Con nombre y apellido
Conducta social extraña, la de Jorge Garramuño , el intendente de Ushuaia: hasta hace muy poco llevaba cantidad de chupetines en los bolsillos, y no eran para regalárselos a los chicos de la ciudad: eran para él. Comía chupetines en las reuniones, los viajes, a veces invitaba, a veces no... "Está dejando de fumar", informó un colaborador, y la actitud chupetinesca no le caía nada mal al contingente arty llegado para la Bienal Fin del Mundo, de la que Garramuño es presidente honorario. Pero de pronto la cuestión cambió: el hombre empezó a fumar, y mucho. "Qué pena", murmuran ahora los que lo ven con el cigarrillo. "Volví a fumar y encima me volví adicto a los chupetines", se indigna consigo mismo el funcionario.
* * *
En la misma bienal fueguina, una tarde a oscuras en el Auditorio de la Casa de la Cultura se presentaron dos conciertos acusmáticos: la idea era escuchar los ensambles de sonido de Jorge Haro , primero, y del español Antón Ignorant , después, con las luces apagadas. Lo de Haro produjo sensación posreiki. Lo de Ignorant fue distinto: antes de empezar, previno: "Siéntanse libres para dejar la sala si les molesta el sonido. No me enojo". A los pocos minutos el público empezó a salir, tapándose los oídos (total, Ignorant no se enojaba) y a congregarse en el hall. "Esto es muy común en conciertos de este tipo -los tranquilizaba Haro-. Yo, por eso, siempre llevo encima unos tapones para oídos." Y sacó del bolsillo un par. Un canchero.
* * *
¿Quién se queda en una fiesta un domingo hasta las 5 de la mañana? Un músico de rock, seguro. Después de su show en el festival Quilmes Rock, Stefan Oldsal y Steve Hewitt -bajista y baterista de Placebo- se encaminaron hasta la galería de arte Appetite: ahí los esperaba una fiesta organizada por la galerista Daniela Luna , con la intención de presentar a los Placebo y a sus fans, y registrar los resultados para una muestra que colgará en julio, sobre "cosas hechas por fans: dibujos, cartas, banderas..." Oldsal, además, había cumplido años, así que también fue homenajeado con una torta y algunas botellas de whisky. Una, por ejemplo, la llevaba en su cartera una alemana que vive en Buenos Aires. "Me la regaló el de Placebo", indicaba, incapaz de deshacerse del souvenir.
* * *
En tanto, el cocinero Martiniano Molina también tiene sus ratos de fan, se ve. "¿A qué hora toca este pibe?", preguntaba, impaciente, en el baño de la disco Niceto, el viernes último. Su presencia en la fiesta Compass sorprendió a los asistentes habituales, rockeros sensibles que también estaban ahí para escuchar a Coiffeur. Por fin el músico salió al escenario y Molina lo escuchaba desde bien adelante, sacando cantidad de fotos con su cámara digital.Todos de aquí para allá en la inauguración de la feria PuroDiseño, en la Rural, pero nadie con tan buen estado físico como Pilar Vigil , directora del comité ejecutivo. Como anfitriona, tuvo que dar tres vueltas completas al pabellón, a la carrera y sobre tacos aguja. Es que, tras los discursos oficiales, tres políticos en campaña quisieron tener sus recorridas exclusivas rodeados de fotógrafos: primero le tocó al vicepresidente Daniel Scioli, después fue el turno del jefe de Gobierno, Jorge Telerman, y para cuando le tocó a Mauricio Macri, hasta los fotógrafos estaban cansados. "¿Ya terminaste? -la rescató el diseñador Pablo Ramírez-. Vamos a tomar algo." .
El Príncipe