Ya suena la música del Mercosur
La Orquesta Sinfónica Juvenil de la región se lanzó con un concierto en una universidad argentina
La integración regional, en el plano de lo cultural, y específicamente de lo musical, ha dado en tiempos recientes su primer paso de manera efectiva abandonando las declaraciones para dar lugar a los hechos concretos: la Orquesta Sinfónica Juvenil del Mercosur dio su primer concierto.
El acontecimiento se produjo en el auditorio de la Universidad de Morón; culminó así la actividad que realizaron sus 85 miembros, provenientes de los países que componen el Mercado Común del Cono Sur, conducidos por el joven maestro Darío Ntaca. Previamente, la orquesta se había presentado en la basílica de Luján con la presencia de las autoridades municipales, al cabo de una intensa preparación y ensayos realizados durante dos semanas en la villa San José, de los hermanos maristas , situada en las cercanías.
Es auspicioso el hecho de contar con un grupo de músicos del Mercado Común del Cono Sur. En el aspecto cultural, la unión con los países hermanos no se halla tan afiatada como en materia comercial, donde el Mercosur registra un funcionamiento altamente prometedor.
En tan sólo dos semanas el maestro Ntaca preparó un programa de compromiso: el "Bolero", de Ravel,el Concierto para piano y orquesta Nº 1 de Rachmaninov y la Sinfonía Nº9 en Mi menor, de Dvorak, que lleva un sugestivo título: "Del Nuevo Mundo".
¿Quiénes componen la Orquesta Juvenil del Mercosur? Ciertamente, no se trata de una elección voluntarista, de músicos elegidos al azar, en Brasil, Paraguay, Uruguay o la Argentina.
Provienen de las orquestas juveniles de estos países que han adherido al sistema mundial de orquestas promovido por la Unesco. Sus delegados en cada país han contribuido a formar para esta especial oportunidad la Orquesta Juvenil del Mercosur. Pero no sólo ellos intervinieron en el acontecimiento; también lo hicieron observadores designados por la entidad mundial provenientes de Venezuela y de la Comunidad Económica del Caribe, como adhesión a la política cultural de integración regional.
Fue conmovedor observar los rostros juveniles tocando con verdaderas ganas, esa corriente emocional inequívoca, mezcla de tensión y simpatía que recorre el cuerpo multiforme de una orquesta cuando las cosas, simplemente, se dan.
El "Bolero", de Ravel, dio oportunidad de apreciar la calidad de solistas instrumentales; el Concierto de Rachmaninov, la de advertir el empeño y la destreza del joven pianista Carlos Facundo Cruz Mannise, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Morón, quien aportó un fuego juvenil poco frecuente en obras de estas exigencias, y finalmente la "Sinfonía del Nuevo Mundo", que fue la síntesis espiritual de estos jóvenes mancomunados por un mismo ideal.
Música y acción social
Obviamente, los organizadores se proponen evitar que la formación orquestal constituya un hecho fugaz y perentorio en apoyo de declaraciones integradoras. Se proyecta algo más trascendente: la constitución de la orquesta como parte de un proyecto de educación musical y de acción social más amplio y profundo.
La Universidad de Morón, sede de este encuentro, ha manifestado su decisión de apoyar firmemente la iniciativa en lo sucesivo.
Pero existe un objetivo ulterior más trascendente: la niñez y la juventud en sí mismas. La orquesta- escuela no pretende tan sólo formar grupos artísticos en la región: desea asimismo rescatar a niños y jóvenes de la marginalidad, "incorporándolos a núcleos de enseñanza artística, con una metodología planteada en términos de aceptación e inclusión -aclara el director Darío Ntaca- antes que de selección y calificación".
"La orquesta sinfónica es, intrínsecamente, el único organismo capaz de reunir a más de 120 voluntades para lograr un objetivo común, en un tiempo y un espacio determinados", aseveró el joven maestro en la reunión informativa previa a los conciertos.
Antecedentes y apoyo
"Se trata no sólo de desarrollo artístico -especificó-, sino de crear también un modelo de inserción de jóvenes en situación de riesgo en el epicentro cultural de la comunidad."
Resulta, pues, evidente la fuerte convocatoria que en todo sentido se propone a los más jóvenes con el fin de integrarse en una actividad social que aúna la disciplina al placer de la música. La música no es sólo el mensaje sonoro.
También recordó Ntaca que este programa fue iniciado en Venezuela por el doctor José Antonio Abreu, en 1975, con un grupo de músicos adolescentes. En la actualidad el país sudamericano cuenta con núcleos orquestales que comprenden a más de 110.000 jóvenes que forman las 200 orquestas juveniles diseminadas por toda Venezuela.
Los directores de orquesta que adhieren al programa de Integración Regional del Mercosur y el de Acción Social por la Música realizaron la selección de delegados de los distintos países para conformar esta sinfónica juvenil.
Sus jóvenes no sólo poseen especial talento para la ejecución sinfónica. Además, conocen perfectamente la metodología para la formación de las orquestas infantiles que vayan realimentando el sistema.
De momento, el proyecto está en funcionamiento efectivo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su presidente, el doctor Enrique Iglesias, ha considerado la posibilidad de darle prioridad en los programas de desarrollo social. .
Héctor Coda