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Nuevas tecnologías en escena

Reciente trabajo de investigación según la puesta del director Pablo Shilton

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LA NACION
Viernes 20 de octubre de 2006

Mucho se ha escrito y se escribe sobre el vínculo entre las artes escénicas y las nuevas tecnologías. Al actor y director Pablo Shilton más que escribir sobre el tema le gusta hacer. Por eso, mañana estrenará en la Ciudad Cultural Konex El aprendiz , un montaje que lleva más de dos años de investigación.

"La obra cuenta la historia de un tipo hiperracional, un ser con un enorme control sobre sí mismo que planea la eyección de su propio cuerpo para formar parte del ciberespacio. Pero en medio de ese intento, comienzan a aparecerle recuerdos y emociones que lo asocian con lo humano, con sus propias vivencias", dice quien ya montó O el sacrificio de la ley (versión libre de Antígona ) , en 1998 , y El huésped, hace seis años. "Y como el tipo quiere vivir en un ciberespacio -continúa-, ahí se requiere el uso de la tecnología. O sea, es lo que se necesita para contar el recorrido del personaje."

La búsqueda comenzó hace unos ocho años, cuando montó una versión multimedia de Antígona que, según reconoce, tuvo sus aciertos y sus desaciertos. Claro que, para él, lo tecnológico no propone nada nuevo al teatro desde lo profundo. "Y al no proponer nada nuevo, propone algo eterno. Lo importante es que la tecnología no viene a responder al conflicto eterno del hombre sino a potenciarlo", reflexiona quien en tele trabajó en Verdad/consecuencia , Montaña rusa y Son de diez , entre otros programas.

Escena de El aprendiz, montaje que se presentará en el Konex
Escena de El aprendiz, montaje que se presentará en el Konex.

En la obra que estrenará mañana en la Ciudad Cultural Konex, la tecnología estará manipulada en vivo y los voces de los actores se notarán modificadas. "Así se establece un diálogo entre lo que propone el actor y lo que la tecnología modifica. Y como la idea es lograr un fusión de lenguajes, por eso estamos trabajando desde hace tiempo con Kaluz Segretin, quien se encarga de la dirección de arte electrónico. El es la otra pata fundamental de este espectáculo que apunta a crear una mixtura de lenguajes", dice Shilton.

Para crear esa fusión, la investigación con los actores Leticia Torres, Diego Rodríguez, Alfredo Rizo, Jorge Vigetti y Luis Urgoiti le llevó unos ocho meses de trabajo. Luego de ese lapso, se incorporó lo tecnológico. "De todos modos, lo más importante fue el trabajo en la actuación ya que en El aprendiz todo sucede en la cabeza del protagonista. En este tipo de propuestas, cuando llega lo tecnológico hay que darle un tiempo a ese proceso porque, al principio, se come todo. Después llega el equilibrio, un equilibrio que, en este caso, todavía no encontró el punto justo, pero ése es un riesgo que vale la pena correr." Hace unos años, Pablo Shilton presentó Huésped . "En su momento, la crítica me mató. Pero prefiero que me maten a defender un prestigio que ni sé si me gustaría alcanzar. El aprendiz sería la evolución de ese trabajo", apunta.

En los últimos años, estuvo una temporada en la India y cuatro años viviendo en Londres. Y aunque en Inglaterra experimentó con las nuevas tecnologías, dice que cree que la meta del teatro sigue siendo el silencio, aunque en el medio haya mucho ruido.

Del Para a Londres

La carrera de este actor y director traza un recorrido interesante. A principio de los noventa se subía al mínimo escenario del Parakultural y su último trabajo tuvo lugar en el London International Festival Theater, donde presentó un trabajo de investigación expresiva con el grupo húngaro Budapest. En el medio, mucha televisión.

"La cosa se fue dando de una manera bastante especial. En realidad, siempre quise hacer este recorrido. Si hice televisión, fue por una cuestión económica. Siempre fui un outsider de todos lados y así comencé a construir mi propio recorrido."

Y si bien sus últimos trabajos lo vinculan con el uso de las nuevas tecnologías, reconoce que el último trabajo que verdaderamente lo impresionó fue De mal en peor , de Ricardo Bartís, un montaje basado en lo actoral. "Es que no creo que la modernización del teatro pase por prender una CPU. La cosa puede pasar por el despojo, por la quietud -reflexiona-. No veo la hora de estrenar."

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