Unieron Ushuaia con Alaska y ahora van a la conquista de Asia
La familia Zapp recorrerá 15 países a bordo de su Graham-Paigede 1928
El sueño de los Zapp es el de todo viajero apasionado: a bordo de un Graham-Paige de 1928, el mismo automóvil que los llevó desde Ushuaia hasta Alaska durante cuatro años, Candelaria y Herman Zapp, esta vez acompañados por sus dos pequeños hijos, emprenderán un nuevo recorrido por Asia.
Sin apuros, respetando los tiempos de "Graham", visitarán alrededor de 15 países a una velocidad crucero de 45 km/h. Aunque sólo llegarán al continente asiático a fines de 2007, el matrimonio Zapp ya comenzó a palpitar la travesía.
Hoy, a las 10.30, amigos, familiares y seguidores de estos aventureros se reunirán en el Planetario. Será una despedida simbólica, y en una caravana encabezada por el Graham-Paige llegarán hasta el Obelisco.
"Si tenés un sueño, no hay nada que te impida lograrlo -arremete Herman Zapp-. Y de todos los obstáculos que se pueden llegar a presentar en el camino, la falta de dinero, el idioma o lo que a cualquier persona se le ocurra, el momento más difícil es cuando llega el momento de abandonar todo."
Su mujer, Candelaria, aprueba con una mirada cómplice la confesión de su marido. "Dejar la casa, la familia, los amigos y toda la comodidad a la que uno se va acostumbrando es lo que genera mayor miedo. Pero las ganas de ir por nuestro sueño son más fuertes."
"Si dejás correr el tiempo, siempre habrá un motivo para postergarlo -agrega Herman-. Cuando nos casamos, prometimos que en dos años haríamos el viaje a Alaska y, finalmente, pasaron seis años."
Ambos recuerdan muy bien el momento de aquella partida. "El 25 de enero de 2000", dicen a dúo. El recorrido, que denominaron "las tres Américas", estaba programado por seis meses, pero los Zapp recorrieron 93.000 kilómetros, a través de 20 países, en cuatro años.
"Ahora tenemos una familia, es cierto. Pampa, que ya tiene 4 años, y Tehue, de sólo dos. Si esperamos que los chicos crezcan, será más complicado. Si no es ahora... ¿Entonces cuándo?", reflexiona Candelaria.
Bebes a bordo
Por eso, para adaptar al automóvil a los requerimientos actuales de la familia, debieron hacerle algunas remodelaciones. "En lugar del portaequipajes, armamos una casita para los chicos, donde puedan jugar y dormir cómodos -cuenta Candelaria-. Nosotros dormimos abajo, y también instalamos un baño químico y una mesada con cajonera, que será multifunción."
Con este nuevo viaje, también llegará el segundo libro. Su primera experiencia como escritores, Atrapa tu sueño, que relata la travesía entre la Argentina y Alaska, ya vendió más de 20.000 ejemplares. "Fue una experiencia increíble. La primera edición la presentamos en la Feria del Libro en Costa Rica, en 2001. En México hicimos una segunda edición, con muchas más páginas, y en Estados Unidos lo tradujimos al inglés -cuenta Herman-. Mucha gente compra el libro porque sabe que, de esa manera, colabora con nuestro proyecto. Por eso, antes de partir a Asia, estaremos algunos meses en Estados Unidos. Hemos sido invitados a varias ciudades para presentar el libro."
Todo lo recaudado con la venta de Atrapa tu sueño será destinado al chanchito de los ahorros, según dicen en broma. "Mucha gente piensa que la única manera de emprender un proyecto de esta magnitud es siendo rico. Y nosotros somos testigos de que no es así. En nuestro primer viaje, a los cinco meses nos quedamos sin plata -revela Herman-. Pero la gente ha sido muy generosa con nosotros en todo momento. Nos bastaba con contar cuál era nuestro sueño para recibir ayuda."
Un ejemplo: el regreso de los Zapp a la Argentina, en 2004, fue costeado por un empresario de Houston que desembolsó 8000 dólares. El auto fue montado en un camión en Alaska hasta el puerto texano y desde allí siguieron en barco hasta Buenos Aires.
Sri Lanka, India, Laos, Nepal, China, Vietnam, Tailandia, Filipinas y Japón, entre otros países. Asia, otra huella: así bautizaron este nuevo sueño que hoy comienzan a atrapar... ¡Buena suerte! .
Por Soledad VallejosDe la Redacción de LA NACION
