Reunión cumbre en Alemania
La UE renueva su lucha contra el sida
GINEBRA (Noticias de la OIT).– El sida ha costado más de un millón de puestos de trabajo en los países más afectados de Africa, Asia y América latina, pero también es un desafío creciente para Europa aun cuando su incidencia sea menor.
Según ONU-SIDA, en 2006 hubo unas 270.000 nuevas infecciones con VIH en Europa, lo cual elevó a 1,7 millones el número de personas que viven con el virus. Representa entonces un incremento de 20 veces en una década.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) destacó la máxima importancia que se le debe asignar al papel del lugar de trabajo en la lucha contra el sida, en una nueva declaración de los ministros de Salud de la Unión Europea (UE).
La Declaración de Bremen sobre Responsabilidad y Asociación - Juntos contra el Sida fue adoptada por ministros de Salud de la Unión Europea y por otros 16 países en una conferencia, y fue organizada días atrás por el gobierno alemán en Bremen.
Esta nueva declaración compromete a sus firmantes a considerar nuevas iniciativas para luchar contra el sida en Europa, incluyendo aspectos como la reincorporación al mercado laboral de trabajadores con VIH positivo que realizan tratamiento antirretroviral.
También reconoce el papel que desempeña el lugar de trabajo en la lucha contra la pandemia e invita a gobiernos, empleadores y trabajadores a generar políticas para evitar la discriminación de quienes viven con sida y para garantizar cuidados y apoyo a quienes son afectados.
La presentación de la OIT ante la conferencia destacó el trabajo realizado utilizando como base el Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT sobre sida y el mundo del trabajo.
El informe, realizado en 2001, recomienda, entre otras cosas, que los empleadores apliquen las normas apropiadas que impidan la propagación de la infección en el lugar de trabajo. También que deben fomentar el trabajo de quienes padecen la enfermedad en tanto sean médicamente aptos para desempeñar las tareas.
Por otro lado, establece la importanciade la confidencialidad, es decir, que toda la información relativa al sida del trabajador debe constar únicamente en su expediente médico.
El acceso a esta información debería limitarse al personal médico y sólo dar a conocer su contenido cuando sea legalmente exigible o con el consentimiento de la persona afectada.
“Este plan para la acción en el lugar del trabajo tiene reconocimiento internacional y puede ser aplicado a nivel mundial. Empleadores y sindicatos de los países industrializados reconocen cada vez más la importancia de las políticas para quienes tienen sida y utilizan las recomendaciones de la OIT como punto de referencia”, dijo Sophia Kisting, directora del Programa de la OIT sobre Sida en el Lugar de Trabajo, que asistió a la conferencia.
El informe completo del Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT sobre sida y el mundo del trabajo puede consultarse en http://www.http://www.oit.org/public/.
