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Continúa retrasada la Argentina en el ranking de libertad económica

Se ubicó en la 95° posición en un ranking de 157 países y es uno de los peor posicionados en la región; no obstante, hubo una leve mejora respecto de un año atrás

Martes 16 de enero de 2007 • 13:11

Los controles de precios, las llamadas a empresarios del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la expansión del Estado en el área de servicios públicos y la intervención oficial en los mercados -particularmente, los de alimentos y productos agrarios- no generaron, paradójicamente, un empeoramiento de la libertad económica en la Argentina.

Al menos esta es una de las lecturas que pueden hacerse del ranking anual que elabora la Fundación Heritage, "think tank" norteamericano, que dio a conocer ayer el Indice de Libertad Económica 2007.

La Argentina sigue muy retrasada: se ubicó en la segunda mitad de la tabla, por debajo de otros países de la región, como Brasil, Chile, Perú, Mexico, Guatemala y Uruguay, y por encima de otros como Bolivia y Paraguay.

El país logró un escaso avance. Pasó de la 98° ubicación el año anterior al 97° puesto en la medición de 2007, debido en parte a una serie de cambios que se introdujeron en el el índice global, y que redundaron en una variación de tan sólo dos décimas: aumentó de 57,3 a 57,5 unidades.

La Argentina continúa dentro del grupo de naciones en los que escasea la libertad económica -recibe la calificación "mayormente controlada"- y en la página con los resultados detallados aparece en ocho de las diez variables medidas por debajo de la media mundial.

Excepciones. La mejora general fue aportada por tres áreas: la libertad regulatoria, relacionada con los requerimientos para iniciar un negocio; la financiera, que estuvo influenciada por el buen momento que atraviesan los bancos y la ampliación de los servicios financieros, y en la corrupción, aunque éste punto sigue siendo el más flojo.

Para los analistas de la Fundación Heritage que elaboraron el informe, el país se encuentra bien posicionado en cuanto a la libertad para encarar nuevos negocios, donde le otorga un 65,5% (dos décimas más que en 2006). ¿La razón? En la Argentina iniciar un emprendimiento demanda un promedio de 32 días, contra 48 del resto del mundo. No obstante, advierte: "Los negocios aún enfrentan dificultades relacionadas con la aplicación incosistente de regulaciones".

También la Argentina obtiente una buena nota, curiosamente, en la variable "Libertad del Gobierno" (89,6%, cuatro décimas menos que en 2006), porque la Fundación toma la participación del gasto público en el producto bruto interno (PBI), que cayó considerablemente tras la devaluación, pese al fuerte aumento de las erogaciones del Estado. En este punto, describe: El rol del Estado en la economía se ha expandido, principalmente a través de los controles de precios [no utiliza el término "acuerdos"] en algunas industrias y la creación de empresas estatales".

El talón de Aquiles del país es la corrupción, donde obtuvo su puntaje más bajo: 28% (aunque mejoró tres puntos respecto de 2006). "La percepción es que la corrupción está extendida. La Argentina se ubicó en el 97° en el ranking de 158 países de Transparencia Internacional", consigna el informe.

El otro punto débil concierne al respeto al ejercicio del derecho a la propiedad privada. En este punto el puntaje se ubicó en el 30%, el mismo que en el ranking de 2006.

El informe ensaya un argumento conocido por los argentinos: "Una importante violación a los derechos de propiedad es el piquete, una forma de protesta en la cual los protestantes toman el control de negocios privados, causando pérdidas sin un castigo efectivo por parte de la policía o el Gobierno. Las cortes son notablemente lentas, ineficientes, reservadas y corruptas", fustiga el trabajo.

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