Luego del derrumbe que sufrieron ayer, los mercados, particularmente los emergentes y los de Estados Unidos, lograron recuperar algo del terreno perdido en una jornada caracterizada por la volatilidad luego de las pérdidas sufridas ayer. Otras plazas, sin embargo, continuaron en franco retroceso.
En el primer grupo se anotó la Bolsa de Buenos Aires, que avanza un 0,75%, al igual que otras plazas de la región como Brasil (1,63%). En el segundo contingente sobresalen las bolsas de Europa y Asia, que no pudieron revertir la tendencia iniciada ayer cuando una decisión del gobierno chino reavivó el temor de que el gigante asiático redujera su ritmo de crecimiento, a lo que se sumó la advertencia de Alan Greenspan sobre una posible recesión norteamericana.
Pero hoy, su sucesor en la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Ben Bernanke, salió a tranquilizar a los operadores: “Mi punto de vista, tomando en consideración todos los nuevos datos, es que realmente no hay cambios materiales en nuestras expectativas para la economía de Estados Unidos desde la última vez que informé al Congreso hace un par de semanas". En ese entonces, Bernanke dijo que sólo habría una desaceleración y no una recesión en la principal economía del mundo.
Bernanke señaló además que no parecía haber un único motivo para la corrección que los mercados financieros globales sufrieron el martes, agregando que la Fed ha estado siguiendo de cerca la evolución de los mercados. "Parecen estar trabajando bien, con normalidad", expresó.
Las bolsas de Wall Street tomaban una fuerte tendencia alcista luego de las palabras. El índice Dow Jones subió un 0,43%, mientras que el Nasdaq avanzaba un 0,34%. El índice ampliado Standard & Poor´s 500 subió un 0,56% a 1406,82 unidades.
Antes, la plaza de Shangai, en China, logró subir un 3,94% y recuperó así parte del terreno perdido ayer, cuando se derrumbó casi un 9%. Otros mercados asiáticos tuvieron un comportamiento menos auspicioso. De hecho, volvieron a cerrar con importantes bajas: cerraron con importantes bajas: Hong Kong (-2,46%), Bombay (-4,1%), Singapur (-3,96%), Kuala Lumpur (-1,31%), Bangkok (-1%) y Manila (-8%) sufrieron las consecuencias de la corrida de ayer. Allí, las declaraciones de Bernanke no llegaron a tiempo.
El Nikkei japonés terminó la ronda con una caída de un 2,85% (en total retrocedió 515,80 puntos para quedar en 17.604,12 unidades).
Las acciones europeas recortaban sus pérdidas, aunque seguían en terreno negativo por segunda sesión consecutiva.
El índice de acciones europeas líderes FTSEurofirst 300 cerró extraoficialmente con una baja de un 1,36% a 1485,58 puntos. El índice británico FTSE 100 bajó un 1,82%, mientras que el alemán DAX perdió un 1,53% y el francés CAC 40 cayó un 1,29%.
Las causas. El derrumbe se activó después de que un sombrío pronóstico sobre la marcha de la economía de EE.UU., lanzado nada menos que por el ex jefe de la Reserva Federal, Alan Greenspan -vaticinó que ingresará en recesión hacia fines de año-, ganara credibilidad por la difusión de un dato estadístico: la demanda de bienes durables en ese país cayó un 7,8% el mes pasado cuando se esperaba una declinación del 3 por ciento.
Además, ganó dimensión después de que el mundo financiero fue sorprendido por la decisión del Consejo de Estado de China de crear un grupo de trabajo (integrado por el regulador bursátil, el Banco Central, el Ministerio de Comercio y hasta la policía) que generará medidas para limitar la especulación financiera en el gigante asiático.
Pekín tendrá como prioridad salvaguardar la seguridad y estabilidad de los mercados financieros del país, según estimó hoy con el objetivo de calmar a los mercados el primer ministro chino Wen Jiabao, citado por la agencia oficial de noticias Xinhua.
"La principal tarea de los mercados financieros es mejorar y fomentar el sano desarrollo de las industrias financieras", declaró Wen.