Muertos en accidente: un panorama inquietante del tránsito en las principales vías
Fallan los controles en rutas del país
En Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe casi no se fiscalizan velocidades máximas, alcoholemia ni el estado del transporte
Por Franco Varise | LA NACION
Controles de velocidad que no se realizan, análisis de alcoholemia inexistentes, verificaciones técnicas vehiculares que no son obligatorias, multas que terminan en la nada, y la fiscalización policial cada vez más aislada o, prácticamente, nula.
Este es el panorama de las rutas tanto nacionales como provinciales en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, tres distritos que, sumados, tienen el trágico privilegio de concentrar más de la mitad de las muertes en accidentes de tránsito que se produjeron en el país en los primeros ocho meses de este año: 2702 de 4782 decesos, según datos de Luchemos por la Vida.
El último accidente, en el que fallecieron 12 personas, entre ellas nueve alumnos y una profesora de la escuela Ecos, de Villa Crespo, cuando regresaban en ómnibus por la ruta nacional 11 en Santa Fe, fue una muestra acabada de la falta de fiscalización en las rutas del país. Por esa vía, en sentido contrario, circulaba el camión que provocó la catástrofe. Sus dos tripulantes se hallaban ebrios, según confirmaron fuentes provinciales. Ambos también murieron en el choque.
En Santa Fe, ese accidente dejó al desnudo la inexistencia de controles camineros en las rutas y colocó en apuros al gobierno provincial. Según se informó ayer oficialmente, esa provincia decidió estudiar ahora la factibilidad de firmar convenios con las concesionarias por peaje para instrumentar tales verificaciones.
El gobernador Jorge Obeid expresó ayer que "los controles generarán resistencia, como pasó con los radares, pero a la luz de los hechos no hay otra alternativa".
El representante de la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Fatag) de Santa Fe, Vicente Bouvier, dijo que "es lamentable que en las rutas de la provincia no se controle nada. Hace diez años sacaron los puestos camineros porque coimeaban a los transportistas, pero los controles no fueron reemplazados", añadió. En ese distrito hubo en lo que va del año 16 accidentes con ómnibus de larga distancia -incluido el del domingo- en los que murieron 46 personas.
"Los controles en las rutas no son imposibles, pero sí difíciles. La posibilidad de llevar a cabo fiscalizaciones en los peajes y en las rutas de la provincia van a desalentar algunas prácticas irregulares, como que un conductor circule en condiciones físicas inaceptables", dijo el ministro santafecino Roberto Rosúa.
En Buenos Aires, la situación no es muy diferente. Según estadísticas de entidades viales, esa provincia encabeza el mayor número de muertos en accidentes de tránsito. Hace años que no se realizan controles de velocidad en rutas y los operativos para detectar conductores alcoholizados efectuados en lo que va de 2006 revelaron que el 25 por ciento de los conductores consumió alcohol antes de sentarse al volante. Además, el 40% de los automóviles de ese distrito no tiene realizada la Verificación Técnica Vehicular (VTV) correspondiente.
"Los operativos de medición de alcoholemia se hacen a pedido de las comunas y se trabaja en conjunto", informó ayer un vocero de la cartera de Seguridad provincial, aunque no pudo precisar la regularidad y recursos utilizados en esas mediciones.
Otro componente fundamental de la seguridad vial es VTV, inspección obligatoria que certifica si el vehículo se encuentra en buen estado para circular. Una estimación de la firma Verauto La Plata, concesionaria de la zona 8 -que incluye la mitad del recorrido de la ruta 2, entre otras carreteras de la provincia-, indica que al 40% de los autos no se le realiza la VTV y que en los controles que hace la Policía Vial de la provincia se labran unas 600 infracciones por día en los destacamentos que incluyen el área concesionada, informó a LA NACION el jefe de planta de Verauto, Andrés Ragio.
Como informó LA NACION, la provincia estudia reflotar un proyecto que contempla el uso de radares, un sistema que en la provincia se utilizó en 1998 y que debió ser suspendido por serios cuestionamientos a la veracidad de las infracciones registradas por los equipos. En el medio de la desactivación del sistema hubo denuncias por abusos y pedidos de coima, además de cuestionarse el presunto fin recaudatorio de las multas aplicadas por los municipios.
El titular de Vialidad bonaerense, Arcángel Curto, consideró que "el estado de las rutas provinciales es bueno". Sin embargo, reconoció que "hay ciertas falencias que se combinan con la imprudencia y con otros factores determinantes como el clima".
"A ojo de buen cubero"
Las rutas cordobesas tampoco son la excepción. Hay esencialmente tres vías nacionales (9, 19 y 158) que son escenarios permanentes de graves accidentes y en las cuales los controles policiales son prácticamente inexistentes. La detección de excesos de velocidad en Córdoba se hace "a ojo de buen cubero", admitió el director de Prevención de Accidentes de Tránsito, Luis Notta.
Acerca de los controles, el funcionario afirmó que "Córdoba dispone de 14 puestos camineros en los límites provinciales, a cargo de la policía".
La experiencia ha demostrado en Córdoba que los puestos fronterizos y los operativos esporádicos no resultan suficientes. Notta admitió que la policía no cuenta, por ejemplo, con equipos de radares.
Las rutas, en la mayor parte de su recorrido, son de un solo carril de circulación para cada dirección. Como consecuencia de ello, se producen choques cuando un vehículo intenta sobrepasar a otro (el más reciente, en Arroyito, se cobró la vida de seis trabajadores de Arcor al chocar el ómnibus en el que viajaban con un camión que se le cruzó). Además, en muchos tramos se carece de banquinas y de espacio para que circulen camiones de gran porte y peso junto con colectivos de dos pisos.
Córdoba tiene su propia ley de tránsito (8560) y no adhirió a la legislación nacional. Por ello, la provincia conserva su facultad constitucional del manejo del tránsito y, también, delega ese poder en los municipios.
A este panorama hay que agregarle que en esta provincia no es obligatoria la revisión técnica vehicular, salvo en el caso de los colectivos de pasajeros que deben acreditar las condiciones de los coches ante la Dirección de Transporte.
Trágico choque en la autopista
Dos personas que viajaban en una Renault Trafic fallecieron ayer cuando, por la niebla, la camioneta fue embestida por detrás por un camión de carga, cuando circulaban por la autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura de la ciudad de Berazategui. En la ruta 163, cerca de Chivilcoy, también por la niebla, chocaron dos camiones y un Renault 18, que provocaron lesiones leves a cuatro personas. .
