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"El equipo se recibió de hombrecito"

Ustari, que recuperó su mejor versión, destacó el esfuerzo y calificó así el triunfo de Independiente; Burruchaga cuestionó al árbitro

Domingo 18 de marzo de 2007

Tan errático fue el comienzo de Independiente en el Clausura que opacó hasta su máxima joya . Oscar Ustari no había tenido aún un partido de alto vuelo. Las turbulencias del equipo provocaron que su nivel cayera en un pozo de aire. El mismo arquero, siempre autoexigente, ya se había cuestionado porque consideraba que sus últimas actuaciones habían sido pobres, lejos de su mejor versión. Sin embargo, a medida que los Rojos recuperan terreno en el certamen a partir de dos victorias en cadena, Ustari demuestra que sus cualidades continúan intactas. Con seguridad, temperamento y carisma de líder, el N°1 fue determinante en el éxito de ayer sobre Lanús.

"El equipo se recibió de hombrecito . Conseguimos un triunfo muy luchado y ante un rival como Lanús, que juega muy bien de visitante", describió el arquero, evidenciando el esfuerzo de los Rojos, que jugaron más de la mitad del partido con un hombre de menos por la expulsión de José Moreno.

La convocatoria de Alfio Basile fue un estímulo para Ustari. En la intimidad había advertido que su regreso al seleccionado sería el disparador anímico para recuperar la confianza que le faltó durante los primeros encuentros del torneo. Los malos resultados lo habían desanimado, sobre todo porque cada vez son más insistentes los rumores sobre su ida a Barcelona, en junio próximo. Y en caso de despedirse, él siempre soñó con hacerlo a lo grande: como campeón.

"Más allá de que ganamos y que mantuve el arco invicto, lo bueno fue el resultado. Se aguantó bastante, pero bien", dijo anoche, en un intento por minimizar su gran actuación y lograr que únicamente se hablara de la recuperación de Independiente.

A propósito, sobre la remontada de los Rojos, el DT Jorge Burruchaga señaló: "La expulsión de Moreno nos obligó a replantear las cosas para el segundo tiempo. Lo más importante fue el esfuerzo que hicieron los jugadores, el mérito es la fortaleza del grupo. Esto es para la gente de Independiente, que debe disfrutar. Fue difícil, pero conseguimos dos triunfos seguidos y ante un rival directo en la lucha por la clasificación para las copas".

A veces, la euforia hace que Burruchaga analice los partidos al revés, con una mirada demasiado distanciada de la realidad. El DT opinó: "Siempre fuimos los protagonistas y el monopolio lo tuvimos nosotros, sobre todo en el primer tiempo. Lo de Moreno fue una reacción exagerada de Furchi [Rafael, el árbitro]".

El funcionamiento de Independiente encontró sus puntos más altos en Ustari, claro, pero además en Hernán Fredes, cada vez más afianzado, y en Mariano Herrón, un destructor del juego rival y un motorcito en el medio campo. "Quiero dedicarles el triunfo a los hinchas, que seguramente se van contentos. Teníamos que demostrar que somos un buen equipo y que no ganamos de casualidad", dijo Herrón, que se despidió ovacionado por primera vez desde que llegó al club.

La primera victoria del torneo, hace siete días ante Central, le iluminó el camino de la recuperación a Independiente. Durante la semana se trabajó con el ánimo renovado, sin versiones de peleas y renuncias, y con la ilusión de extender la racha exitosa. Si bien se logró un triunfo angustioso, fue un triunfo al fin. Aunque tuvo otro factor inportante: el regreso del mejor Ustari.

José Moreno, de la crítica a la ovación, y viceversa Con su gol de ayer, José Moreno cambió las críticas de los primeros partidos por una ovación. Pero le duró poco la alegría al colombiano: se fue expulsado en el primer tiempo; en los cuatro cotejos que actuó en los Rojos sumó tres amonestaciones y una expulsión.

Por Nicolás Balinotti De la Redacción de LA NACION

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