segovia se vació lentamente de luminarias literarias. A media tarde, ya no era posible dar con Amis en un café o con Rosa Montero desayunando a media mañana, o con McEwan tomado de la mano de su mujer en el monumental alcázar.
Como Fontanarrosa en el Hay Festival de Cartagena, Doris Lessing -cuyo acto se colmó de público- fue elegida por sus pares como la mejor de todos ellos. Con más de ocho décadas de vida, Lessing se emocionó al recibir una primera edición de Charles Dickens.
El tour literario de algunos continuará desde la semana próxima en Madrid, donde comenzará la feria del libro Liber, pasado mañana. .
Por Susana ReinosoPara LA NACION
