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Una propuesta nacional para el mercado de maltas especiales

Dos ingenieros armaron BA Malt, que abastece a 30 cervecerías artesanales

Lunes 15 de enero de 2007

Hasta hace dos años, el mercado cervecero artesanal no tenía una propuesta nacional de maltas especiales. En este vacío, el ingeniero químico Martín Boan vio una oportunidad y junto a su esposa, Carolina Pérez, fundó BA Malt, "la primera empresa del rubro del país", que obtuvo varios reconocimientos de la comunidad emprendedora y ahora se prepara para encarar el proyecto de malta argentina.

La compañía comenzó a gestarse como una iniciativa de posgrado en la Ucema. Por entonces, Boan detectó "un mercado cervecero artesanal en crecimiento y la ausencia de artículos nacionales para satisfacerlo".

"Presentamos el plan de negocios y ganamos el segundo puesto en el Concurso Anual de Emprendedores. Para entonces, ya teníamos los primeros prototipos", recordó el emprendedor, que trabajó en la principal cervecería del país, en donde conoció a su esposa, que también es ingeniera química y dicta cursos sobre distintos tipos de cervezas.

Martín Boan fundó la empresa junto con su esposa, Carolina Pérez
Martín Boan fundó la empresa junto con su esposa, Carolina Pérez. Foto: BA Malt

Con ese reconocimiento, el matrimonio reforzó el trabajo con la cebada en el campo del padre de Boan. Para mediados de 2005 ya había desarrollado una cartera de productos destinados al mercado artesanal, siguiendo los lineamientos de los productores internacionales, que incluye malta biscuitt, malta caramelo, cebada tostada, cebada Choco Barley, trigo caramelo, trigo tostado, malta de sorgo y sorgo tostado, entre otras variedades.

"Nosotros decidimos comprar la materia prima y montamos las salas de secado, remojo, tostado y germinado. Conseguimos llegar a casi 30 clientes y por el momento no queremos incorporar nuevos", explicó el emprendedor, que facturará más de 90.000 pesos en los próximos once meses.

El gran salto

La razón por la que el matrimonio no quiere sumar nuevos clientes es el límite en la capacidad de producción. Pero este problema finalizará pronto, ya que la compañía ganó el concurso Buenos Aires Emprende y obtuvo un crédito por $ 115.000, con el que construirá este año una planta en el polo industrial de Villa Soldati.

"La fábrica va a estar operativa en unos meses y nos va a abrir muchas puertas más allá del negocio actual", consideró Carolina. Según la ingeniera, la mayor capacidad les permitirá ingresar en el rubro alimentario, en donde la malta es utilizada como saborizante y aditivo. "También vamos a buscar un lugar en el mercado de la malta base. Hoy hay un productor muy importante en este negocio y estamos seguros de que podemos abrir el juego", se esperanzó Boan, que lleva mas de 10 años en el rubro cervercero.

Por otro lado, la compañía explotará la veta exportadora. Ya realizó envíos de muestras a Perú, Uruguay y Chile, y prevé comenzar con las ventas en los próximos meses.

Mercedes García Barteltemprendedores@lanacion.com.ar

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