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Tengo un secreto...

Cientos de confesiones inauditas o micro-narraciones de pequeños pecados llegan cada día al buzón de Frank Warren en forma de postales con fotografías o dibujos; cómo un proyecto artístico se convirtió en un blog y luego en un libro

Lunes 19 de marzo de 2007 • 01:00
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© BBC Mundo

"Soy un pacifista, pero trabajo para una compañía que fabrica partes para bombas, porque me paga 12 dólares la hora".

"Nunca veo las noticias, porque no quiero que la muerte de otras personas arruine mi día".

"Uno de estos hombres es el padre. Me paga mucho para guardar el secreto", reza una de las postales enviadas para publicarse en PostSecret.
"Uno de estos hombres es el padre. Me paga mucho para guardar el secreto", reza una de las postales enviadas para publicarse en PostSecret.. Foto: Fuente: PostSecret

O, simplemente, "me comí todos los arándanos. ¡Estaban deliciosos!"

Cientos de declaraciones deseos secretos, confesiones inauditas o narraciones de pequeños pecados como estos llegan cada día al buzón de Frank Warren en su casa en California, en forma de postales con fotografías o dibujos.

Lo que comenzó como un pequeño proyecto artístico, se convirtió en un blog ( PostSecret ) que más tarde fue transformado en un libro. La página ganó el premio al Weblog del Año (o " Bloggies ") y está nominada a los premios " Blooker " de bitácoras digitales convertidas en libros.

BBC Mundo habló con Warren sobre su proyecto:

- ¿Cómo comenzó este proyecto?

- Todo el mundo guarda un secreto que podría romperte el corazón. Si recordáramos eso, el mundo sería un lugar más tolerante y comprensivo. Comenzó en noviembre de 2004 cuando imprimí 3.000 postales en blanco y les pedí a extraños que escribieran secretos en ellas. La gente comenzó a enviar sus postales hechas a mano. Ahora vienen de todo el mundo. Son como 100 ó 200 postales de todo el mundo cada día ilustradas con dibujos.

- ¿Por qué la fascinación con las postales?

- Un verano, de niño, fui de campamento y les envié una postal a mis padres. Pero regresé muy rápidamente del campamento, y cuando ya estaba en casa, yo mismo recibí la postal que había escrito. Para mí esa fue una experiencia interesante, fue como si me hubiera escrito un mensaje a mí mismo. Me pregunté sobre la experiencia de escribir mensajes a casa cuando estás lejos. También pensé que si uno pudiera escribirse a sí mismo cambiaría mucho el mensaje, la personalidad es algo muy fluido. Hasta el día de hoy, encuentra que las postales son mágicas y fascinantes.

"Todo el mundo guarda un secreto que podría romperte el corazón. Si recordáramos eso, el mundo sería un lugar más tolerante y comprensivo"
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- ¿Qué pasa con las postales? ¿A dónde van? ¿Se comunica con la gente que las envía?

- Me siento invisible, la gente expone una escena de su vida como si fuera invisible y estuviera mirando hacia su habitación, o su cocina, o su lugar de trabajo. Recibo decenas de miles de secretos de la gente. Cada domingo publico algunas de las postales en la página de internet, y a veces la gente me manda mensajes sobre la experiencia de escribir los secretos. Muchos me dicen que la experiencia de escribir un secreto y liberarlo y entregarlo a un extraño les da un sentimiento de consuelo, así que tiene un valor terapéutico. La gente que participa da el primer paso para lidiar con su secreto.

- ¿Cómo se siente ser el receptor de tantos secretos?

- No soy un sacerdote ni un psicólogo, soy un artista y un hombre de negocios. Me siento privilegiado al ver que la gente confíe en mí para compartir partes de su vida que no le muestra a nadie. Cada vez que alguien me envía su secreto lo intento tratar con respeto y dignidad y sin juzgar a nadie. Me siento invisible, la gente expone una escena de su vida como si fuera invisible y estuviera mirando hacia su habitación, o su cocina, o su lugar de trabajo. Y a través de la página obtenemos una mirada hacia la vida de la gente.

- ¿Qué cree que motiva a la gente a enviar sus secretos?

- Estas postales son hermosas y artísticas, la gente dedica mucho tiempo a crearlas y enviarlas. Algunas son verdaderas obras de arte. Yo creo que las motiva la búsqueda de la gracia, de absolución. O un viaje hacia la salvación al examinar sus secretos. Es un deseo profundo.

"Me siento invisible, la gente expone una escena de su vida como si fuera invisible y estuviera mirando hacia su habitación, o su cocina, o su lugar de trabajo"
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- ¿Por qué decidió publicar un libro?

- Me intrigaba mucho vincular la vieja tecnología de las postales a la nueva tecnología de internet, de los blogs. Ambos medios tienen mucho que ofrecer, y al combinarlos se crea algo que respeta la manera tradicional y a la vez experimenta con algo nuevo. Mucha gente quería tener un archivo, poder ver los secretos. Puse cientos de postales en el libro, ya hay dos. El libro es un archivo en el que los secretos viven para siempre. Y los coloqué para que contaran una historia sobre la compasión, el entendimiento y la esperanza.

- ¿Cómo ve la transformación de una postal, que está en papel, a una página de internet en el ciberespacio, a un libro que recoge las postales? ¿Cómo ve ese cambio de medios?

- Me encanta ver el cambio de medios. Me intrigaba mucho vincular la vieja tecnología de las postales a la nueva tecnología de internet, de los blogs. Ambos medios tienen mucho que ofrecer, y al combinarlos se crea algo que respeta la manera tradicional y a la vez experimenta con algo nuevo. Creo que esta nueva tecnología con la que apenas estamos comenzando a jugar, internet, las páginas, las redes sociales, nos permite tener nuevos tipos de conversaciones sobre nuestra propia humanidad. Internet da anonimato, uno se quita su máscara social. Y a la vez puede llegar a millones de personas, lo que permite conversaciones y la exploración de la belleza y la verdad. Hay más que se puede hacer que aún no estamos haciendo.

- ¿Qué ha aprendido de esto?

- Yo llegué accidentalmente a esto. Aprendí que todo el mundo guarda un secreto que podría romperte el corazón. Si recordáramos eso, el mundo sería un lugar más tolerante y comprensivo.

- ¿Y qué les diría a los que le envían secretos?

- No estás solo.

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