Apenas regresó de Venezuela, el presidente Néstor Kirchner se metió por completo en la enrarecida campaña electoral de la Ciudad de Buenos Aires, el distrito que más preocupa a la Casa Rosada.
Kirchner embistió con su habitual mordacidad contra Mauricio Macri, líder de Propuesta Republicana (Pro) y virtual candidato a jefe de gobierno porteño –todavía no lo anunció públicamente–, y le dio un contundente espaldarazo al postulante kirchnerista, el ministro de Educación, Daniel Filmus.
“Había uno que decía que se preparaba para candidato a presidente; el hombre de la derecha farandulística tuvo miedo, fue al repechaje en la capital”, ironizó ayer Kirchner respecto de Macri, aunque sin nombrarlo. “Qué falta de respeto a los porteños”, concluyó el Presidente durante un acto en el Salón Sur de la Casa Rosada, con lo que nuevamente convirtió un acto institucional de planes sociales en un mitin de campaña y su atril, en tribuna política.
“Y en la vida hay que tener coraje; no se puede estar especulando entre la ciudad o la Nación”, advirtió Kirchner. “Daniel (Filmus) tiene las ganas y las fuerzas”, agregó.
No podía faltar. Filmus, además del vicepresidente Daniel Scioli, candidato a gobernador bonaerense, lo miraban desde el estrado junto a otros ministros.
La respuesta de Pro no se hizo esperar. Aseguró que "rechaza todo tipo de campaña negativa" y que la Capital "no merece intromisiones del Poder Ejecutivo ni que le impongan a quién tiene que votar".
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, Kirchner "va a jugar a fondo para Filmus". El Presidente pondrá en juego su propia imagen e intentará trasladar su alta popularidad al ministro-candidato de cara a las elecciones porteñas del 3 de junio próximo.
Se dijo en los pasillos de Balcarce 50 que Kirchner inauguró también una nueva estrategia electoral: confrontar con Macri para levantar la figura de Filmus y desplazar del centro del debate al jefe del gobierno porteño, Jorge Telerman, que busca su reelección. La confrontación entre Filmus y Telerman había alcanzado un punto de tensión sin retorno y en ambos sectores se habla ahora de "una tregua".
En su discurso punzante, Kirchner señaló además que Macri busca "su propia conveniencia", al decidir postularse en la Capital Federal, donde tendría más posibilidades electorales. Con ello, el Presidente buscó desafiarlo y obligar al presidente de Boca a presentarse como candidato a presidente el 28 de octubre próximo.
Como sea, Kirchner quiere situar a Macri en la derecha del arco político. Y a partir de allí, por contraste, captar para él, o para Filmus, el voto progresista en la Ciudad o en la Nación.
En la intimidad de la Casa Rosada el Presidente advirtió que las elecciones porteñas de junio significarán un test clave de cara a octubre. Un eventual triunfo de Macri en la Capital, por ende, podría tonificar y unificar a la oposición, hoy fragmentada tal como le conviene al presidente Kirchner.
Ese escenario podría obligar a Kirchner a presentarse a su reelección para asegurar el triunfo en primera vuelta, por cuanto algunas encuestas indican que la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, no garantizaría esa victoria.
La respuestaEl macrismo, en tanto, rechazó ayer la intervención de Kirchner en la campaña porteña. En un comunicado, señaló que "Pro rechaza todo tipo de campaña negativa" y agregó: "Consideramos que la Ciudad no se merece la intromisión del Ejecutivo nacional ni que a los porteños les impongan a quién tienen que votar".
El texto agrega que la fuerza "está trabajando en la elección de sus candidatos, proponiendo un cambio y soluciones concretas para los porteños". Y añadió: "Telerman y Filmus tienen capacidad propia para exponer sus ideas y no necesitan de otros interlocutores".
En la Casa Rosada, en tanto, aseguraron que con las palabras de ayer "se demuestra que Filmus no es el candidato de Alberto Fernández, sino del Presidente". Y que el apoyo de Kirchner a su ministro "es un mensaje a Telerman de que no tendrá el apoyo kirchnerista".
También indicaron esas fuentes que "Kirchner quiere que Macri se suba a la pelea por la presidencia" para fragmentar el voto opositor.
En tanto, el enfrentamiento por denuncias judiciales ayer se circunscribió a los tribunales. El kirchnerismo había denunciado a Telerman por usurpación de títulos y honores por usar un sello de licenciado cuando no tiene título universitario, y el telermanismo había acusado a funcionarios supuestamente vinculados al "albertismo" de los incendios en Villa Soldati. "Parece que se vendrá una tregua", apuntaron a LA NACION en ambos sectores.
"Creemos que merecemos una oportunidad en la Capital Federal", dijo Kirchner al pedir el voto de los porteños, sin mencionar que un candidato suyo, Aníbal Ibarra, ganó en 2003. "Fuerza Daniel", agregó el Presidente.
Sin nombrarlo, Kirchner dijo ayer que Macri "tuvo miedo" de postularse a la presidencia y vaticinó que "irá al repechaje en la Capital, donde va a perder como en 2003". Filmus, contrapuso, "tiene las ganas y las fuerzas". "Gracias a Dios, los habitantes de la Capital son sumamente inteligentes y lo van a votar." Y agregó: "Es el tiempo nuevo y tengo la tranquilidad de que con Daniel podremos enviar todos los recursos necesarios y los va a administrar con cristalinidad".
Con ironía, aunque sin nombrarlo, recordó que Macri decía "estoy estudiando para presidente" y agregó que "parece que no le fue bien en el estudio, ni a marzo llegó".
Por Mariano Obarrio
De la Redacción de LA NACION