El Senado de la Nación rindió homenaje a cuatro senadores ilustres, en el centenario de su fallecimiento: Bartolomé Mitre, Carlos Pellegrini, Manuel Quintana y Bernardo de Irigoyen.
Presidió el acto la senadora justicialista santafecina Roxana Latorre, que exhortó a "rescatar el ejemplo de esos prohombres y aprender de su esfuerzo, capacidad y entrega para trabajar por el bien común".
María Gowland, directora del Museo Mitre, recordó que el fundador de LA NACION fue dos veces senador y una vez diputado por la provincia de Buenos Aires. Evocó su papel en el debate sobre el puerto de Buenos Aires, cuando se discutía el rol del capital privado y del Estado en las obras públicas; estimó que leerlo hoy es de gran actualidad.
También señaló la prioridad que daba Mitre a los fondos para la educación primaria, así como a la inmigración espontánea ante el negocio de las colonias. Recordó su discurso "La moral del sufragio libre", sobre el voto secreto y sin fraude, cuya negación dio lugar a la revolución de 1874.
El presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Eugenio Limongi, exhortó a rescatar ideas incumplidas de aquellos hombres, como el puerto de aguas profundas, la canalización del Bermejo y la forestación.
Juan José Cresto, de la Academia Argentina de la Historia, definió a Irigoyen como "el gran diplomático argentino", que logró resolver intrincados problemas de límites.
Miguel Angel De Marco, ex presidente de la Academia Nacional de la Historia, analizó el legado político de Manuel Quintana, que murió siendo presidente de la Nación.
Mario O Donnell, psicoanalista e historiador, se refirió a Carlos Pellegrini como un visionario.