La relación con Washington: tensión en medio de la visita de dos funcionarios norteamericanos
Kirchner rechazó presiones de EE.UU.
Dijo que no aceptará "aprietes"; fue una respuesta al embajador Wayne por su preocupación ante la venta de Transener
Por Mariano Obarrio | LA NACION
El presidente Néstor Kirchner montó un escenario de tensión para recibir a dos altos enviados del Departamento de Estado de los Estados Unidos que se reunirán hoy con la cúpula del Gobierno: acusó a ese país de presionar a la Casa Rosada para que destrabe el ingreso del fondo de inversión norteamericano Eton Park en el negocio eléctrico.
Paralelamente, la ministra de Defensa, Nilda Garré, resolvió abandonar la alianza con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) -que es liderada por los EE. UU.- y firmada por el ex presidente Carlos Menem en 1998, en un contexto de acercamiento a Washington.
Los dos conflictos se conocieron ayer, a pocas horas del arribo al país de dos altos funcionarios del Departamento de Estado. Se trata de los subsecretarios de Asuntos Políticos, Nicholas Burns, número tres del organismo, y el de Asuntos latinoamericanos, Thomas Shannon.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, Kirchner buscó con estos gestos que la visita clave de aquellos no sea interpretada por sectores de centroizquierda como un acto de disciplinamiento y alianza incondicional con la Casa Blanca. Además de complacer al progresismo, agregaron, Kirchner "marcó el terreno" y contrarrestó las presiones que, según descuenta, Burns y Shannon ejercerán para que nuestro país no se encolumne detrás de Venezuela.
El Gobierno cree que la Casa Blanca teme que Kirchner se embarque en el proyecto ideológico del "socialismo del siglo XXI" que impulsa el presidente venezolano, Hugo Chávez, el gran adversario de Washington en la región. Y que el Mercosur, impulsado por la Argentina, le conceda a Chávez un papel central. De hecho, el presidente de los EE.UU., George W. Bush, visitará Uruguay, Brasil, México, Guatemala y Colombia -más distantes de Chávez- y no a la Argentina.
Cerca del Presidente aseguraron a LA NACION que Kirchner también buscó crear un escenario propicio para su viaje a Venezuela. El 21 del mes próximo negociará allí que Chávez compre una suma millonaria de dólares en bonos de deuda argentina. "Busca conformar a Chávez para seducirlo y que ponga dinero", afirmó una fuente oficial. Esos bonos se sumarían a los más de 3500 millones que ya compró Chávez. También en Venezuela se anunciarán obras energéticas conjuntas.
Reacciones
En ese contexto, Kirchner tensó el escenario para las reuniones que hoy mantendrán Burns y Shannon con el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, a las 10, en la Casa Rosada, y por separado con el ministro de Planificación, Julio De Vido, y con el canciller, Jorge Taiana. "De todos modos, las reuniones van a salir bien", dijo a LA NACION una alta fuente vinculada a la agenda de los encuentros.
Posiblemente, tal como esperan los norteamericanos, Kirchner haga un gesto y se sume, aunque fuera de programa, al encuentro en el despacho del jefe del Gabinete. Los visitantes también irán a la AMIA.
En su dura reacción, Kirchner se refirió públicamente con crudeza al gobierno de los EE.UU. y condenó una carta del embajador de ese país, Earl Anthony Wayne, dirigida a De Vido, que consideró como "aprietes" del fondo de inversión norteamericano Eton Park, interesado en adquirir acciones de Transener, la empresa transportadora eléctrica de alta tensión. Kirchner advirtió que "La Argentina no es una republiqueta".
El diario Clarín publicó ayer que Wayne expresó la preocupación de los EE.UU. porque supuestamente el Gobierno frenaría el acceso de Eton Park al negocio eléctrico y que el ente regulador de electricidad, ENRE no aprueba la operación.
"Este es un gobierno cristalino y va a tomar la decisión que tiene que tomar con toda la soberanía nacional. A nosotros no nos apura nadie, menos estos fondos de inversión que muchas veces nadie sabe cómo funcionan, de quién son o a quiénes pertenecen", aseguró.
"No nos van a correr para tomar una decisión nacional, ni vamos a aceptar aprietes ni apuros de ninguna naturaleza", agregó. También rechazó la analogía periodística con el Swiftgate. "Nada de querer ensuciarnos con aquellos sinvergüenzas del pasado", dijo el Presidente.
La embajada de los Estados Unidos no comentó las declaraciones de Kirchner.
Por otra parte, se conoció también que la Argentina cerrará la agregaduría de Defensa en Bélgica, que mantiene el nexo con la OTAN, y que abandonaría la condición de aliado de ese organismo. En la Casa Rosada no comentaron esa cuestión. Pero sí lo hizo el ex viceministro de Defensa Jorge Pereyra de Olazábal, que firmó en 1998 la alianza con la OTAN.
"Me desagradan y sorprenden las decisiones tomadas por la ministra Garré", dijo. .
