¿Es Internet una nueva herramienta de tratamiento?
Debe superar frenos económicos y legales
La revolución informática en el campo de la salud está sumando otra conquista. Primero fue la democratización del conocimiento médico. Más tarde se sumaron las comunidades virtuales de pacientes. Ahora, recientes estudios empiezan a instalar Internet como una herramienta terapéutica. Si bien no reemplaza la consulta como motor del proceso terapéutico, la desplaza de su centro y genera cambios indudables en la relación médico-paciente.
El foco de las nuevas investigaciones es el control de las enfermedades crónicas, que exige un seguimiento riguroso y permanente, y suele desembocar en fracasos terapéuticos por falta de continuidad. Un artículo publicado en la revista especializada Diabetes Care es un ejemplo de la nueva tendencia, al describir la experiencia de un equipo de investigadores de la Universidad Católica de Seúl que puso a prueba la eficacia de un sistema de seguimiento a largo plazo de pacientes con diabetes tipo 2, basado en consultas e intercambio de información con un equipo médico a través de Internet.
Setenta personas fueron asignadas a dos grupos: uno efectuó el seguimiento tradicional de la enfermedad, con entrevistas médicas trimestrales. El otro, que tenía acceso cotidiano a Internet, en su casa o trabajo, durante los 30 meses que duró el estudio, se mantuvo en línea con un equipo de profesionales que además de controlar los resultados de los chequeos de glucemia respondió las dudas de los pacientes sobre dieta, ejercicios y eventuales inconvenientes relacionados con el control de la enfermedad.
Según los resultados del estudio, el sistema de monitoreo por Internet fue eficaz para controlar la enfermedad y permitió reducir el tiempo que invierten en visitas médicas.
Una experiencia similar realizada con personas con asma por un equipo de varios centros asistenciales de Estados Unidos, entre ellos, el Brigham and Women s Hospital de Boston, concluyó que la consulta interactiva a través de la Web mejoró la comunicación e interacción entre pacientes y médicos.
La multiplicación de experiencias terapéuticas en línea sigue su marcha. Sin embargo, las controversias persisten. La pregunta que sobrevuela al nuevo fenómeno de la medicina en línea es si Internet puede constituirse en una eficaz herramienta terapéutica o la consulta médica es insustituible.
Desde la dirección para América latina de Prous Science, compañía que elabora información para médicos y pacientes, el doctor Hugo Milione define distintos aspectos del fenómeno: "Como fuente de información médica, Internet tiene una validez incuestionable; sin embargo, no es tan definitivo su aporte como herramienta terapéutica. La relación del médico con el paciente cumple una función en el proceso terapéutico. El diagnóstico, por ejemplo, muy difícilmente se pueda realizar vía Internet, el médico tiene que ver al paciente, revisarlo, escucharlo. Si esta relación es sólida y existe un tratamiento en marcha se puede usar herramientas de la actual tecnología que sí evitan algunas consultas, por ejemplo enviar vía correo electrónico los resultados de un estudio de laboratorio; también puede ser útil la consulta on line permanente.
"Pero el encuentro periódico con el médico no se puede reemplazar, sí se puede enriquecer con comunicaciones adicionales en línea, como la orientación sobre los contenidos para leer en la Web", agrega Milione.
La utilidad de estos aportes de Internet para enriquecer el proceso terapéutico es indudable. Sin embargo, no parecen ser muchos los pacientes dispuestos a pagar este servicio. Al menos así surgió de un estudio publicado en la revista Pediatrics , que indagó a 54 padres que intercambiaron comunicaciones por mail durante seis semanas con dos pediatras.
El 80% opinó que el pediatra debería comunicarse vía e-mail, pero el 63% confesó que no pagaría por estas consultas. "Cuestiones legales, de honorarios y financiamiento frenan hoy los proyectos tecnológicos. En la medida que estos problemas sean resueltos seguramente veremos más utilización de Internet para el cuidado de la salud", concluye el pediatra Ariel Melamud, miembro del Grupo de Informática Biomédica de Buenos Aires.
En su opinión, el control del paciente en domicilio a través de consultas virtuales es el campo que más promete en el corto plazo, ya que requiere tecnología limitada, como una cámara Web y una computadora. Sin embargo, aunque pueda hacer una consulta a distancia, el médico no puede recetar, ya que las recetas requieren de una firma de puño y letra.
Las asociaciones de pacientes son otro gran campo de acción terapéutica ya conquistado. El doctor Milione rescata el valor de "compartir experiencias con otras personas que atraviesan la misma situación, ya que esto calma, reduce la ansiedad y tiene un valor importante en la recuperación de la salud, que sigue siendo un fenómeno vital, que no se puede reducir al contacto con una computadora". .
Por Tesy De BiasePara LA NACION
