Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Exterior

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Martes 06 de febrero de 2007 | Publicado en edición impresa

Claves americanas

La epidemia de los poderes especiales

Por Andrés Oppenheimer | LA NACION

 
 
 

MIAMI.- Lo más preocupante de la asunción de poderes absolutos del presidente venezolano, Hugo Chávez, no es que se haya convertido en dictador elegido de línea narcisista leninista, sino que su ejemplo es seguido en varios países latinoamericanos.

Dos décadas después del regreso de la democracia a la región, hay una tendencia hacia la expansión de los poderes presidenciales en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Colombia y la Argentina. Algunos de estos países, como Venezuela y Bolivia, también han creado "organizaciones populares para intimidar y silenciar a los opositores, a la usanza de Benito Mussolini.

Fíjense en las noticias de los últimos días. En Venezuela, la Asamblea Nacional aprobó, el 31 de enero, una ley que le da al presidente poderes especiales para gobernar por decreto por 18 meses. "El presidente ha recibido poderes imperiales", me dijo Teodoro Petkoff, ex guerrillero y ex ministro de Planeación que dirige el periódico Tal Cual . "Chávez ya controlaba todo, pero los procedimientos legislativos son más lentos y molestos. Ahora podrá dictar leyes sin la morosidad parlamentaria."

En Ecuador, el nuevo presidente, Rafael Correa, ha convocado a una Asamblea Constitucional para reemplazar al Congreso, controlado por la oposición. El jueves pasado, miles de activistas respaldados por el gobierno asaltaron el Congreso y exigieron que los legisladores aceptaran el plan de Correa de realizar el referéndum el 18 de marzo para reformar la Carta Magna y aumentar el poder del presidente.

En Bolivia, Evo Morales realizó una consulta para convocar a una Asamblea Constituyente que le daría amplios poderes, pero el proyecto está empantanado por disputas legales y demandas de mayor autonomía de los gobernadores opositores.

El 11 de enero, unos 10.000 cocaleros oficialistas marcharon sobre Cochabamba en reclamo de la renuncia del prefecto, el opositor Manfred Reyes Villa. La semana pasada, Reyes Villa me dijo que Morales usa "fuerzas de choque" para expulsar a gobernadores de oposición.

En Nicaragua, Daniel Ortega recibió poderes especiales del Congreso, el 21 de enero, para firmar decretos sobre asuntos administrativos y para crear "consejos populares". Los opositores temen que esos grupos serán réplicas de los Comités de Defensa Sandinista, que intimidaban a la oposición en los 80.

En Colombia, el presidente Alvaro Uribe obtuvo facultades extraordinarias del Congreso, en 2001, para atender situaciones especiales de orden público y, en 2004, para firmar decretos con rango de ley para regular la administración pública.

En la Argentina, el gobierno de Néstor Kirchner obtuvo "superpoderes" del Congreso en agosto de 2006, para permitirle al jefe de Gabinete reasignar fondos del presupuesto nacional sin autorización específica del Congreso. Los críticos dicen que esto dará al gobierno un cheque en blanco para usar fondos estatales en las elecciones de este año.

Mi opinión: obviamente, hay diferencias entre estos países. El caso de Bolivia no es igual al de la Argentina ni al de Colombia. Y el fenómeno del hiperpresidencialismo no es exclusivo de América latina: aunque hay un Congreso opositor en Washington, la costumbre del presidente Bush de usar los textos que acompañan sus firmas de leyes para interpretarlas a su gusto va mucho mas allá de sus funciones.

Pero la progresiva transformación de Chávez en un emperador tropical tiene un peligroso efecto anestesiante en América latina. Mucha gente se acostumbra a los poderes absolutos, como si el hecho de que Chávez haya sido elegido le diera el derecho de gobernar sin rendir cuentas.

Si muchos latinoamericanos reaccionan con indiferencia a la erosión del sistema de pesos y contrapesos en un país vecino, podrían reaccionar de la misma forma en casa. En suma, hay buenas razones para temer que más países sigan los pasos de Venezuela y pasen de ser democracias híbridas a dictaduras elegidas. .

TEMAS DE HOYLa muerte de SpinettaMalvinasMoyano vs. GobiernoInseguridadQuita de subsidios