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Fue con un sueño, volvió como héroe

Junto con el resto del plantel, Juan Martín del Potro, el joven que le dio el punto decisivo a la Argentina, volvió al país e inmediatamente se trasladó a Tandil, su ciudad, donde fue recibido por su gente; Mancini confió en él y cumplió con creces: "Fue el debut soñado", contó.

Miércoles 14 de febrero de 2007

Se fue con una ilusión, volvió siendo la nueva estrella de la Legión argentina . En el mediodía de ayer, Juan Martín del Potro, junto con el resto del equipo argentino, con excepción de Guillermo Cañas, que fue a Brasil a jugar el ATP de Costa do Sauípe, llegó a Buenos Aires e inmediatamente se trasladó a Tandil, donde fue recibido como un héroe por sus amigos.

De la tierra de Zabaleta y Mónaco, el joven tandilense tuvo el domingo su bautismo de fuego con la celeste y blanca.

"Fue el debut soñado", le contó a LA NACION cuando llegó a Ezeiza, muy feliz.

Juan Martín del Potro, jugador decisivo en la victoria ante Austria, llega a Ezeiza; luego disfrutó en Tandil
Juan Martín del Potro, jugador decisivo en la victoria ante Austria, llega a Ezeiza; luego disfrutó en Tandil. Foto: Ricardo Pristupluk

Del Potro debutó, con 18 años, contra Jurgen Melzer, número 30 del ranking mundial, como visitante, en una cancha ultrarrápida y en un partido que se extendió a cinco sets; casi nada. Y cuando el capitán, Alberto Mancini, le confirmó que reemplazaría a José Acasuso en la jornada decisiva, Del Potro ya sabía lo que tenía que hacer: lo había vivido en sus sueños.

La victoria sobre Jurgen Melzer que le dio el pase a la Argentina a los cuartos de final, no sólo coloca al equipo bien encaminado hacia una nueva ilusión, sino que también confirma que Delpo dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad.

Fue, naturalmente, el mejor partido de su vida. Por juego, que ya se sabía le sobraba, y por mentalidad, que ahora se descubrió tiene la necesaria para pelearles a los de arriba. "Al principio estaba un poco nervioso y no jugué bien", reconoció. "Pero después me solté, me olvidé de todo y empecé a jugar al tenis."

Número 67 del mundo, Del Potro arrancó 2007 de la mejor manera. Llegó a la semifinal en Adelaida y en el Abierto Australiano llevó al subcampeón Fernando González a cinco sets, pero abandonó por calambres.

-¿Qué pensaste cuando perdiste el saque 5-1 arriba en el quinto set?

-Que tenía que terminarlo lo más rápido posible o si no me iba a acalambrar todo-, contesta con una sonrisa.

Una gran cuota de responsabilidad le cabe a Alberto Mancini: apostó por el pibe, creyó en él y le confió la responsabilidad de definir la serie. Del Potro no falló. "Lo suyo fue un debut importante; este partido seguramente le va a servir para afianzarse cara al futuro", dijo el capitán.

El Luli no se cansa de destacar la cualidad de "equipo" de la Argentina. "La capacidad de recambio es lo que nos hace fuertes. Es lo que nos permitió tener a Juan Martín fresco para el partido decisivo contra el número uno de ellos. Con él y Cañas, incorporamos dos singlistas más", sentenció.

"Mancini confió en mí y yo respondí", contestó Del Potro. "Pero lo más importante es que haya ganado el equipo."

En la confianza que le dio el resto del equipo también radica parte de su suceso. "Me dijeron que no me preocupara, que si perdía yo perdía el equipo, y si ganaba, ganaba el equipo", explicó el tandilense. "Además, Willy [Cañas] me dijo que me quedara tranquilo. Si yo perdía estaba él atrás para cubrirme."

Para el partido con Suecia, del 6 al 8 de abril, como visitante, Mancini tendrá que tomar una dura decisión. Cañas volvió con las ganas de siempre. Acasuso demostró que es un jugador copero y que puede rendir en cualquier superficie. Nalbandián estará disponible, lo mismo que Agustín Calleri. "Yo espero ser tenido en cuenta", dijo humildemente. La decisión será difícil, pero lo que sí es seguro, es que a Del Potro le quedan muchas copas por jugar.

Los próximos pasos de la gran promesa Del Potro permanecerá en Tandil hasta pasado mañana, día en que viajará a los Estados Unidos para jugar en Memphis y en Las Vegas, previo a los Masters Series de Indian Wells y Miami. Después está la ilusión de volver a integrar el equipo argentino de la Copa Davis, que por los cuartos final se medirá con Suecia, de visitante, entre el 6 y el 8 de abril.

Por Alejo Miranda Para LA NACION

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