Opinión
Bienvenida la idea de llevar el seleccionado a las provincias
Martín Castilla
De la Redacción de LA NACION
Con la confirmación del partido que se jugará en Mendoza el 19 del mes próximo frente a Chile se cortan varios años de ausencia del seleccionado argentino fuera de los límites de Buenos Aires. La última vez fue en Córdoba, el 13 de octubre de 1999, en la victoria por 2-1 ante Colombia con los goles de Batistuta y Ortega. Sí, desde entonces, el conjunto albiceleste no volvió a pisar el interior del país.
En la mayoría de los partidos de las últimas eliminatorias se pudo advertir que el Monumental quedó grande para recibir a quienes estaban dispuestos a "estar" al lado del seleccionado argentino en el camino al Mundial de Alemania 2006. Incluso, se escribieron muchas líneas acerca de las manifestaciones condenatorias que se escucharon durante los primeros cotejos de la segunda parte del ciclo de Marcelo Bielsa, que había decidido seguir en el cargo luego de la eliminación en la primera rueda de Corea-Japón 2002. Por entonces, fue evidente: para muchos, fue un verdadero esfuerzo "acompañar" al conjunto argentino. En definitiva, en varias oportunidades se pudo ser testigo del repudio colectivo del público de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires que, por cercanía, es el que mayormente se moviliza al estadio de River.
No se puede decir cuál será la reacción del público de Buenos Aires y sus alrededores con esta nómina local elegida por Alfio Basile. Pero es justo dejar en claro que, tras la frustración en 2002, lejos se estuvo de un ambiente de desesperación por una entrada anticipada y las tribunas, mayormente despobladas, fueron el común denominador; a tal punto que se registró la menor recaudación de los últimos tres arranques en eliminatorias. Es cierto, el desconsuelo tras el Mundial de Corea-Japón fue tan grande como la esperanza que supo generar ese mismo equipo en la primera etapa del ciclo Bielsa. La única excepción rumbo a Alemania fue el partido con Brasil, en el triunfo por 3-1 en el Monumental durante la era de José Pekerman.
Bienvenida la idea de mudar al seleccionado. Incluso, se lo podría trasladar en algunas fechas de las próximas eliminatorias para encontrar otra predisposición y mayor protección. En las provincias, el público no ve todos los días a los jugadores de renombre de nuestro fútbol. Por ejemplo, como también pasó con River en el Apertura, en Mendoza se agotaron las populares para la visita de Boca a Godoy Cruz de mañana. Se espera que el comportamiento de los hinchas mendocinos sea acorde con la importancia del espectáculo de turno y que no sean noticias por sus actos de violencia. De lo contrario, las puertas podrían cerrarse por mucho tiempo y sería una lástima. .
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