El conflicto por las papeleras
Critican a la oposición por no apoyar la estrategia oficial
Aníbal Fernández embistió directamente contra Carrió, Macri y Lavagna; además, ratificó que no se reprimirán los cortes; el jefe de Gabinete cuestionó al arco opositor por esperar “resultados inmediatos”
Pocas horas después de que el presidente Néstor Kirchner lanzara fuertes críticas al Banco Mundial y a su par uruguayo, Tabaré Vázquez, dos de sus habituales voceros introdujeron a la oposición en el debate. En duros términos, embistieron contra sus principales referentes por cuestionar la estrategia oficial frente al conflicto por las papeleras.
Con nombre. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que el Gobierno "no puede contar con la oposición" para que se sume a la defensa de los intereses argentinos contra la instalación de la pastera de Botnia en Fray Bentos y dirigió su ataque directamente contra los protagonistas del arco opositor.
"[Elisa] Carrió, con la bikini en la mano, está preocupada por cómo va a hacer para cruzar el río e ir a Punta del Este, de [Roberto] Lavagna a nadie le interesa lo que dice y [Mauricio] Macri nunca leyó nada, no sabe de qué se trata la vida", fustigó.
"Desgraciadamente uno no puede contar si quiera con opositores que críticamente puedan aportar a la defensa de los intereses en la Argentina", insistió el titular de la cartera política en declaraciones a radio América.
Respuesta. La réplica de los aludidos por Fernández no tardaron en llegar. Macri le recomendó que “en vez de "preocuparse por él” explique por qué el Gobierno “llevó al país al peor momento histórico en su relación con el Uruguay".
"Tendría que explicarle a los vecinos de Gualeguaychú por qué el Gobierno tardó tres años en reaccionar", añadió el líder de Pro en declaraciones a DyN.
Desde el lavagnismo, el encargado de responder al embate del ministro fue Alejandro Rodríguez, uno de los voceros del ex ministro.
"Si no le importa a nadie lo que Lavagna opina, no entendemos por qué el ministro del Interior se ocupa de agredir y de ofender", señaló.
Sin represión. Aníbal Fernández aprovechó para reforzar el mensaje repetido ayer por Kirchner de que el Gobierno no piensa reprimir a los vecinos de Gualeguaychú que volvieron a los cortes de ruta el domingo pasado.
"Todos [en el Gobierno] estamos en desacuerdo con los cortes. Nunca nos pareció bueno. Si hay un pueblo que se ha propuesto defenderse a sí mismo de la polución, no le vamos a levantar la mano", reiteró.
También el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuestionó a la oposición, aunque sin ataques personalizados. Dijo sentirse "asombrado" de que los referentes de ese sector esperen "resultados inmediatos" de las estrategias desplegadas por el Gobierno para frenar la construcción de la fábrica de celulosa frente a Gualeguaychú.
En declaraciones a radio Spika, Fernández sostuvo que en el caso de las papeleras "hay una disputa y una tensión con otros intereses" y defendió las acciones de la Casa Rosada en el diferendo. "Lo que no nos perdonaríamos es no haber hecho nada", concluyó.
Respaldo. Por otra parte, Fernández defendió con firmeza a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, que lideró las acciones oficiales en Washington para intentar frenar el crédito que el Banco Mundial finalmente le otorgó a Botnia anteayer.
"Es una profunda conocedora del tema que la ocupa y es la que lleva adelante nuestros planteos”, aseguró el ministro. Enseguida, reconoció que aunque las gestiones tuvieron "un resultado incierto", el Gobierno nunca esperó que el BM “le diera la razón” a la Argentina. .
