En nombre del Gobierno, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, polemizó públicamente con la Justicia, que busca esclarecer los episodios violentos que dominaron el traslado de Perón a San Vicente. El supuesto complot en su contra que denunció el presidente Néstor Kirchner fue el centro del contrapunto.
El juez de garantías N° 2 de La Plata, César Melazo, descartó de plano la posibilidad del complot contra el Gobierno el día en que barras sindicales se enfrentaron durante el homenaje a Perón.
Fernández insistió en que los disturbios fueron "armados" para "perjudicar al Presidente" y dijo: "Estoy convencidísimo de que hay elementos más que suficientes" para demostrar que hubo un complot.
Hasta el momento hay once detenidos y un prófugo por el hecho, casi todos de la seccional La Plata de la Uocra, y un camionero, Emilio "Madonna" Quiroz, el autor de los disparos contra un grupo de sindicalistas.
El ministro dijo que tanto el juez Melazo como la fiscal Leyla Aguilar, que instruye el caso, habían hecho una valoración política y no jurídica de los hechos. "Nosotros tenemos elementos más que suficientes para demostrar que la vocación ha sido perjudicar al Presidente", sostuvo Fernández, que no sólo no los enumeró, sino que, además, no hizo a nombre del Estado ningún aporte en este sentido para colaborar con la Justicia.
"Cuando llegue el momento presentaremos las pruebas -desafió Fernández-. Lo voy a demostrar oportunamente, para eso estoy trabajando."
RespuestaMelazo se plantó: "Hasta este momento no hay elementos" en la causa para sostener que se trató de un complot, y agregó que tampoco se sabe nada sobre "quién mandó" a los barrabravas a generar violencia.
La fiscal Aguilar estuvo a cargo de la indagatoria de los detenidos y, según se supo de fuentes cercanas a la funcionaria del Ministerio Público, no se puede establecer por los testimonios que la violencia haya sido organizada.
Melazo fue más a fondo contra la hipótesis oficial. "El tema del complot hace un par de años que lo vengo escuchando en distintos momentos políticos: son las mismas teorías que nunca se ven reflejadas, ni siquiera con el aporte de pruebas; parecería que es algo grave, pero nadie aporta pruebas para poder investigarlo", sostuvo el juez, en diálogo con radio Mitre.
Fernández respondió con firmeza: "Que se arroguen el derecho de hablar de lo que no conocen no está bien. El juez no debería hablar, y la fiscal no debería hablar, porque no conocen los elementos que estamos evaluando".
Señaló que el financiamiento de la gente que fue a la quinta de San Vicente para despedir por última vez a Perón fue pagado por alguien. "Tenemos en claro desde dónde salió [el dinero], cuál era el objetivo, cómo se maneja ese tipo de cosas. Hasta donde yo he arribado con los datos que tengo hasta este momento, estoy convencidísimo de que fue armado", insistió.
Y abundó en enumeraciones en el mismo sentido: "Sabemos cómo fue financiado, a la hora que llegaron, en qué condiciones llegaron, quién les financió el alcohol, quién les financió la droga y quién les dio los palos cortados todos del mismo tamaño".
Melazo confirmó que le había denegado el pedido de eximición de prisión a cuatro de los 11 detenidos por los incidentes y que sigue habiendo un hombre prófugo, al tiempo que indicó que los capturados integran grupos que suelen aparecer no sólo en actos políticos y deportivos, sino también en espectáculos musicales.
A salvo"En los grandes espectáculos rockeros", los organizadores "combaten o controlan la violencia con una violencia paralela, contratando a este tipo de personajes para hacer una especie de equilibrio", dijo.
A la hora de relacionar los episodios de violencia con la responsabilidad de Hugo Moyano, líder sindical y aliado del Presidente, Fernández utilizó su habitual ironía para responder: "En la Casa Rosada no hay ningún cartel que le prohíba la entrada".
Por la noche, el propio jefe de la cartera política recibió a Moyano en la Casa Rosada.
El detenido "Madonna" Quiroz, que tiró a mansalva ante una multitud, es un hombre de Moyano que fue chofer del hijo del jefe cegetista, Pablo Moyano.