Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Confía en que este año el crecimiento será tan alto como en los tres anteriores y subraya: "Tendremos póquer de nueve"

Estima que el PBI aumentará al menos al 4% por varios años y enfatiza que no hay crisis, sino desafío energético

Domingo 29 de octubre de 2006
SEGUIR
LA NACION

El estilo coloquial de Enrique Pescarmona podría escandalizar a muchos de sus pares con dos sentencias. La primera es que prefiere depender financieramente de Venezuela antes que del Fondo Monetario Internacional. La segunda es el juicio que le merece el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el funcionario más resistido por los hombres de negocios argentinos. "A mí me cae bien Moreno", dice.

Pescarmona es el presidente del Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA), que comenzará el miércoles en Mar del Plata. Ingeniero, máster en economía y dirección de empresas, dueño de Impsa, tiene 64 años y cuatro hijos. Mendocino, es capaz de aflojarse a lo largo de una charla de una hora y media con LA NACION para reconocer que el empresariado nacional ha cometido errores. "El único que no se equivoca es El que está ahí arriba , Dios -dice-. Los de abajo nos equivocamos constantemente."

Cree, con todo, que el Coloquio de este año tendrá un contexto más optimista. "El ambiente empresario está muy optimista. La economía funciona muy bien. Crecemos al 9% desde hace cuatro años; es la primera vez en el siglo que pasa.

-¿Cree que se va a crecer siempre así?

-Estamos en un círculo virtuoso. Creo que la estrategia que siguen el Presidente y su gobierno es buena. Me van a decir que soy oficialista, pero la verdad es que no es así, yo creo que soy bastante crítico. La estrategia del Gobierno es buena: si tenés un negocio o una familia y te equivocás en tu estrategia, te va a ir mal. Si tu estrategia está más o menos bien hecha y después la seguís operando mal, te podés salvar. Claro, si seguís operando muchos años mal, seguramente te vas a pegar una piña. La estrategia argentina está bien porque se basa en tres cosas fundamentales: tipo de cambio alto, superávit fiscal y comercial y desendeudamiento de la economía. Es el mismo esquema que les permitió a los países asiáticos crecer el 10% durante muchísimos años.

-Siempre que se habla de esos países se piensa en salarios bajos.

-Y nosotros tenemos salarios bajos.

-Por eso. ¿No es un problema?

-Pero veamos el contexto nuestro: 30% de pobreza y 13% desempleo. Es mucho más fácil crear puestos de trabajo con salarios más bajos. Está claro. En los 90 teníamos salarios altos. ¿Y qué pasaba? Las empresas le ponían una lupa a todo; no teníamos ni un tipo de más porque... ¿sabe qué? Uno se fundía. Entonces, para la economía y para la gente, en este contexto, evidentemente conviene que sigan así. Y convengamos en que, en los últimos dos años, los salarios han subido mucho más que la inflación. Es un problema social que lo vamos a tener que atacar, pero, mientras no tengamos trabajo, no lo vamos a poder atacar.

-Usted prefiere atacar primero el desempleo y después el salario.

-Obvio, obvio, porque no es lo mismo estar desempleado con salarios que no serán muy altos, pero que están dentro del sistema... Hoy todavía tenemos el 40% de los empleados en negro. No nos engañemos, es muy grave. Es muy grave desde el punto de vista moral. No tienen seguridad social; no tienen cobertura médica.

-¿Qué responsabilidad le cabe al empresariado nacional?

-Mire, a los que estamos en IDEA, seguro que nada.

-¿Y en sentido genérico?

-Lo que pasa es que acá hay un problema; no nos engañemos: la ley laboral es muy dura para las pymes y el sistema de justicia laboral también es muy duro para las pyme. El sistema de riesgos de trabajo, que no está terminado, también. Y el sistema de indemnización muy alto tampoco ayuda porque, hoy, a una pyme, se le acaba el negocio. Nadie tiene garantizado, en el mundo de hoy, que vaya a tener un negocio de por vida. Entonces, que tengas que despedir dos empleados... una pyme se funde. Y es peor que se funda. Es un tema... La ministra Miceli dijo que había que sacar la doble indemnización. Va a ayudar a que el empleo mejore. Yo creo que le conviene fundamentalmente a la gente desempleada, a la que está en negro.

-¿Qué significa ser empresario en la Argentina?

-Creo que la mejor definición de lo que es ser empresario en la Argentina la tengo en la entrada de mi empresa en Mendoza. Tengo una escultura de Curatela Manes que se llama El malabarista . ¡Ja, ja!

-¿Hay que ser malabarista?

-Y... hay que ser... O, como decía mi viejo, piloto de tormentas. Pero ¿sabe qué? Creo que el país ha cambiado.

-¿Sí?

-Sí. Cuatro años de crecimiento al 9% es la primera vez en cien años que ocurren. Y estoy convencido de que tendremos cuatro o cinco más de fuerte crecimiento. Segundo, el mundo también nos va a ayudar. Tercero, porque las oportunidades de inversión que te da una economía en crecimiento son enormes. Y, en una de ésas, crecemos este año más del 9%. Póquer de 9... Póquer de 9, escúcheme. ¡En los últimos cien años, nunca!

-Si vamos a crecer así, habrá que ocuparse de la energía.

-Ahí está una gran oportunidad. ¡Qué gran oportunidad...!

-¿De qué?

-De invertir en el sector energético. Escúcheme, mírelo a Mindlin, que ha puesto plata. Mírenos a nosotros...

-Mindlin está peleando por un aumento de tarifas hace un año.

-Bueno, yo le digo que acá hay una gran oportunidad en el sector energético.

-A veces los empresarios usan la palabra "oportunidad" como eufemismo para evitar decir "problema".

-Bueno, mire. (Toma agua del vaso y lo señala.] Yo puedo ver este vaso. ¿Cómo lo ve un periodista? Lo ve medio vacío. Lo ve medio vacío porque, si no, dice, no vende diarios. ¿Cómo lo veo yo? ¡Medio lleno!

-Pero lo lógico sería que el vaso estuviera lleno.

-Los vasos nunca están llenos; está muy equivocado. En ningún lugar del mundo los vasos están llenos. No hay nadie que no tenga oportunidades y desafíos. La vida es así; el hombre es así.

-Entonces, está bien que el periodista mire los desafíos.

-Pero se puede mirar como desafío o como crisis. Yo lo veo como desafío.

-En lugar de crisis, propone hablar de desafío energético.

-Bueno, el desafío está. Porque no hemos crecido al 4%. Si hubiéramos crecido al 4% nadie se acordaría de la energía.

-Entonces, un modo de solucionar la crisis sería cerrar fábricas.

- No, no, mire; no es tan difícil resolver el problema energético. Es muy fácil. Arreglás con los paraguayos: cota 83 y listo.

-Eso no alcanza.

- Sí, alcanza por dos años. Y en dos años hacés todo lo que tengas que hacer. Por eso, ¡qué hablan de crisis! Crisis, puede ser, si no arreglamos con los paraguayos, si no hacemos esto, si no hacemos lo otro, claro, bueno... Después habrá que hacer Atucha II, las centrales térmicas, las eólicas... Tenemos un desafío lindo.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.