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Un viaje de ida y vuelta

El desembarco de la Bienal de Pontevedra en el Centro Cultural Recoleta es un símbolo que celebra los lazos entrañables de argentinos y gallegos

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PARA LA NACION
Domingo 11 de marzo de 2007

Pontevedra es mucho más que un lugar en el mapa. Para los artistas argentinos, chilenos y uruguayos que participaron en la edición 29° de la Bienal creada en 1969, es la más antigua de España, fue una oportunidad para reflexionar sobre la emigración desde el lugar del arte de nuestro tiempo, esa suma inédita de lenguajes híbridos y de soportes no convencionales.

La potente instalación de Luis Camnitzer, un árbol volteado en el piso, desde la raíz al dibujo en la pared, con el tronco formado por siete mil lápices de grafito, recibe al visitante en la sala Cronopios. Allí, desde el jueves, se exhiben obras especialmente realizadas para la Bienal, que emprendieron el viaje de regreso gracias al apoyo de la Fundación Mapfre.

Off Fora: movimientos imaginarios entre Galicia y el Cono Sur fue la propuesta de Victoria Noorthnoorn, curadora celebrada por Liliana Piñeiro, directora del CCR, por los artistas, críticos y miembros de la diputación de Pontevedra presentes en el acto inagural.

Daniel Joglar y su red de rosarios luminosos
Daniel Joglar y su red de rosarios luminosos. Foto: Alfredo Sánchez

Noorthoorn encaró con profesionalismo y pasión el desafío más importante de su carrera, que tuvo mojones importantes en su paso por el MoMA de Nueva York y por el Malba de Buenos Aires. Del trabajo con los artistas y del intercambio de ideas surgieron imágenes y recuerdos de un movimiento que cobra especial sentido para los Argentinos que "descendemos de los barcos", como decía Borges, muchos de ellos llegados de Galicia.

La posibilidad de exhibir las obras era un anhelo de la curadora y de Magdalena Cordero, presidenta de la Asociación de Amigos del Centro Recoleta. Y el esfuerzo valió la pena por la riqueza visual y el contenido conceptual que acota el territorio de la reflexión al sentimiento de pertenencia, de raíz, de identidad y de localidad.

Cada obra suma precisiones al núcleo metodológico que fue el cruce del límite, la exploracion de lo desconocido a partir de la imaginación. Un dispositivo tan escaso como ilimitado que encuentra la manera de expresar la "incomodidad" del desarraigo, por oposición al cobijo de la propia tierra.

En este cruce de sentimientos asombra la performance de la uruguaya Cecilia Vignolo. Ella se exhibe a sí misma dormida, desnuda, apenas cubierta por una sábana en el espacio mínimo de una valija. La performance se completa con una video instalación que proyecta en imágenes la escena de By air, título de la obra. El abandono del cuerpo, la entrega a ese sueño "de viaje", la espalda curvada como el violín de Ingres en el silencio de la sala intimista resulta de una elocuencia conmovedora.

Obsesionado con el mundo del ferrocarril, Patricio Larrrembere reconstruye el paisaje de la estación Pontevedra en el Gran Buenos Aires con una foto sepia proyectada contra el muro, memoria de lo que fue, antes de que un decreto de 1950 autorizara el cambio de nombre por el de 20 de junio, como se sigue llamando. El artista siguió las huellas del viejo cartel desmontado de su lugar de origen y lo encontró en un galpón de la localidad de tapiales. Ahora se exhibe en la sala Cronopios como parte de una gran instalación habitada por guiños y citas de artistas consagrados, como Benedit, Kuitca y Liliana Porter, hay un Pato Donald de cerámica (¡tan Porter!) y una bolsa de dormir con mapas dibujados "estilo Kuitca".

La oscuridad puede ser buena compañía si el espectador se anima a vivir la experiencia que propone Roberto Jacoby en su Dark room: entregarse a la visión sin ver, escuchar lo que no se mira. Ana Gallardo viajó para recuperar las imágenes del pueblo original de su tío, y esa mirada vicaria filmó un video invadido de ternura. Daniel Joglar construyó una bella red para un pueblo de pescadores, hecha con rosarios luminosos.

Obras de Sebastián Gordín, Eduardo Basualdo, Aili Chen, Marina de Caro, el video de la Virgen navegando por el río Lerez, poderosa imagen premonitoria de Judith Werthein; de los chilenos Pablo Chiuminatto, Nury González, Josefina Guilisasti, Mario Navarro y Bernardo Oyarzún y de los uruguayos Ricardo Lanzarini, Marco Maggi, Mario Sagradini, Martín Sastre, Cecilia Vignolo y Luis Camnitzer. Con la asesoría de Cecilia Brunso, de Chile, y de Gabriel Peluffo Linari, de Uruguay, la coordinación general estuvo a cargo de Clelia Taricco del equipo de CCR, anfitrión generoso de este esfuerzo que une al río Lerez, de Pontevedra, con la inmensa pampa de agua del Río de la Plata.

( Hasta el 15 de abril, de martes a viernes de 14 a 21, sábados y domingos de 10 a 21. Gratis)

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