Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Llegan como turistas, pero se quedan a vivir en Buenos Aires

Cada vez hay más extranjeros residentes

Domingo 12 de noviembre de 2006
SEGUIR
LA NACION

Ya no es una escena poco frecuente. Encontrar a un alemán comprando clavitos en una ferretería de Villa Crespo. O a un sueco pagando con tickets en un supermercado chino de Monserrat. O a un Philadelphia boy que atiende su celular a la voz de “¡ah! ¿qué hacés, che? Estoy un poco complicado ahora... ¿te puedo llamar en un rato?”, como Jonah Schwartz, de 25 años, el más porteño de los norteamericanos. Llegó al país para estudiar español, en un bar conoció a un grupo de música indie-country llamado Los Alamos y se sumó para tocar la mandolina. Ahora vive en Buenos Aires, de su música y de dar clases de inglés.

Todos ellos son expatriados. Es decir, extranjeros que llegaron al país como turistas o visitantes y que, por distintos motivos, decidieron quedarse a vivir en Buenos Aires, al menos por un tiempo. Así se definen a sí mismos. Para ellos la palabra expatriado no tiene la connotación del exilio forzoso. Es un término más romántico que los hace sentir cercanos a Hemingway y que les da sentido de pertenencia y también un punto de encuentro.

La Sociedad de Jóvenes Expatriados de Buenos Aires (YesBA, por sus siglas en inglés), por ejemplo, agrupa a muchos de los que emigraron a la ciudad. Entre sus socios figuran 4700 nombres. Todos los meses organizan una fiesta de expats , a la que asisten unas 200 personas.

Según la Dirección General de Migraciones, en lo que va del año 3885 extranjeros que visitaron el país solicitaron permiso para permanecer una vez que se les venció la visa de turistas. Otros 16.220 extranjeros que ya se encontraban en el país solicitaron residencia argentina.

Las cifras de la embajada de los Estados Unidos en la Argentina señalan que en la Capital viven unos 23.000 norteamericanos. Grant Dull, el editor de whatsupbuenosaires.com , un portal de actividades para expatriados en Buenos Aires, afirma que de la crisis de 2001/2002 a esta parte ya suman más de 60.000.

"En realidad, es difícil determinar cuántos son, porque la mayoría llega como turista y cuando se le vence la visa simplemente sale a Uruguay o algún otro país vecino para evitar largos trámites", explicó Grant. La página recibe unas 800 visitas por día y el 60% son de norteamericanos que están pensando en venir a Buenos Aires.

Una nueva oleada inmigratoria parece haberse desatado hacia el país a partir de la crisis. Al tiempo que miles de argentinos descendientes de europeos decidieron cruzar el océano en busca de nuevas perspectivas, otros miles de extranjeros llegaron al país como turistas, atraídos por el gran movimiento cultural de Buenos Aires y un cambio monetario muy favorable.

Y muchos decidieron quedarse. Hoy, en la ciudad es común que los porteños se crucen con extranjeros en el mercadito, la panadería, el laverap o el videoclub del barrio.

En el supermercado Jumbo de Palermo es frecuente verlos haciendo compras como cualquier vecino. Una de las cajeras confía que está acostumbrada a que le hablen con distintos acentos e incluso en diferentes idiomas. "¿Ve ese señor que pasó? Es un cantante, pero no muy famoso", dice la cajera. Más atrás en la fila, una pareja de canadienses espera su turno para pagar las compras: un changuito repleto de comestibles, productos de limpieza y objetos para la casa.

Los barrios más elegidos

Palermo, principalmente los llamados Hollywood y Soho -donde las casas bajas se transformaron en modernos complejos de vivienda con todos los servicios de infraestructura-, es uno de los barrios más elegidos. Aunque Puerto Madero y Recoleta también son muy demandados. Lo sabe Luciana, que vive en la avenida Santa Fe y comparte el edificio con un jamaiquino, una española y un italiano. "El italiano vive justo arriba mío... es muy macanudo, pero en el Mundial nos volvió locos con los gritos", dijo.

El diario The Washington Post publicó en abril último que Buenos Aires se había convertido en el nuevo destino favorito para expatriados.

El artículo señala que así como Praga fue el lugar a comienzo de los 90, ahora es Buenos Aires la elegida. Y detalla que el atractivo para los expatriados radica en el hecho de poder alquilar un departamento a 250 dólares, tomar un café exprés a 65 centavos de dólar, cenar afuera con entrada, plato principal y vino para dos personas por 25 dólares. O usar carteras de cuero de diseñadores de vanguardia por US$ 20 o ir al cine por US$ 3,5.

"Impulsado por el alta cultura a bajo precio, este nuevo grupo de expatriados aspira a perseguir versiones soñadas de ellos mismos en la capital argentina", concluye The Washington Post .

"Muchos llegan atraídos por esa fama que está adquiriendo Buenos Aires y por la vida nocturna, pero pasados los primeros seis meses, cuando se agotan los ahorros y tienen que conseguir un trabajo, la mayoría cae en la cuenta de que no es tan barato vivir en Buenos Aires si se gana en pesos", aporta Grant Dull.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.