Editorial II
Repatriación de tecnólogos
Autoridades nacionales de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y de Relaciones Exteriores y un grupo empresario firmaron recientemente un convenio en el cual se establece que las empresas representadas ofrecerán puestos de trabajo relacionados con la producción tecnológica a especialistas del país que emigraron al extranjero.
Esta apertura del sector privado -a través de firmas como Techint, IBM, Siderar, Tenaris Siderca, Core y Tecpetrol- crea perspectivas favorables para el retorno de profesionales de jerarquía que debieron emigrar de nuestro medio por falta de oportunidades y confirma, además, el interés empresario por ampliar las actividades de investigación en sus diversas áreas de producción.
El paso acordado significa una ampliación del programa Raíces, iniciado en 2003, que buscó organizar una red de investigadores argentinos establecidos en el exterior con el propósito de estimular su regreso y facilitar su reinserción ocupacional en institutos y centros de estudio oficiales de renombre internacional.
Tanto el programa original Raíces como su actual expansión poseen una motivación conocida: reducir la grave pérdida que significó para el país "el éxodo de cerebros" provocado por décadas de errores en las políticas del sector, carencias de recursos y financiamiento, débil conciencia del valor de promover la producción de conocimientos y, también, por las desventajas comparativas con las ofertas del extranjero que inclinaban a los jóvenes capacitados a buscar un mejor destino, especialmente en los Estados Unidos y la Unión Europea.
Esta realidad descripta estuvo lejos de ser exclusivamente nuestra, pero fueron argentinos los investigadores que, en mayor número, dejaron el país de origen para radicarse en otras naciones. Asimismo, es de señalar que muchos de los que partieron supieron y quisieron mantener vínculos con el país y, en el curso de su trayectoria profesional, desean volver con conocimientos enriquecidos, contactos positivos y proyectos de realización.
En los años de la actual gestión, la Secretaría de Ciencia y Tecnología ha estado avanzando en esfuerzos coherentes para promover las actividades del sector. Para ello, el Conicet incorpora 500 investigadores anualmente y beca a 1500 jóvenes deseosos de formarse en el campo de la investigación. La meta es "ganar en productividad y competitividad", según lo expresó el secretario de Ciencia y Tecnología, Tulio del Bono, y para ello es indispensable sumar gente formada.
La incorporación del sector privado en esta convocatoria agrega razones de optimismo a las expectativas de valiosos retornos, además de los indudables beneficios que llegarán a estas mismas empresas participantes de la mano de estos técnicos y científicos tan altamente capacitados. .
