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El poder, las barras bravas y los sindicatos

En las últimas semanas salió a la luz el viejo vínculo entre los violentos del fútbol y distintos sectores políticos y gremiales, que utilizan a las hinchadas para su beneficio, como sucedió en los incidentes de la quinta de San Vicente o en los del Hospital Francés

Martes 14 de noviembre de 2006
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LA NACION

"Las barras bravas son polifuncionales al poder." La frase de León Arslanian, el ministro de Seguridad bonaerense, resume a la perfección las agitadas últimas semanas, cuando en varios episodios quedó en claro, más que nunca, la estrecha relación entre los violentos del fútbol y la política. Primero, en la toma del Hospital Francés, aparecieron barras relacionados con Chacarita. Luego, en la batalla de San Vicente, se identificó en los incidentes a miembros de las hinchadas de Estudiantes de La Plata y de Defensores de Cambaceres, equipo de la primera B. Además, en un reportaje con LA NACION, Rafael Di Zeo, el jefe de La 12 , la barra de Boca, dijo: "Tengo los teléfonos de algunos de los que están en el poder".

Los políticos utilizan el fútbol para sus beneficios, tanto a los barras como a los clubes. El juez Raúl Calvente, que autorizó a los integrantes de La 12 procesados a ingresar en el partido contra Racing por este Apertura, escribió en La Defensa, un semanario de Lanús: "Combatir la violencia en el deporte es posible, pero si los políticos, los sindicalistas y los presidentes de los clubes siguen utilizando impunemente a los grupos violentos para sus fines, lejos de terminar, va a progresar".

La relación se extiende desde los tiempos de Tula, un viejo barrabrava de Rosario Central, primero, y Banfield, después, que es el "bombo oficial" en los actos del PJ de Perón a Kirchner. En la actualidad, Rafael Di Zeo está casado con Soledad Spinetto, secretaria privada del gobernador bonaerense Felipe Solá hasta septiembre de 2005, cuando por el juicio a La 12 fue derivada a la Secretaría de Asuntos Agrarios provincial. El 27 de octubre de 2003, Santiago Lancry, otro barra de Boca, fue detenido en la Legislatura de Buenos Aires, de la que era empleado...

En la tribuna popular de Independiente suele estar colgada una bandera que dice: "Juventud Sindical Camioneros". La hinchada del club de Avellaneda tiene estrecha relación con ese gremio. "Hugo Moyano tiene gente pesada en la popular", decía años atrás el Gitano, ex líder de la barra de los Rojos, quien apareció en las publicidades de TV que el ex gobernador Eduardo Duhalde hizo para su campaña presidencial. Hoy, Pablo Moyano, el hijo del titular de la CGT, es vocal titular de Independiente y está a cargo del predio de Villa Dominico que, se supone, fue reformado con dinero del sindicato. El hijo sigue el camino del padre. El Polaco, otro reconocido barra del club de Avellaneda, fue guardaespaldas de Hugo Moyano, y hoy Emilio "Madonna" Quiroz, el preso por disparar en la batalla de San Vicente, es el chofer de Pablo Moyano.

Entre los habitués a las canchas, Quiroz no estuvo solo en San Vicente. El Comité Provincial de Seguridad Deportiva bonaerense (Coprosede) le entregó videos a la Justicia en los que se observaba la presencia de barras de Estudiantes y de Cambaceres. Mario Gallina, el titular del Coprosede, afirmó: "Cuando vi lo de San Vicente y percibí que había barras que conocíamos, me reuní con el ministro ( de Seguridad bonaerense, León Arslanian), y le pregunté qué hacíamos, porque había barras involucrados. Me dijo que no teníamos ningún compromiso y que a los barras hay que denunciarlos de lunes a lunes Sin términos medios".

No es casual la relación de Estudiantes con estos episodios violentos, pues es una de las entidades con más vínculos con la política. En el club platense hay divisiones en la hinchada y un grupo podría denunciar al partícipe en los incidentes de San Vicente. Los enfrentamientos entre los violentos de Estudiantes no son nuevos. Un grupo apoya al intendente platense Julio Alak, y otro no. Varios domingos las peleas se repitieron en las tribunas.

Todo se vincula con todo. Pablo Moyano tiene aspiraciones mayores: la presidencia de la institución que hoy comanda Julio Comparada, un empresario que tuvo como padrino a Luis Barrionuevo, otro hombre que sintetiza la relación políticos-dirigentes-sindicalistas con los barras. El gremialista gastronómico fue durante varios años titular de Chacarita y, en ambos sitios, sindicato y club, coincidían los mismos hombres de la tribuna. Uno de los episodios más claros del uso de las hinchadas del fútbol en la política ocurrió el 11 de agosto de 1995. Ese día hubo una unión entre las barras de Deportivo Morón, vinculada con Juan Carlos Rousselot, y Chacarita. La misión: defender la intendencia de Morón, a cargo del primero, de una protesta popular.

Por estos días, a Sergio "la Tuta" Muhamad , el militante kirchnerista identificado como uno de los promotores de los últimos incidentes en el Hospital Francés, se lo relaciona con la hinchada del equipo de San Martín. Como se lo hizo por años a la de Nueva Chicago con Lorenzo Miguel, el desaparecido gremialista metalúrgico.

El abogado Marcelo Parrilli, de larga trayectoria en temas de derechos humanos, expresó: "Las barras bravas son utilizadas como una especie de grupo de tareas del dirigente para ganar elecciones internas", expresó luego de empaparse en el tema por su experiencia en la defensa de Walter Vallejos, el hincha de River asesinado luego de un partido entre Boca y el club de Núñez.

Si se habla del actual gobierno, el mes último, en Mendoza, apareció una bandera ligada con la campaña presidencial de 2007. La hinchada de Estudiantes, visitante en el estadio Malvinas Argentinas, desplegó un telón (las banderas que cubren toda la tribuna) con el dibujo de un pingüino y el número 07. En La Plata y en fuentes cercanas a la Casa Rosada dicen que fue pagado por Juan Sebastián Verón, el jugador símbolo de Estudiantes, en agradecimiento por el permiso otorgado para efectuar las refacciones del estadio del club albirrojo en 2007. Cuando Verón volvió al país tras 10 años en Europa, tuvo una sugestiva reunión con Kirchner

Aquélla no fue la primera bandera exhibida en una cancha sobre los comicios de 2007. El actual primer mandatario es, como el ministro de salud Ginés González García, un reconocido hincha de Racing, entidad siempre muy relacionada con la política, como sus tres últimos presidentes estatutarios. Juan Destéfano y Daniel Lalín estuvieron presos por irregularidades en el manejo de la entidad. "Soy peronista, amigo de Menem, y Lalín lo es del justicialismo de la provincia. La causa está en la provincia, y el fiscal va a obtener el beneficio de ser promovido a juez. Son favores políticos del conurbano bonaerense, que es el palacio de la corrupción", se quejaba Destéfano cuando Lalín recibía mejor trato en la Justicia. Destéfano fue secretario de la UOM de Avellaneda y miembro del consejo directivo de la CGT en los 60; Lalín fue contador general de la Municipalidad de Buenos Aires durante el gobierno de Carlos Grosso, entre el 1º de abril de 1990 y el 6 de mayo de 1991, y Osvaldo Otero, secretario de Deporte en la presidencia de Raúl Alfonsín.

Antes del telón del pingüinito de Mendoza, en la tribuna de Racing ya se había visto una bandera que decía "Kirchner 2007-2011". En su parte inferior llevaba la firma de la "Guardia Imperial", como se conoce a un grupo de la barra de Racing. "Sería un favor retribuido por una antigua gestión de un ministro del gobierno nacional para permitir el ingreso de barras de segunda línea en un partido de Racing", según una fuente de organismos de seguridad bonaerense.

En la actualidad, dos hombres muy influyentes en el día a día del país son futboleros y opinan sobre la actualidad de sus clubes: el ministro del Interior, Aníbal Fernández, es simpatizante de Quilmes, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, de Argentinos Juniors. Tanta pasión por la pelota en el oficialismo hace que se busque tener a los clubes más importantes como aliados en la lucha política.

En River, su titular, José María Aguilar, recibió propuestas para ser uno de los hombres fuertes del Frente para la Victoria en la Capital para los próximos comicios. La elección tiene doble sentido: competiría con Mauricio Macri, el presidente de Boca y titular del PRO. Un superclásico dirigencial llevado a las urnas. Hasta se comenta sobre un llamado del N° 1 de River al N° 1 de Boca, que históricamente tuvieron un buen trato, para excusarse: "De ahora en más tengo que atacarte cada vez que pueda. Me lo pidieron", dicen que fueron las palabras de Aguilar, según allegados a fuentes del Gobierno. Hasta se quiere combatir a Macri en su propio club y el elegido es Roberto Digón, a quien el 2 de abril de 2004 Boca intentó aplicarle el derecho de admisión por denunciar la existencia de entradas falsas en el partido contra River de ese año.

En medio de todo esto, hubo quien deslizó que el objetivo principal del Gobierno es más alto: sacar la AFA del poder de Julio Humberto Grondona.

"No tienen trabajo fijo y hacen esto" "La relación entre la política y los barras del fútbol existe desde hace mucho. Son manos desocupadas que no tienen trabajo fijo y hacen esto, ése es su trabajo. Los sábados y domingos van a las canchas para mantener su negocio ". La frase pertenece a Mario Gallina, titular del Coprosede.

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