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Doulas: al servicio de la embarazada

Estas mujeres queasisten a las madres durante elembarazo, el parto y elpuerperio soncada vezmás solicitadas

Sábado 03 de febrero de 2007

"Lila nació con las luces bajas, música y una atmósfera de enorme amor y cuidado -cuenta Melina, su mamá-. Cuando Silvia, la doula, entró en la sala de partos hizo que todo empezara a girar en torno del amor, el respeto y la contención. Hasta ahí, las médicas residentes me sugerían que aceptara la peridural, y ante mi angustia Silvia me miró a los ojos, me tomó ambas manos y me dijo: los dolores más fuertes ya los pasaste, lo que viene ahora es un fuerte trabajo físico, y vos estas preparada."

Con esas palabras Silvia Kennedy logró que Melina Scumburdis encontrara en ella misma la fuerza y la confianza necesarias para atravesar el parto de su hija. Pero aunque algunos confunden el rol de la doula con el de la partera, sus tareas son bien diferentes

"Doula es una mujer que ha experimentado un parto y que puede ponerse al servicio de otra mujer que va a pasar por lo mismo. Es un acompañamiento sostenido desde el embarazo hasta el puerperio. Ayuda a generar las condiciones que la parturienta necesita y no puede pedir. La doula está atenta a la luz, los sonidos, a alcanzarle un vaso de agua. En definitiva, a hacer que el trabajo de parto sea más placentero, rápido y efectivo", sintetiza Roxana González, integrante de Doulas de Argentina (DAR).

Vanesa y Leonardo recurrieron a la asistencia de la doula Melina Bronfman durante el embarazo y nacimiento de Valentina (der.)
Vanesa y Leonardo recurrieron a la asistencia de la doula Melina Bronfman durante el embarazo y nacimiento de Valentina (der.).

"Mientras la partera controla el progreso del nacimiento, la doula cuida a la mujer. Que vuelvan a convivir ambos roles forma parte de recuperar el entorno femenino del parto. Antes éramos todas doulas y alguna, con más condiciones que las otras, se iba especializando en ser partera", aclara Sonia Cavia, compañera de González, con diez años de experiencia como doula.

"La doula no reemplaza ni al médico ni a la partera. Es un reencuentro del ser femenino y de estar acompañada por otras mujeres. Es alguien que te ayuda a religar el saber femenino y el poder que tenemos dentro", afirma Graciela Cobe, miembro de la Fundación Crea Vida y doula (se capacitó con el obstetra Michel Odent en Londres).

"Los trabajos de investigación han descubierto que cuando las doulas asisten a los partos, éstos son más cortos, hay menos complicaciones, y menor necesidad de usar oxitocina para acelerar el trabajo de parto; así como del uso de fórceps, extracción al vacío, medicamentos para el dolor, epidurales o cesáreas. También se sabe que los bebes son más sanos y se amamantan con mayor facilidad", asegura Marta Maglio de Martín, psicóloga y presidenta de la Fundación Lactancia y Maternidad (Fundalam).

Cambio de paradigma

"Los pedidos de las mujeres son cada vez mayores a la hora de prepararse para parir. Nosotras estamos atentas a sus necesidades, les aclaramos que pueden decir sus preferencias a las instituciones. Creo que se puede mejorar una sociedad a partir de cómo nace una persona. Es un cambio de paradigma", sostiene Melina Bronfman, integrante de DAR.

"Nuestra labor puede ser un medio, el pasaje entre un modelo y otro: de la medicina actual a una más humanizada", aclara Cobe, que es mamá de tres niños, y el último parto fue domiciliario, acompañada por una colega. "Me ayudó a atravesar ese momento de la vida bien despierta; siempre buscamos beneficiar a la mamá y al bebe."

"La familia y los médicos piensan en el bebe, pero la doula está atenta a lo que le pasa a la madre. Durante el embarazo sentía muchas incertidumbres, y Melina (Bronfman) tenía respuestas para todo. Me dejaba tranquila y me daba recursos para aminorar el dolor. Hasta contenía a mi marido, que aunque no sintiera el proceso en el cuerpo, también le pasaban cosas", cuenta Andrea Suárez, mamá de Dalia y esposa de Gabriel.

Vanesa Chudnovsky, mamá de Valentina, también contó con el apoyo de Melina como doula. "Estuvo conmigo desde que rompí bolsa. Me contenía, oía mis gritos. Tenía mucho miedo, y ella fue un factor muy importante tanto para mí como para mi esposo, Leonardo. Creía que no estaba capacitada para parir, y ella me tranquilizaba diciéndome que lo que me estaba pasando era normal. Después del nacimiento vino a la habitación, trajo algo de comer , hasta estuvo presente en el primer baño de la beba."

Si bien desde la Fundalam aseguran que cada vez se acepta más la presencia de estas mujeres acompañantes en las salas de parto, es muy importante presentarlas con anticipación al obstetra y a la partera, pues de la empatía entre el grupo de trabajo dependerá la fluidez a la hora del alumbramiento.

Ayuda en el puerperio

Las doulas también se ocupan de que los primeros momentos posteriores al parto no sean tan angustiantes. "Mucha gente se prepara para el parto, pero también es bueno saber qué hacer o que alguien te guíe cuando ya tenés el bebe en brazos. Siempre me acuerdo de las personas que me asistieron en el puerperio. Son momentos de mucha necesidad y cuando la ayuda viene, es muy valiosa", rememora Bronfman.

Para Graciela Cobe, este oficio "no es sólo lo que se hace, sino lo que la doula es". De hecho, estas mujeres que hoy acompañan y transmiten saberes comenzaron su labor sin conocer que esta contención tenía un nombre específico.

"Apenas vivencié el parto comencé a trabajar con quien había sido mi obstetra. Como soy terapeuta corporal, acompañaba a las embarazadas durante la gestación y el período posterior al parto. Desde el primer momento fue una necesidad corporal y personal. No soporto que una mujer sufra sin razón", comenta Bronfman.

Es distinto el caso de González. "Tengo tres hijos y con los dos primeros no sentí una contención que me favoreciera en el momento de parir. En el tercero todo fue distinto, y eso me movilizó a transmitir la experiencia, así que me decidí a asistir a mi hermana en el camino hacia la maternidad."

Y como cada mujer encuentra su ser femenino de distintas maneras, el comienzo de Cavia también es diferente. "La primera vez acompañé a una amiga durante el parto y yo todavía no había sido mamá. En esa ocasión hasta fui doula a la manera antigua: como se había roto el calefón, una de mis tareas era calentar paños para que el marido se los pusiera en la cintura y le aliviara el dolor."

Una red de contención

"Cuando una pareja decide llamar a una doula para que los asista es necesario que ambas partes se encuentren, y que quede claro cuáles son las expectativas y el deseo de la mujer con respecto al parto para tratar de satisfacerla. La relación deber ser sobre todo afectiva", explica González.

"El temor de que algo pueda pasarles a la mamá mientras da a luz o al bebe es algo que está presente en ese proceso. Pero estar acompañados por Asela Calhoun -ella pertenece al Instituto Dona de California, y en 2005 dio el primer curso de doulas en la Argentina,- nos dio tranquilidad y seguridad para poder perseverar, meditar y reflexionar acerca de la llegada de Noe. Fue un día inolvidable para nosotros", rememoran Eric y Ruby Aldaco.

"Las madres no sólo recuerdan, sino que reviven la experiencia del parto. Ellas aseguran que los factores que influyeron en su satisfacción están asociados con la manera en que se manejaron durante el parto y el modo en que fueron tratadas", destaca Marta Maglio.

Por Marysol Antón De la Redacción de LA NACION

Fotos: Miguel Acevedo Riú, María Aramburu y Sandra Flomenbaum.

Posibilidad al alcance de todos

En la Fundación Crea Vida se planteó la posibilidad de llevar el acompañamiento de las doulas también a los hospitales públicos.

“Empezamos a armar un voluntariado en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá. Comenzamos capacitando a las Damas Rosadas y a otras mujeres en 2005. Después llegó el momento de entrar en la sala de partos. Tuvieron bastante aceptación dentro del sistema”, cuenta Graciela Cobe, miembro de la Fundación Crea Vida.

“Las mamás están agradecidas; sienten que hay alguien además de las parteras. Es una gran movida social porque hay muchas mujeres que se ayudan entre sí; fueron descubriendo que entre ellas podían auxiliarse, agregó Graciela Cobe, que también es doula.

“Apuesto mucho a esta iniciativa, porque en el nivel hospitalario puede ser algo muy bueno: por el movimiento social y porque a veces hay tantos partos que se hace difícil estar pendiente de cada mamá. Si hay doulas que están atentas al estado de las parturientas, esto puede aliviar, tanto a los médicos como a las mujeres”, concluyó.

Guía de actividades sobre doulas

Las organizaciones que nuclean a las doulas no sólo se dedican a acompañar a las mujeres durante el embarazo y los meses posteriores, también capacitan a quienes desean desarrollar la labor de doula y, además, brindan charlas a futuras madres y parejas que buscan contención y tener un contacto más cercano con la maternidad.

El 16 de febrero, a las 19, en Soldado de la Independencia 1270, departamento 3, Capital, las integrantes de Doulas de Argentina darán una charla sobre ¿Qué es una doula? Es abierta y gratuita. Confirmar asistencia a: info@doulasdeargentina.com.ar.

Otra de las actividades de Dar es apoyar a otros grupos de doulas que se están formando en el país, como Doulas de la Patagonia ( www.doulasdelapatagonia.com.ar ).

En Crea Vida se dan cursos sobre la labor de la doula.

En Fundalam se dicta la tecnicatura universitaria en Puericultura y Crianza, que luego da la oportunidad de especializarse como doulas.

Dónde consultar

Doulas de Argentina: www.doulasdeargentina.com.ar.

Fundación Lactancia y Maternidad (Fundalam): www.fundalam.com.ar.

Fundación Crea Vida: www.fundacioncreavida.org.ar.

Unicef Argentina: www.unicef.org.ar/argantina/sapanish.

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