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Ganó la oposición en Misiones

La lista encabezada por el obispo Joaquín Piña se impuso por más de 13 puntos; el gobernador Carlos Rovira no podrá modificar la Constitución para aspirar a nuevos mandatos ; sugestiva lentitud en el recuento de los votos

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LA NACION
Lunes 30 de octubre de 2006

POSADAS.– La estrategia del presidente Néstor Kirchner y las aspiraciones de continuidad en el poder de Carlos Rovira recibieron ayer un estentóreo rechazo: el pueblo misionero votó con contundencia en favor del no a la reforma de la Constitución provincial que buscaba incluir una cláusula que habilitara al gobernador y al vicegobernador la posibilidad de aspirar a la reelección ilimitada.

Escrutado el 98 por ciento de las mesas, el recuento de votos daba ganador al Frente Unidos por la Dignidad (FUD), cuya lista encabezó el obispo emérito Joaquín Piña y que integran más de 13 partidos políticos y medio centenar de organizaciones sociales, incluida la Iglesia, por un amplio margen de más de 13 puntos.

El FUD se imponía con el 56,57% (248.197 votos) al 43,43% (190.513 votos) del Frente Renovador de la Concordia Social, el aparato electoral del mandatario provincial, que puso como primera candidata a su prima Viviana Rovira.

Cientos de opositores a la reelección ilimitada de Rovira salieron anoche a festejar por las calles de Posadas
Cientos de opositores a la reelección ilimitada de Rovira salieron anoche a festejar por las calles de Posadas. Foto: Enviado especial / Ricardo Pristupluk

El gobernador aceptó elípticamente su fracaso. Trascendió sólo una frase de un comunicado oficial: “La voz del pueblo no se discute”, dice.

Antes, el dirigente oficialista Eduardo Torres había comenzado a mostrar la situación. “El resultado en favor del No es irreversible”, había dicho en la Casa de Gobierno, en medio de un notorio clima de mal humor.

El obispo Piña, cabeza del frente opositor, eligió la cautela. Desde Puerto Iguazú destacó “el éxito del pueblo y de la democracia”, y dijo a LA NACION: “Perder hubiera sido muy riesgoso. Acá no sólo peligraban las instituciones, sino también los derechos humanos de la gente, porque esto que vivimos aquí es una dictadura."

Otra nota saliente de la jornada la marcó la sugestiva lentitud en el conteo de los votos: hasta las 22, Posadas y Oberá -dos de las ciudades más populosas de esta provincia- apenas registraban el 10 por ciento de las mesas escrutadas en el sitio oficial de Internet del gobierno de Misiones.

Cuando ingresaron los datos de esas dos ciudades, el triunfo de la oposición se mostró con una claridad irreversible. Fue entonces, poco antes de la medianoche, cuando largas caravanas de opositores a Rovira liberaron la algarabía popular por la negativa a la reforma constitucional.

La derrota del ensayo rovirista tiene, además, una indudable lectura nacional. Este gobernador contó con el para nada disimulado apoyo del presidente Néstor Kirchner, que llegó a compartir un acto en la costanera posadeña y volcó en las últimas semanas cientos de millones de pesos en fondos sociales y obras públicas en la provincia. El fracaso podría operar, entonces, como un muro de contención a cualquier intento de establecer la reelección ilimitada, tanto en el nivel provincial como en el nacional.

Por otra parte, el rechazo del pueblo misionero también puede verse como una clara señal de repudio a cierto estilo de acumular y ejercer el poder. Rovira fracturó al PJ y a la UCR para crear el Frente Renovador, basa su gestión de gobierno en la distribución de fondos públicos y el clientelismo político y no habla con la prensa sino en actos políticos.

Así se lo hicieron notar al jefe del Estado todos los referentes de la oposición tras el cierre de los comicios, empezando por Piña, que destacó que "aquí se dan situaciones que se repiten en otras provincias y a nivel nacional". "Fue el propio Presidente el que nacionalizó la campaña, y creo que esto que ocurrió acá no le hace bien a él", agregó el religioso desde Puerto Iguazú, ciudad ubicada 300 kilómetros al norte de esta capital y cuya diócesis condujo hasta que el Vaticano le aceptó su retiro.

Cerca de las 22, el ex gobernador Ramón Puerta, que jugó desde las sombras por el FUD, también se sumó a esa lectura. "Este es un mensaje a toda la Argentina de que los argentinos queremos vivir en paz y que no quieren ser usados por pequeños grupos que quieren tener un poder hegemónico", afirmó. Hace tres años, el triunfo de Rovira sobre Puerta le dio a Kirchner su primera victoria sobre Eduardo Duhalde, que había apoyado al ex presidente provisional del Senado en la lucha por la gobernación.

Desde el ángulo de los números, la derrota de Rovira se explica en el fuerte rechazo que su intento de establecer la reelección ilimitada generó en los principales centros urbanos de la provincia, inmunes al clientelismo político. Posadas y Oberá fueron punta de lanza de este escenario con una relación de dos a uno por el rechazo a la reelección ilimitada.

En la capital provincial, el No a Rovira obtuvo 83.786 votos, mientras el Sí logró 41.244. En la segunda ciudad, los resultados de cada opción fueron 15.756 y 8212, respectivamente.

También es cierto que en el empobrecido interior provincial la victoria del oficialismo fue menos holgada de lo que esperaban los roviristas.

En otras palabras, en el pueblo misionero caló hondo el mensaje de Piña acerca de que aquí se estaban jugando el respeto y la defensa de las instituciones democráticas. Como contrapartida, Rovira fracasó en su intento de convertir estas elecciones en un plebiscito sobre su gestión, que tiene buenos índices de aceptación.

"Caras de velorio"

El primer indicio de la victoria del No salió del propio gobierno provincial. Nadie asomó la cabeza para responder a las declaraciones triunfalistas que partían desde el comando de campaña del FUD.

A esa hora, Rovira se encontraba reunido con su gabinete en el centro de convenciones provincial, lugar que se encuentra camino del aeropuerto de Posadas, desde donde el mandatario provincial despacha sus asuntos de gobierno. "Hay caras de velorio", admitió un funcionario a LA NACION cuando apenas había pasado una hora de escrutinio provisional y el Frente Renovador aún se imponía.

La primera consecuencia de los resultados de estas elecciones es que Rovira sabe que su poder local comenzará a resquebrajarse y que el apoyo de Kirchner puede entrar en crisis.

Para el FUD, el desafío es evitar su disolución ante la eventual pelea de sus dirigentes políticos por ver quién es el padre del triunfo. Desde ayer, en esta provincia hay un nuevo escenario. También en el nivel nacional.

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