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Moderarían la suba de las prepagas

Se estudia dar la opción de un plan alternativo, con un alza del 8% y pagos por cada consulta

Jueves 07 de diciembre de 2006
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LA NACION

El Gobierno buscará sellar un acuerdo con las empresas de medicina prepaga -probablemente lo intente la semana próxima- por las cuotas que cobrarán a sus afiliados a partir de enero. La propuesta en la cual se trabaja -que estaría basada en una presentación que hicieron tiempo atrás referentes del sector privado- implica que las compañías ofrezcan planes optativos que tendrían un aumento de precios menor respecto del ajuste ya anunciado, en promedio del 22 por ciento.

En concreto, la alternativa para esquivar esa suba sería pasarse a un nuevo plan y pagar un 8% más respecto del precio actual, pero con la diferencia de que deberían abonarse copagos (adicionales en efectivo) por cada consulta o práctica médica. Esos montos podrían rondar entre 10 y los 50 pesos, en función de la complejidad de la práctica, según apuntaron diferentes fuentes consultadas. No serían afectados por pagos adicionales los tratamientos por enfermedades crónicas ni las internaciones.

Cambiar de plan también podría implicar, dependiendo de cada empresa, resignar algunos prestadores de la cartilla. Y para quienes ya estén abonando copagos, se ofrecería atenuar el alza de la cuota contra una suba de los montos de esos adicionales.

En el sector hay quienes sostienen que los copagos actuarían como un moderador del uso de los servicios médicos -entienden que en muchos casos se utilizan en forma injustificada-. Desde el punto de vista de los afiliados, sería un alivio para los bolsillos de quienes no consultan de manera frecuente, aunque no tendrían forma de evitar un aumento más significativo (ya sea por la vía de copagos o por mayor cuota) quienes más requieren de las prestaciones. Para el Gobierno, en tanto, un aumento aplicado bajo esta modalidad permitiría atenuar el efecto sobre el índice de inflación.

Si el acuerdo efectivamente se cerrara así, las familias adheridas a la medicina prepaga recibirían la propuesta de cambiar de plan, pero si descartan esa posibilidad, entonces la empresa aplicará el incremento que ya había anunciado.

Entre octubre y noviembre muchas compañías enviaron cartas a sus afiliados para comunicarles que desde enero o febrero, según el caso, las cuotas subirían alrededor de un 22%. El anuncio involucró a las entidades más grandes, como Swiss Medical, Galeno, Medicus y Omint. También OSDE envió cartas, informando sobre un alza del 18% desde febrero. La justificación expuesta en ese entonces incluyó la suba del costo de las prácticas médicas, los reclamos de los prestadores por mayores aranceles y la negociación con el sindicato de la sanidad, que pide para el personal de las clínicas una mejora salarial del 19 por ciento.

Gestiones

La idea de acordar que se otorgue la opción de un cambio de plan -que está en estudio y sobre la que aún no se conoce si hay consenso en todo el mercado- fue comentada a LA NACION tanto por una fuente del Gobierno como por dos referentes de la actividad privada. Desde ambas partes señalaron que todo surgió de conversaciones entre funcionarios y algunos directivos, pero que aún no hay una negociación formal abierta entre las cámaras que representan a las entidades y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien, tras rechazar el anuncio de los aumentos en octubre último, dijo que convocaría a las prepagas para negociar.

Hay entidades que nunca vieron con buenos ojos la posibilidad de dar planes con copagos, lo que podría dificultar el acuerdo.

En los últimos días intervino en el tema el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Según directivos de la actividad, el funcionario fue también quien les dijo que se frenaría el tratamiento legislativo del proyecto de regulación de las prepagas, que había tomado impulso a mediados del mes pasado. Según la opinión generalizada entre los empresarios, esa ley significaría dar por tierra con la viabilidad de la prestación privada de servicios de salud.

Si bien se estima que las prepagas tienen más de 2 millones de beneficiarios, los incrementos anunciados involucran a unos 800.000. La mayoría está en planes corporativos, pactados entre las prepagas y las empresas para sus empleados. Esos casos no entrarían en el eventual acuerdo para ofrecer planes con copagos. Por lo general, el alza de las cuotas tampoco impacta de lleno para los empleadores, que pagan el diferencial entre lo que vale el plan para el conjunto de trabajadores y lo que se recauda por aportes salariales y contribuciones al sistema de salud: como los salarios subieron, creció la recaudación y es menor la suma que deben adicionar las empresas.

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