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La ganadería, también con la intersiembra

A partir de la asociación sorgo-soja, Alfredo Evangelista logró un mayor porcentaje de proteína y mejores ganancias de peso

Sábado 24 de febrero de 2007

No sólo en agricultura existen experiencias con intersiembra. Algo similar ocurre en ganadería, con diferentes casos. Y uno de ellos es el de Alfredo Evangelista en el establecimiento La Franja, ubicado en San Miguel del Monte, sobre la ruta 215.

Su experiencia se concentra en el mix sorgo-soja, que le está dando resultados: un silo con 14% de proteína y ganancias de peso que treparon hasta los 800 gramos (desde un rango de 650 gramos). En su campo, Evangelista tiene una invernada intensiva, con un encierre de terminación para acelerar la salida de novillitos. ¿Cómo empezó su historia? Desde hace cinco años, Evangelista venía estudiando cómo aprovechar su producción de grano para transformarla en más kilos de carne.

"Hasta hace cinco años, tenía fibra y energía con el silo de sorgo de planta entera, aparte de energía con el grano húmedo. Pero también faltaba la proteína", comentó.

Primero intentó ensilar soja de planta entera, pero se encontró con problemas. Entonces, pensó en cómo lograr más proteína sin inconvenientes.

Y ahí se decidió, el año pasado, por una intersiembra sorgo-soja. Con esta tecnología (la firma SPS aportó semillas y apoyo técnico), en el campo quedaron dos líneas de sorgo y dos de soja. La experiencia brindó sus frutos. Normalmente, el silaje de sorgo de planta entera tiene 6% de proteína, pero con esta experiencia se llegó al 14 por ciento. Claramente, a Evangelista lo impulsó la necesidad de tener proteína en la dieta. "La soja y el sorgo se ayudan mutuamente; no compiten. Lo importante es el antecesor; recomiendo que sea soja (deja el lote limpio)", dijo. El sistema tiene otra ventaja: la picadora pica todo junto (esto se hizo con el sorgo en grano pastoso y la soja entre R 5 y R 6) y el alimento queda mezclado. Con su experiencia, Evangelista tiene 45 toneladas de materia verde por hectárea con un costo de siembra de 115-120 dólares, versus un silaje de maíz de 30-40 toneladas de materia verde y un costo de 250-280 dólares por hectárea de siembra.

Respecto del año pasado, Evangelista ahora introdujo unos cambios a su mix sorgo-soja. Quitó una línea de sorgo y agregó una más de soja. Se trabajó sobre la sembradora para tener más densidad de soja que de sorgo, buscando sumar más proteína.

Aparte de su uso para la ganadería de carne, Evangelista le ve otra salida más. "Este producto es muy bueno para tambos, ya que la proteína tiene una relación directa con la producción de leche. Además, se puede preparar un alimento barato para semiestabulado", señaló.

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