El galardón del comité noruego: los microcréditos en nuestro país
Fuertes lazos del ganador del Nobel con la Argentina
Visitó el país tres veces; disertó en LA NACION EN 1999 Y 2001
El economista de Bangladesh y flamante premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus visitó la Argentina por primera vez en abril de 1999, cuando lo peor de la recesión empezaba a hacerse sentir con fuerza en el país, y su idea de los microcréditos para los más pobres se difundió tan rápido como un rayo.
De hecho, a siete años de esa visita, la Fundación Grameen tiene hoy en día 26 sucursales, llamadas "réplicas" en todo el país, aunque mayormente concentradas en el Gran Buenos Aires; se entregaron más de 3000 microcréditos y, además, existen políticas de gobierno inspiradas en los aportes de Yunus, que llegaron a 535.000 personas.
El otorgamiento del Nobel a Yunus, según él, lo movilizó muchísimo. "Es algo muy merecido y muy sorpresivo", dijo, emocionado, el presidente de la Fundación Grameen en la Argentina, Norberto Kleiman. También hubo conformidad en el Gobierno por el otorgamiento del Nobel de la Paz a Yunus. "Nos parece una excelente decisión -afirmó a LA NACION el viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo-. Hay una relación directa entre la paz y la disminución de la pobreza, para lo que se requiere capitalizar a los pobres y darles condiciones de inclusión".
Durante su primera visita al país, Yunus habló en el auditorio de LA NACION, junto con el ex presidente del Banco Central, José Luis Machinea, que iba a ser primer ministro de Economía del gobierno de la Alianza y con de sus futuros sucesores y ex ministro del gobierno de Carlos Menem, Domingo Cavallo, en un encuentro moderado por el entonces prosecretario general de LA NACION, Germán Sopeña.
"Algo ha tenido que ver LA NACION con esto. El comienzo de Grameen en la Argentina se produce cuando Yunus llega por primera vez al país y el economista Pablo Broder [ex director general de la empresa Odol y actualmente presidente honorario de la Fundación Grameen en la Argentina] se entrevista con él acá", contó Kleiman.
En esa oportunidad, Yunus sufrió un trago amargo cuando personal argentino de la aerolínea American Airlines le retuvo el pasaporte, el pasaje de avión y la tarjeta de crédito, y le indicó que no lo dejaría embarcarse por falta de datos concretos sobre sus medios de vida y referencias en Nueva York, pero revisó su decisión 40 minutos después, según denunciaron representantes de la editorial Andrés Bello, que editaron los libros del actual premio Nobel en el país.
Magnetismo
Kleiman -licenciado en Economía Política que fue funcionario e incursionó en producciones de cine publicitario y documental- dijo que antes de la conferencia de 1999 no conocía al economista bengalí y aún no había leído su libro, Hasta el fin de la pobreza . Sin embargo, allí pudo interiorizarse en el pensamiento de Yunus y los microcréditos. "A partir de ese momento, salí convencido de que era lo que quería hacer con mi vida -enfatizó-. Yunus irradia un gran magnetismo, transmite una paz, un equilibrio y una serenidad impresionantes."
En mayo siguiente, Broder visitó Bangladesh y regresó al país como representante honorario de Yunus en la Argentina, Paraguay y Uruguay. Kleiman, tras haberse capacitado, en enero de 2000 entregó los primeros créditos en el país, en Posadas, donde se puso en marcha una organización Grameen.
El 23 de abril de 2001, como parte de su segunda visita al país, Yunus colmó el auditorio de LA NACION y fue presentado por Sopeña, por entonces secretario general de Redacción, que fallecería cinco días después.
"Sopeña fue un gran admirador de Yunus y del Grameen Bank. Fue un gran impulsor de estas actividades en la Argentina, que tuvieron un importante apoyo de LA NACION y merecieron notas editoriales del diario. Fue muy fuerte para nosotros que falleciera pocos días después de la segunda visita de Yunus", dijo Kleiman.
Por otra parte, en abril de 2003, el economista bengalí visitó Mendoza, donde su fundación tiene un importante desarrollo. Incluso invitó a la presidenta local de la entidad, Mónica Pescarmona, que se comunicó con él telefónicamente para felicitarlo, a acompañarlo a recibir el premio en Oslo.
"El sistema de microcréditos es una herramienta viable no sólo en lo económico sino desde el punto de vista humano, porque ayuda a disminuir la desigualdad que tantas guerras provoca", dijo a LA NACION la vicepresidenta de la Fundación Grameen Mendoza, María Landa. En esa provincia, el modelo de Yunus produjo un cambio positivo en la calidad de vida de por lo menos 2300 familias, e impactó indirectamente en otras 13.800 personas.
Actualmente, existen organizaciones Grameen en 9 de Julio, Astolfi y Derqui (Pilar), Azul, Bahía Blanca, Barrio Ricardo Rojas (Tigre), El Talar (Tigre), Ezeiza, Florencio Varela, José Mármol, La Plata, Monte Chingolo, San Martín, Temperley, Villa Adelina y Villa Rosa. La Fundación Grameen también tiene dos organizaciones en Chaco, dos en Santa Fe, y una en Mendoza, Misiones, La Rioja, Neuquén y Río Negro.
En su mayoría, los beneficiarios de los créditos otorgados en nuestro país son mujeres, normalmente peluqueras, costureras o artesanas. También se otorgan a mecánicos, fabricantes de productos alimenticios y jardineros. En tanto, el Gobierno puso en marcha hace tres años el plan Manos a la Obra, basado en las ideas de Yunus que otorgó microcréditos a 56.000 emprendimientos y llegó a 535.000 personas.
En agosto de este año, el Congreso sancionó una ley de microcréditos que permitirá a partir de 2007 financiar a sectores pobres (que suman 11 millones de personas en la Argentina, un 31% de la población), con montos de hasta 9600 pesos.
Premonitorio
- "Retenga este nombre: Muhammad Yunus. En algún momento será un premio Nobel de Economía o de la Paz. En cualquiera de los dos casos, pocas personas lo merecerían con más justicia." Con esas palabras proféticas comenzaba el artículo que Germán Sopeña escribió sobre el economista bengalí en LA NACION, en enero de 1999. La crónica finalizaba con una sugerencia: "Hacen falta muchos otros Yunus. Millones de pobres extremos lo atestiguan en todo el mundo".
De la Redacción de LA NACION
