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Kirchner cuestionó a jueces y a fiscales

Pidió enérgicamente que aceleraran las causas contra represores; "yo empujo, pero algunos se hacen los distraídos", sostuvo

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LA NACION
Domingo 25 de marzo de 2007

CORDOBA.- El túnel del tiempo retrocedió, una vez más, 30 años en la historia. Bajo el aguacero implacable, una multitud vivaba a "la gloriosa JP" con la señal de la victoria en sus dedos en alto. En el palco principal, el presidente Néstor Kirchner, con el rostro húmedo por la lluvia, no los defraudó: en una suerte de ultimátum, exigió a la Justicia -en especial, a la Cámara de Casación Penal- que acelerara las causas pendientes contra los militares involucrados en la última dictadura.

Todo transcurrió ayer, durante el acto central de conmemoración del 31er. aniversario del golpe de Estado de 1976. Una vez más, el escenario elegido para la ocasión fue un sitio emblemático de la dictadura: el predio militar de La Perla, en Córdoba, donde se registraron más de 2000 detenidos desaparecidos.

Allí, el Presidente arremetió contra la Justicia, tal como lo hizo el año pasado en el Colegio Militar. Pero esta vez su mensaje tuvo otro tono, pues sutilmente sugería que el Gobierno, por medio del Consejo de la Magistratura, podría aplicar sanciones si los jueces que no actuaban.

En el estrado central, Silvia Ditoffino (H.I.J.O.S.), Sonia Torres (Madres), Emilia Dambras (Abuelas) y León Gieco acompañaron al presidente Kirchner
En el estrado central, Silvia Ditoffino (H.I.J.O.S.), Sonia Torres (Madres), Emilia Dambras (Abuelas) y León Gieco acompañaron al presidente Kirchner. Foto: Irma Montiel

"Quiero decirle a la justicia argentina, y el Consejo de la Magistratura sé que va a proceder, que basta, por favor, basta, juicio y castigo, necesitamos que los juicios se aceleren -exclamó-. ¿Cuál es el compromiso que tienen algunos integrantes de la Justicia? ¿Qué pasa en aquella Cámara de Casación, por dar un ejemplo, donde están parados hace años juicios que deberían estar en marcha? ¿Quiénes son los fiscales de esa Cámara de Casación?"

No quedó allí la embestida: "La traba que tenemos es que la Justicia está lenta. Yo les puedo asegurar que empujo, empujo y empujo, pero algunos se hacen los distraídos. Este es un tema que hay que tener en cuenta", advirtió.

Para curarse en salud -y de las críticas de los "medios tradicionales" que iban a cuestionar sus palabras, como dijo al arrancar su discurso- Kirchner aclaró que no buscaba "invadir otro poder".

"No estamos invadiendo otro poder, estamos pidiendo que funcione. Porque les voy a decir una cosa: nosotros no estamos predicando venganza", insistió.

Desde hace tiempo que el Presidente demuestra su fastidio por la falta de avances en las causas judiciales contra ex militares pendientes en la Justicia. De hecho, un grupo de 62 querellantes ya presentó una denuncia ante el Consejo de la Magistratura contra cuatro jueces de la Cámara de Casación: Gustavo Hornos, Eduardo Riggi, Ana María Capolupo de Durañona y Vedia, y Alfredo Bisordi.

La presidenta de la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, la diputada oficialista Diana Conti, calificó de "muy sólida" la presentación y sugirió, sin demasiado tapujos, que "si (los jueces) renunciaran, les ahorraría mucho trabajo". Las cartas parecen estar echadas.

Los densos nubarrones y la lluvia pertinaz no lograron empañar la ceremonia, emplazada en una extensa lomada con vista a las sierras cordobesas. Allí llegó el presidente Kirchner en helicóptero justo sobre el mediodía; descendió y con representantes de organismos de derechos humanos recorrió las instalaciones de La Perla, uno de los campos de detención más importantes del interior del país durante la última dictadura militar (de lo que se informa por separado).

"No les tenemos miedo"

El lugar, que hasta la semana pasada ocupaba el Ejército, es considerado uno de los iconos de la represión, que en Córdoba estuvo encarnado por el ex titular del Cuerpo de Ejército III, Luciano Benjamín Menéndez, que se llevó las mayores silbatinas del público. Actualmente, el militar está detenido con prisión domiciliaria.

Kirchner le dedicó uno de los párrafos más duros de su discurso. "Desde acá, desde Córdoba, a ese general, que lo voy a nombrar como presidente de la Nación que soy, señor... No te voy a llamar general porque ni eso merecés. Señor Luciano Benjamín Menéndez: tené en claro que sos un cobarde, tené en claro que los argentinos saben quién sos y que estás escondido en tu casa. Tendrías que estar en una cárcel común, donde tienen que estar los delincuentes y los asesinos como corresponde", exclamó en medio de aplausos.

"A esos que torturaron y mataron allí, como ese mayor Barreiro, que se escapó del país, otro cobarde, que nos viven amenazando, no les tenemos miedo, no le tenemos miedo", insistió Kirchner.

La multitud -en su mayoría jóvenes peronistas y representantes de organizaciones de derechos humanos- saltaba y vivaba con cánticos contra los militares.

Frente a ellos, en un palco deliberadamente apartado del escenario central para no politizar el acto, se ubicaron funcionarios nacionales, provinciales y municipales (de lo que se informa por separado); en el otro costado se sentaron dirigentes de Madres de Plaza de Mayo; Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros organismos de derechos humanos, que poco después retornarían a la Capital para participar de la marcha a Plaza de Mayo.

La lluvia no les arruinó sus planes.

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