MILAN.- Aviso para todos los lectores y periodistas. Dentro de sólo cinco años podría ser imposible volar a Manhattan, comprar The New York Times en uno de los tradicionales quioscos de la ciudad que venden de todo, y sentarse a hojearlo en un bar del East Village. Porque el diario en papel podría simplemente no existir más.
El anuncio puede parecer uno de los tantos pronósticos catastróficos que cada tanto apoyan el argumento a favor de la Web. Pero en esta ocasión las cosas son diferentes.
Fue Arthur Sulzberger, propietario, presidente y editor del que se considera el diario más prestigioso del mundo, quien lo dijo al periódico israelí Haaretz (y no por casualidad mediante la versión on line ).
"En serio, no sé si dentro de cinco años imprimiremos todavía The New York Times . ¿Y quiere saber algo? No me preocupa", respondió el editor.
"Nuestro diario ya está cambiando. Y el final llegará cuando la compañía [que, por otro lado, también publica The International Herald Tribune ] decida no imprimir más la versión en papel", explicó.
Aun si se supusiera un cierto gusto por la provocación, que no le falta, Sulzberger no podía dejar de imaginar que su entrevista daría la vuelta al mundo. Incluso, porque en los Estados Unidos el debate sobre el futuro de la prensa en la Web y sobre el fin del buen y viejo diario impreso ya ha pasado a la faz operativa.
Hace sólo pocas semanas que su colega de la costa californiana, el editor de Los Angeles Times , James E. O Shea, había anunciado que deseaba apostar todo al sitio y desfavorecer así la versión impresa, cuya distribución en la región occidental de EE.UU. ya está limitada. Mientras tanto los periodistas de diario en papel han sido enviados a "aprender" en la redacción on line .
La nueva era
Un mensaje claro ha finalizado la era de los periodistas clase A, los del papel, y de clase B, los digitales. Es más, la ecuación podría también invertirse. Sulzberger, por su parte, ha hecho como Usa Today . Fusionó las redacciones de papel y on line.
Un caso aparte es The Wall Street Journal , el poderoso periódico de la business community , que por su lenguaje y tipo de lectores está metiéndose, con gran naturalidad, en una nueva piel.
¿Y en Europa? Es cierto que el periodismo estadounidense es muy diferente del europeo, con muchas lenguas y diversas culturas. Los diarios de los Estados Unidos, como es evidente por sus nombres, han nacido alrededor de las diferentes comunidades.
Así, el Los Angeles Times , que es distribuido en la Costa Este, prácticamente no tiene ninguna influencia fuera de sus límites y debe afrontar ser difundido en el área de las comunidades de habla española.
The New York times vende casi la mitad de los 1,1 millones de copias diarias en la misma ciudad que le da nombre. El Boston Globe , del mismo grupo que el Times , le costó a Sulzberger nada menos que 580 millones de dólares de pérdidas, debido a la difusión en Boston de la banda ancha, que hace que los lectores no se acerquen hasta el quiosco. Sin contar que Internet en EE.UU. es considerada un servicio tan necesario como el agua y la luz eléctrica.
Un caso testigo
Sin embargo, también Europa ya ha tenido su primer caso. Se trata del diario más antiguo del mundo que todavía estaba en circulación. El sueco Poit -Post-och Inrikes Tidningar- , publicado desde 1645 por voluntad de la reina Cristina de Suecia, desde el 1° de enero de 2007 existe sólo en versión digital.
En realidad, se trata de un hecho cultural. El diario, que pertenecía a la Academia de Suecia, estaba en peligro de desaparecer por falta de lectores (se habían reducido a miles). Y la Red ha sido el ancla de salvación. Porque al final, por más vueltas que se den, la cuestión es el dinero.
"Es el business el que va en dirección a la Web", admitió Sulzberger. "El NYT on line ha reunido 1,5 millones de visitas diarias."
Y la diferencia está en el costo. "Mientras que en el último proyecto hemos invertido mil millones de dólares en la versión impresa -afirmó el magnate norteamericano-, para la versión on line las cifras son mucho más bajas."
Las cosas cambian. Y como escribe el periodista de la Stampa , Vittorio Sabadin, que con oportunismo excepcional acaba de publicar en Italia La última copia de The New York Times (Donizelli): "Ya no será el más grande el que se coma al chico, sino el más veloz el que vencerá al lento". .
Traducción: María Elena Rey Por Massimo SideriDel Corriere della Sera
