Síntomas: el teatro no logra recuperar su normal funcionamiento
Cervantes, con pronóstico reservado
Durante la actual temporada se estrenarían sólo cuatro espectáculos para adultos en las dos salas
Por Alejandro Cruz | LA NACION
La temporada pasada del Teatro Nacional Cervantes fue una de las peores que se recuerde en mucho tiempo. La sala estuvo cerrada durante la mitad del año, no se concretaron dos estrenos anunciados, padeció la histórica falta de presupuesto y tuvo una programación que fue cambiando sobre la marcha en medio de un clima de tensión entre los trabajadores y Alejandro Samek, director de sala, que incluyó denuncias, amenazas y acuerdos efímeros.
En ocho días, Samek cumplirá un año como director del Cervantes. Cuando asumió, la sala que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación estaba paralizada por problemas gremiales, poco se sabía de la programación y todo era incertidumbre.
Hace ocho días, Samek envió a los medios la programación artística para el presente año. A esa información, el hijo de Alejandra Boero adosó una carta en la que informaba a los medios las causas del conflicto que nuevamente paralizan al TNC desde hace casi un mes.
De algún modo, el funcionario salía a responder al comunicado enviado días antes por la asamblea artístico-técnica de la sala (representados por ATE) en el cual se señala que la reglamentación vigente los obliga a cumplir tareas y horarios que tornan imposible la realización de todo tipo de espectáculos.
En un reportaje publicado en Ambito Financiero, Samek dijo hace una semana que la sala era un "campo de batalla entre dos sindicatos" (ATE y UPCN). Eduardo de Bianchetti, delegado de ATE, negó terminantemente esa hipótesis. En un comunicado enviado anteayer, el gremio que representa expresó: "Los trabajadores están obligados a trabajar en el marco de las formas y contenidos del empleo administrativo, pues allí se encuentran escalafonados y eso es lo que cobran. Eso torna imposible toda actividad teatral. Lo que se está reclamando es la posibilidad de lograr un escalafón que reconozca la actividad y volver a levantar el telón".
Cuando LA NACION se comunicó con Samek para hablar sobre estos temas, el funcionario solicitó que las preguntas fueran enviadas por escrito porque estaba cansado de que los medios reinterpretaran sus palabras. Claro que cuando envió las respuestas, evitó contestar las preguntas en las que se le pedía una autocrítica de su gestión o su opinión sobre cómo se sale del conflicto que ya tuvo paralizado al Cervantes buena parte del año pasado, entre otros puntos.
A principio de esta semana, el Secretario de Cultura de la Nación, Dr. José Nun, asistió a una conferencia de prensa organizada por el Instituto Nacional del Teatro. Consultado sobre la situación del Cervantes, el responsable de la cartera dijo: "El teatro estaba funcionando bajo condición de que se reuniera la paritaria para restituir a los técnicos, tanto del Cervantes como a los integrantes de las orquestas, la carrera que les quitó Domingo Cavallo [cuando era Ministro de Economía de Carlos Menem]. Entonces, el instrumento de presión que utilizan los trabajadores es concurrir al trabajo cumpliendo el horario en el cual están enmarcados. O sea, a las 17 horas se van. La queja no es monetaria porque hemos sacado fondos de donde pudimos. Lo que quieren es la seguridad del restablecimiento de su carrera. El lugar donde esto debe discutirse es en el marco de una paritaria, pero, lamentablemente, durante 2006, Cultura asistió a todas la reuniones pero no así otras áreas de gobierno".
-Más allá de estas explicaciones, todo esto sucede durante su gestión en Cultura, ¿qué sabor le deja?
-Nada inesperado. Los mejores historiadores muestran que la gente reclama cuando hay posibilidad de éxito. Es decir, a los gobiernos represores, a los que no responden a las demandas populares, generalmente, no se les hacen reclamos. La Revolución Francesa es una buena demostración de esto. Entonces, como esta Secretaría por primera vez ha tomado en serio los reclamos, es que se acelera la protesta.
-¿Es decir que en vez de estar preocupados debemos estar contentos?
-Debemos estar contentos de que el tema esté colocado en la agenda y habría que hacer varias aclaraciones [sobre este punto]. El Cervantes estuvo cerrado por reparaciones absolutamente necesarias que hacen falta completar. En segundo lugar, llegamos a un acuerdo con los trabajadores compensándoles una diferencia económica con recursos que la Secretaría generó de otras cuentas. Esa situación no podemos mantenerla en 2007 y por eso mismo la urgencia de paritarias. Por otra parte, las funciones se llevaron a cabo. No es cierto que el Cervantes no funcionó durante seis meses.
-No lo digo yo. Me remito a la información brindada por Samek.
-Hubo sí dificultades con las reparaciones y hubo gestiones y discusiones a propósito de estos temas que estábamos hablando. Simultáneamente, y es lo que usted no está diciendo, por primera vez en su historia el Cervantes salió a recorrer el país. Es decir que fueron enviados directores a provincias para que, con actores locales, monten un espectáculo. Eso continuará este año.
-Lo de la continuidad habría que reflexionarlo. Se anunciaron cuatro obras: la primera pertenece al grupo Libertablas. En realidad, se trata de una obra ya estrenada por lo cual no hay intercambio. Esa obra irá a un festival en Bragado y de una presentación en una ciudad a un montaje del Programa Federal hay serias diferencias.
-Pero va a haber Programa Federal.
-Va a haber, según lo anunciado, tres obras más. De ellas no se saben los nombres, sólo en dos están los directores y en ningún caso está especificado si habrá giras, si se presentarán en Buenos Aires o...
-Bueno, sobre eso le rogaría que hable con el director del Cervantes.
Planes y proyectos
A su turno, y por correo electrónico, el director de la sala hablará sobre la presentación del grupo Libertablas, que se trata de funciones pendientes del año pasado. Dirá también que el resto de las obras del Programa Federal "se resuelven de común acuerdo con las autoridades de Cultura de cada provincia, paso que aún no se ha completado". Añade también que el año pasado el Cervantes funcionó durante cinco meses (en los últimos años las temporadas comenzaron en febrero/marzo y culminaron en noviembre/diciembre).
José Nun agrega: "Para reforzar la acción del Cervantes hemos designado a un subdirector". Se refiere a Rubens Correa, quien asumió a fines de enero pero todavía, cosas de la burocracia estatal, no se firmó su expediente. Por otra parte, el presupuesto del Cervantes para 2007 es de 7.548.700, contra los 6.469.400 del año pasado. Según dijo el director en otro momento, el ochenta por ciento de ese monto se va en cubrir gastos fijos. "La diferencia del presupuesto -dice Samek- se destinará mayoritariamente al incremento salarial planificado para este año." Nun agrega: "Hay que lograr ampliaciones. Eso requiere de una acción muy firme de las autoridades del teatro y, a la vez, una gran comprensión de las autoridades nacionales para que se puedan iniciar las paritarias".
Por ahora, lo cierto es que la temporada 2006 se cerró abruptamente en medio de una medida de fuerza. Acto seguido, la primera señal de la única sala nacional fue el envío de la programación (rito que históricamente se hacía en el marco de una conferencia de prensa a fines de año) con la acotación de que, por ahora, lo presentado podría interpretarse como una expresión de deseos.
En términos de la programación, el anuncio incluye tres obras para adultos (una de ellas es un incumplimiento de la temporada pasada) para todo el año, en las dos salas. A las respuestas enviadas por e-mail, Alejandro Samek sumó una cuarta producción que "está siendo evaluada por el comité asesor" de una sala que supo ser motivo de orgullo. .
