Es el primero en un hospital de Italia
Crean un "depositabebes" en Roma
Las madres que no pueden mantener a sus hijos recién nacidos pueden dejarlos allí
ROMA.- A simple vista, puede parecer una cabina telefónica o un cajero automático. Pero no. Es el primer "depositabebes" (torno) que surge en Italia. Es decir, una suerte de casilla tecnológicamente preparada para que madres desesperadas, que no pueden tener a sus bebes, puedan abandonar en pleno anonimato a sus recién nacidos.
El "depositabebes", inaugurado la semana última por las autoridades italianas, se encuentra frente a la portería del moderno policlínico Casilino, en la paupérrima periferia sur de esta capital. Allí viven muchos inmigrantes extracomunitarios y existen varios campos de gitanos.
Originariamente llamado baby klappen, ya que fue inventado en Alemania, el objetivo del "depositabebes" es evitar la muerte trágica de bebes abandonados en volquetes, tachos de basura o descampados. "Hay que adecuarse a los tiempos en que vivimos. La ciudad está cambiando, y en esta zona, que es pobre, viven muchos inmigrantes que a veces se ven obligados a abandonar a sus recién nacidos", explica a LA NACION el jefe de neonatología del hospital Casilino, Piermichele Paolillo.
"Así como antes dejaban a los niños en los conventos a través de la «rueda [torno] de los inocentes», este «depositabebes» es la «rueda de los inocentes del tercer milenio». Aquí, a diferencia del convento, donde no se sabe qué hacer con el bebe abandonado, tenemos asistencia inmediata y todos los cuidados de una terapia intensiva neonatal modelo", agrega. (El "torno" tuvo presencia también en instituciones y conventos en la Argentina, pero ya no existen en los centros de salud porteños, por ser considerado abandono de persona, lo que es pasible de sanción).
El "depositabebes" romano es una suerte de casilla que podría parecer un cajero automático. Afuera hay un gran cartel que reza: "¡No lo abandones! Déjalo con nosotros". Debajo, en seis idiomas (italiano, chino, francés, rumano, inglés y portugués), se explica: "Si estás embarazada, en una situación difícil, al ser extranjera o ilegal, tienes la posibilidad de proteger tu salud y la de tu bebe viniendo a este hospital, donde puedes dar a luz en el anonimato y dejar al niño en manos amigas".
Huele a nuevo y a limpio en la casilla "depositabebes", donde, por supuesto, hay calefacción para que la temperatura sea la ideal para un recién nacido. A un metro de la puerta de ingreso, hay un ventanal muy grande con una manija. Del otro lado, una cuna impecable, lista para recibir al bebe abandonado.
"Hay una cámara conectada con un monitor que está en la guardia, que apunta y filma las 24 horas solamente a la cuna, pero no a la madre que dejará a la criatura, justamente para garantizar su anonimato. Además, hay un sistema que activará inmediatamente una doble alarma para advertir que ha llegado un bebe", explica el doctor Paolillo.
Algunas cifras
En Italia, donde el aborto está permitido por ley desde hace años, se estima que cada año son abandonados unos 300 bebes. Pocas mujeres saben que existe una ley de vanguardia que les permite dar a luz y abandonar en los hospitales a los recién nacidos, que luego serán adoptados, en pleno anonimato. En el policlínico Casilino, de los 1700 bebes que nacen al año, el 37% son hijos de extracomunitarios (la mayoría, rumanos, pero también de Serbia, China, Nigeria y Albania). Entre 2004 y 2006, este hospital tuvo 28 casos de abandono, de los cuales 2 bebes fueron dejados en medio de la calle. "Yo justamente tuve la idea de levantar este sitio único en Italia porque quedé muy impresionado con una beba que encontramos viva en el acoplado de un camión, el 11 de julio de 2005. Yo entonces estaba de guardia, aún no era jefe de neonatología, y me di cuenta de que esa beba, Raquel, era una niña que evidentemente los padres querían que fuera hallada viva, para ser luego cuidada. Tenía el cordón umbilical recién cortado, pero en forma muy cuidada; estaba muy limpia y envuelta en un pañuelo. Pese a ello, la beba corrió riesgos", recuerda.
"El abandono en verdad es un acto de amor, que esconde el drama de gente que realmente cree que su bebe va a tener una vida mejor en otras manos", reflexiona. .
Por Elisabetta PiquéCorresponsal en Italia
