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Telas inteligentes

Los últimos desarrollos tecnológicos en busca del mejor confort

Jueves 19 de octubre de 2006

Fibras bajo la lupa, innovaciones al descubierto. Materiales que repelen la suciedad, calefaccionan o refrigeran, liberan perfume cuando sienten el calor corporal, emiten música, se encienden y hasta... vuelven invisible al usuario. Algunos de estos desarrollos están en etapa experimental, otros sólo esperan una mejor ubicación en el mercado masivo para poder venderse a precios accesibles.

¿Qué tiene la hoja de loto que se resiste a la suciedad? La pregunta de un grupo de investigadores que dilucidó y aplicó a textiles. "Observando la hoja de loto a nanoescalas del orden de los átomos y las moléculas encontraron la respuesta, y esto alteró todo un paradigma higiénico. Hasta entonces se suponía que las superficies más lisas son las más limpias, pero con la hoja de loto demostró lo contrario: llena de rugosidades a escala atómica, la suciedad no puede penetrar la hoja porque las microrrugosidades la dejan suspendida en la superficie. Así se inventaron los textiles sintéticos autolimpiantes, repletos de nanorrugosidades", explica Patricia Marino, directora del Centro de Investigación y Desarrollo Textil del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y docente de la Universidad Tecnológica Nacional.

Desde entonces se puede decir que la industria textil anda en pequeñeces. Algunos de los logros más increíbles en telas de última generación están relacionados con los tamaños mínimos: microencapsulados, nanotecnologías, microelectrónica y una larga lista de miniaturas.

Hilos atómicos. La nanotecnología trabaja a escalas atómicas y ha descubierto que si un material se lo altera a nivel molecular obtiene funciones completamente diferentes a las originales. "La industria textil utiliza la nanotecnología para desarrollar nuevas aplicaciones en materiales -explica Patricia Marino-. Por ejemplo, se incorporaron nanopartículas de cerámica a las fibras de un tejido para lograr un textil térmico: las partículas absorben el calor durante el día y lo liberan por la noche. Otro ejemplo, la plata es un poderoso antimicrobiano cicatrizante. La incorporación de estas nanopartículas en las fibras produce telas que son ideales para usar en hospitales y, sobre todo, en la recuperación de quemaduras." La nanotecnología está avanzando a tal velocidad, que ya existen fibras de tamaño atómico que pueden mezclarse con fibras naturales sin alterar sus cualidades. Además, las fibras ultradelgadas pueden mezclarse entre sí para formar hilos con múltiples características.

¿Qué cambios en la forma de usar y mostrar la ropa traerá el uso masivo de este tipo de fibras en el futuro? Susana Saulquin, profesora de Sociología de la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil de la UBA, explica en su libro La moda después , que en estos casos al ser hilos tan ínfimos resultará casi imposible poder distinguir a simple vista los materiales con los que estará hecha una prenda. Esto cambiará el lenguaje de la moda. Si hasta ahora el material con que se realiza una prenda es un fuerte indicador de la posición social (no es lo mismo lucir una prenda de cuero natural que una de imitación), en un futuro ya no tendrá tanta importancia. Un material que tenga las propiedades del cuero no necesariamente deberá tener su misma imagen. "La dificultad de reconocimiento de materiales y formas provocará un fuerte impacto en la configuración de las relaciones sociales. Las personas ya no podrán tener recetas tipificadas de antemano. Personas atentas y flexibles, con capacidad para descubrir alternativas por el alto grado de incertidumbre, entablarán las nuevas relaciones sociales de manera creativa. Tal vez el miedo y una mayor complejidad social impulsarán a formar matrices de acción grupal a partir de necesidades compartidas y no según variables de edad, sexo, estrato social o zona geográfica."

Microcápsulas. Son minienvases que se incorporan a la estructura de los tejidos y permiten que la prenda obtenga beneficios de sustancias que en algunos casos se encuentran en estado líquido. Por ejemplo, las telas térmicas con microcápsulas de parafina. Si la temperatura varía, la parafina cambia de estado, de sólido a líquido (o viceversa), logrando, de esta forma, mantener una temperatura constante. O sea, si afuera hace un frío invernal, la campera se mantiene en unos cálidos 20°C. Si en cambio hace un calor tropical, la campera continúa en unos refrescantes 20°C. En Europa se realizan camperas hechas casi en un 100% con esta tela y, también, opciones más económicas que sólo poseen un retazo en la nuca, para generar una sensación confortable.

Otra sustancia que portan las microcápsulas son colorantes que reaccionan con la temperatura, de forma que cuando la temperatura cambia, cambia el color de la prenda logrando todo un abanico de posibilidades decorativas. En mercados del Primer Mundo también se comercializan telas con microcápsulas de perfume o aloe vera, que se liberan con el calor del cuerpo.

Microelectrónica. Se denominan textiles inteligentes porque son capaces de experimentar un cambio frente a los estímulos del exterior o bien dar una respuesta en función de las necesidades del usuario. La mayoría de estos textiles están relacionados con la microelectrónica y para que lleguen al público masivo sólo es preciso que puedan producirse en escala.

Camperas con las que se puede programar una agenda. Camisetas que toman la presión arterial y el ritmo cardíaco. Sacos que, gracias a una cámara, reflejan en la parte delantera lo que sucede en la posterior, de modo que el saco parece invisible. Chalecos que avisan cuando se acerca una bala o hacen sonar una alarma ante cualquier situación de peligro. La electrónica ya no precisa de materiales rígidos y la industria textil le da un material nuevo flexible, confortable. Las nuevas prendas tendrán conexiones de tan baja energía que sería imposible recibir descargas eléctricas aun cuando se moje.

Productos naturales v. sintéticos

Las tendencias indican que pese al desarrollo de los sintéticos, la moda de alta calidad seguirá utilizando telas naturales. "Si a la Argentina no le resulta tan sencillo competir en telas inteligentes con los países desarrollados, por el contrario puede hacerlo muy bien en telas naturales de alta calidad -dice la directora del Centro de Investigación y Desarrollo Textil de nuestro país-. Tenemos grandes ventajas porque poseemos el clima, la geografía y el volumen de producción adecuado para competir en lana, algodón, seda, lino y hasta en especialidades muy valoradas como el pelo de vicuña, llama, guanaco, cashmere y mohair."

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