Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

El asesinato del joven argentino en Brasil

En Ferrugem, nadie olvida el crimen de Ariel Malvino

Información general

Prometen más seguridad para el verano

Por   | LA NACION

FERRUGEM.- En estas playas, situadas en el sur de Brasil, están latentes los hechos que terminaron con la vida de Ariel Malvino. Nadie se olvida. Todos concuerdan que sólo fue un caso aislado y que el balneario es tranquilo. A algunos les preocupa y temen que haga perder turistas. Otros confían en que los visitantes y habitués del lugar no cambiarán de destino. Para prevenir nuevos incidentes, la Policía Militar aumentará el control durante la próxima temporada veraniega y asignó el doble de oficiales para patrullar la zona.

"Esta temporada esperamos más gente. Aquí nunca hubo problemas, el caso Malvino fue un hecho aislado. Antes sólo había ocurrido un homicidio pasional, pero no otros casos de violencia. Ferrugem es tranquilo, durante el verano hay mucho movimiento, muchos argentinos", explicó a LA NACION el capitán comandante de Garopaba, Ivenes Rodrigues.

El jefe policial informó que para prevenir incidentes durante el verano habrá más agentes en Ferrugem. Todos los días, de 23 a 6, 16 policías recorrerán el balneario. El año pasado eran sólo 8 oficiales en ese horario. Durante el día serán cinco los agentes encargados de mantener y controlar el orden, en tanto que el verano último fueron sólo tres.

Sólo 400 familias

En Ferrugem, durante todo el año viven sólo 400 familias. De no ser por los dueños de las posadas, el lugar estaría casi desértico. Hay poco movimiento, la gente comienza a llegar durante los últimos días de diciembre y en enero el balneario explota de turistas. Las playas reciben entre 10.000 y 12.000 visitantes.

Zadi tiene una posada a metros de donde atacaron a Malvino. Trabaja aquí desde hace más de 10 años. Cuenta que fue un hecho triste, lamentable. Pero asegura, como otros muchos dueños de piezas y casas de alquiler, que Ferrugem es un lugar tranquilo.

"Esto fue un caso aislado. Desde hace dos o tres años hay más seguridad. Para esta temporada hasta nos prometieron un guardavida. No creo que la muerte de este chico vaya a influir negativamente en el turismo. Van a venir muchos argentinos. Yo tuve consultas de agencias de Córdoba y Buenos Aires", dice Zadi, mientras trabaja en la vereda de la Posada do Boto. Dice que este año la Prefectura (Gobernación) de Garopaba les exigió muchas medidas de seguridad para continuar con la habilitación de las posadas.

Testigo clave

José Luis Nieto es abogado civilista y dueño de la posada Solar del Nieto. Habla castellano casi a la perfección. Sus abuelos eran españoles y tiene primos argentinos. Está interiorizado casi a la perfección de cómo fue el ataque contra Malvino, ocurrido en la madrugada del 19 de enero pasado. Un empleado suyo, el encargado de la seguridad de la posada, llamado Pedro, vio la agresión, el golpe, todo.

"El chico hablaba con dos chicas. Unos metros atrás, unos jóvenes y correntinos se peleaban con unos cordobeses. De pronto uno le pegó una trompada que lo hizo desvanecer. Otro agarró una piedra y se la tiró. La ambulancia tardó en venir", cuenta este brasileño en un locuaz castellano. Sólo pocas palabras se le mezclan en un entendible portuñol.

Quiere aclarar que Ferrugem no tiene la culpa de lo que pasó. Afirma que es un balneario tranquilo. "Hace 18 años que estoy aquí y nunca había pasado nada. El chico estaba en el lugar errado, en el momento menos indicado, porque aquí no hay violencia. No es culpa de Ferrugem, fue una fatalidad. No me gusta que digan que este balneario es hostil", repite una y otra vez a LA NACION.

Leonardo Barusso es un uruguayo que hace 12 años vive en Ferrugem. También tiene una posada. Al igual que Zadi y Nieto, asegura que Ferrugem es tranquilo, pero está preocupado porque piensa que quizás el hecho pueda incidir negativamente en el turismo. "Muchos padres, ante la duda, no van a querer que sus hijos vengan.".

Los que sin dudas coinciden con el capitán comandante Rodrigues, con Zadi, con Nieto y con Barusso, son Patricia y Alberto Malvino, los padres de Ariel. Ellos reiteraron una y otra vez que Ferrugem no tuvo la culpa de lo que pasó. .

TEMAS DE HOYActividad económicaElecciones 2015Crisis habitacionalTorneo Primera División