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Domingo 25 de febrero de 2007 | Publicado en edición impresa

La polémica por el uso de Google para detectar evasores en la provincia de Buenos Aires

Otro capítulo en la pelea entre countries y Montoya

Para los vecinos, las deudas son por la burocracia estatal

 
 
 

LA PLATA.- Los vecinos de los countries con viviendas no declaradas y que deberían al Estado bonaerense 1.600.000 pesos del impuesto inmobiliario sostienen que no quieren evadir los tributos, que es el propio Estado el que de alguna manera genera esas deudas, a través de la burocracia de las oficinas públicas.

Además, acusan al subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya, de violar la intimidad de las familias, porque el funcionario usó el sistema satelital Google Earth Pro, que permite observar imágenes de casas, paisajes y personas de todo el mundo, para descubrir a los evasores.

"La Dirección Provincial de Catastro está colapsada", dijo a LA NACION Jorge O Reilly, director de Emprendimientos Inmobiliarios De Interés Común (Eidico), inmobiliaria que dirigió y ejecutó las obras en los countries Altamira, Santa Clara, Santa Catalina y San Isidro Labrador, en los que Montoya encontró 110.000 metros cuadrados de construcciones no declaradas, por un valor estimado de 100 millones de pesos.

Sostuvo O Reilly que cuando Montoya recibió los planos en su escritorio y detectó que había viviendas construidas que no aparecían declaradas, en otro escritorio de Catastro estaban los planos nuevos, con las viviendas declaradas, esperando ser aprobadas. "El problema es que hay una cabeza que funciona rápido y bien, Montoya, pero en algún lugar del cuerpo los trámites se frenan y se generan estos desfases. Catastro es un organismo sumamente burocrático, con personal poco calificado y con una ideología poco clara: si están en contra de los barrios privados que lo digan, porque estas demoras frenan las construcciones y entorpecen nuestro trabajo".

Ana Correa, de 40 años, vecina del country Altamira, dijo: "La verdad es que todo este tema nos desorientó mucho, porque todos los papeles que declaran la existencia de nuestra casa fueron presentados hace ya varios meses".

Dudas

Fuentes del Ministerio de Economía provincial, si bien reconocieron ciertas demoras en los trámites catastrales, pusieron en duda la supuesta buena voluntad de los vecinos de esas urbanizaciones cerradas de pagar sus impuestos.

"Puede ser que existan demoras en los trámites de compraventa realizados en diciembre y enero, o en aquellos de las viviendas nuevas que fueron terminadas el mes pasado. Pero hay casas que tienen ya varios años y que están en terrenos que figuran como baldíos. El shopping de Nordelta está sobre un terreno que figura como baldío", dijo un colaborador del ministro Gerardo Otero.

Si bien la mayoría de los vecinos soltó críticas similares dirigidas a la burocracia estatal, algunos reconocieron algo de culpa. Beltrán Burgueño, un arquitecto que trabaja en la misma urbanización, también concordó con el Estado: "Me parece bien que Montoya realice estos controles, porque ninguna de estas casas que están construyendo tiene hecha la subdivisión y figuran como una sola parcela".

Sin embargo, según O Reilly, al no estar el terreno subdividido, los propietarios están pagando una alícuota más alta, debido a que el impuesto inmobiliario es progresivo y, cuantos más metros cuadrados aparecen declarados, más alta es la alícuota. "Cada propietario que tiene su casa declarada está pagando un promedio de 2000 pesos al año, porque se les cobra por el terreno entero y no por el terreno subdividido", dijo O Reilly.

El presidente de Eidico indicó que los planos de subdivisión se deben presentar una vez que estén terminadas las obras de infraestructura del barrio. Pero aclaró que son los mismos propietarios los que deciden comenzar a construir sus casas antes de que esté terminado el barrio porque confían en que, en algún momento, les van a entregar la escritura.

En efecto, los inspectores notificaron, la semana pasada, a los propietarios de los barrios privados Altamira, Santa Clara, San Isidro Labrador y Santa Catalina que habían hallado, en total, 362 casas y 245 obras sin terminar. Esto es, unos 89.141 m2 que no fueron declarados. Casa por casa, les comunicaron a los dueños que tenían 15 días para actualizar la información.

Otra vecina del country Altamira, Silvina Gregario, de 38 años, expresó: "Se dijo que nosotros no pagamos los impuestos, y eso es mentira, porque el problema es que todavía no están subdivididos los terrenos".

"Los propietarios preferirían tener las escrituras en la mano y comenzar a pagar sus impuestos como corresponde, porque el hecho de no tener las escrituras los intranquiliza bastante", explicó O Reilly. Y añadió: "Al final de toda esta historia, la casa siempre se declara y queda incorporada a los planos del Departamento de Propiedad Horizontal, porque lo que el propietario quiere es tener la escritura".

Intimidad

Gregario cuestionó al Estado por otro tema, que no está relacionado con los trámites: "Siento que Montoya, al utilizar el sistema satelital de Google, avasalló nuestra intimidad".

Y Ana, propietaria de una casa en el country Santa Catalina, sentenció: "Es como vivir en The Truman Show, en un barrio espiado las 24 horas del día por el gobierno". .

Franco Ruiz
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