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Replantean la lucha contra el Chagas

Buscan controlar las vías de transmisión y, en 2007, reducir a la mitad las áreas de alto riesgo del país

Jueves 14 de diciembre de 2006
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LA NACION

Una iniciativa oficial presentada ayer ante científicos, médicos y organizaciones no gubernamentales, que trabajan para controlar la enfermedad de Chagas, propuso para 2007 disminuir a la mitad la cantidad de provincias de alto riesgo de infección e interrumpir la transmisión del mal en dos provincias.

Con el objetivo de "generar un proceso sostenido de resolución" de la enfermedad causada por el Trypanosoma cruzi, el nuevo Programa Federal de Chagas del Ministerio de Salud de la Nación busca reunir un consejo interdisciplinario y consultivo para aprovechar el conocimiento disponible sobre la infección y diversificar la forma de trabajo.

"La intención es darle una solución definitiva al Chagas en la Argentina. Desde que se detectó en el país, la infestación de los hogares fue disminuyendo y cinco provincias certificaron la interrupción del vector, pero no nos podemos permitir que sigan existiendo enfermos chagásicos. Sobre todo, cuando hay condiciones para poder revertirlo", explicó a LA NACION la coordinadora del programa, doctora Susana Fernández Carral, durante la presentación en la sede de la Jefatura de Gabinete.

Una de esas condiciones es el aumento del presupuesto disponible y una mayor información sobre cómo controlar la transmisión madre-hijo, interrumpir la transmisión a través de la vinchuca (vía de infección del 95% de los casos) y eliminar la transfusión de sangre como canal de infección.

"La propuesta de presupuesto que solicitó el Ministerio [de Salud] para el programa es de 68 millones de pesos anuales, que están sujetos a la aprobación del Congreso, pero más o menos tenemos claro que contaremos con unos 40 millones", dijo Fernández Carral. Para el doctor Ricardo Gurtler, titular del Consejo Técnico Asesor del programa, el aumento del presupuesto "es una condición sine qua non para llevar adelante un programa muy ambicioso de trabajo contra la enfermedad".

Cinco provincias (Jujuy, La Pampa, Chubut, Neuquén y Entre Ríos) certificaron la interrupción de la transmisión a través de la vinchuca, pero siete siguen siendo de alto riesgo y otras siete, de bajo riesgo. Otros datos presentados ayer afirman no sólo que el Chagas sigue siendo "la principal endemia en la Argentina", sino que se está volviendo un problema "urbano" y que "genera costos sanitarios evitables".

En el país, existen 200.000 viviendas infestadas en el área endémica y 1.500.000 personas chagásicas, que incluyen 280.000 chicos menores de 14 años y 32.900 embarazadas. Se estima que cada año nacerían 982 chicos con Chagas.

"Según la Organización Mundial de la Salud, la Argentina gastó 500 millones de dólares hasta 1991 en el control del Chagas. Ahora, tenemos siete provincias en rojo y un sistema desarticulado de lucha contra la enfermedad. Si se gastaron 500 millones en el control de la enfermedad, ¿qué nos quedó?", se preguntó el doctor Rubén Storino, docente de la Universidad Nacional de La Plata e integrante del nuevo programa.

Según el experto, los principales problemas del fracaso registrado hasta ahora son "la parcelación del conocimiento, la pobreza, la estigmatización de los pacientes, el ocultamiento de la enfermedad y la industria farmacéutica, que dijo que no va a investigar nuevos tratamientos... -dijo-. Contamos con medicamentos veterinarios de la década del sesenta".

Otro objetivo será tener información más precisa sobre las personas afectadas. "Todavía existe una desorganización del sistema de información que hace que los datos disponibles no tengan la calidad necesaria", reconoció Fernández Carral.

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