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Depresión: el 25% de los diagnósticos es erróneo

Piden que se revise la forma en que se define la enfermedad

Sábado 07 de abril de 2007

NUEVA YORK.- Cerca de una de cada cuatro personas que aparenta estar deprimida se encuentra, de hecho, luchando con la respuesta mental normal generada por un golpe emocional reciente, como un matrimonio destruido, la pérdida de un trabajo o el colapso de una inversión, sugiere un nuevo estudio.

Para evitar diagnósticos innecesarios y el estigma correspondiente, la definición estándar de la depresión debería repensarse, de forma de excluir estos casos, afirman los autores de un estudio que publica esta semana la revista Archives of General Psychiatry, y que se basa en una encuesta hecha a más de 8000 norteamericanos.

Los psiquiatras y médicos que toman especial cuidado al examinar las historias médicas de sus pacientes lo hacen precisamente para descartar estos golpes de la vida, así como los efectos de enfermedades físicas, antes de diagnosticar una depresión.

Pero el manual de la Asociación de Psiquiatría Americana (DSM-IV, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, no excluye específicamente a la gente que experimenta sentimientos de tristeza profundos, pero normales, a menos que se encuentren afligidos por la muerte de un ser querido. Y un número cada vez mayor de distritos escolares y clínicas médicas usan simples listas para diagnosticar la depresión, listas que no toman en consideración el contexto, afirman los autores.

"Cada vez un número mayor de gente asegura que tiene alguno de los síntomas que figuran en esas listas y no hay manera de saber si se trata de una respuesta de tristeza normal o un verdadero caso de depresión", asegura Jerome C. Wakefield, profesor de trabajo social en la Universidad de Nueva York y autor principal de este estudio.

Sus coautores fueron Mark F. Schmitz, de la Universidad Temple, Allan V. Horwitz, de la Universidad Rutgers, y el doctor Michael B. First, psiquiatra en Columbia y editor de la última versión del manual de diagnósticos de la asociación psiquiátrica.

Estimaciones exageradas

Los descubrimientos del estudio sugieren que los estimativos previos, que sostenían que el número de norteamericanos que sufrieron depresión por lo menos una vez en su vida 30 millones son por lo menos un 25% demasiado alto.

El doctor Darrel Regier, director de investigación en la Asociación de Psiquiatría Americana, afirma: "Creo que las preocupaciones que genera este estudio son reales, y que debemos ser muy cuidadosos para no diagnosticar de más una respuesta normal a una pérdida y llamarla trastorno". Pero también agrega que las listas para diagnosticar la depresión, de hecho, ayudaron a identificar personas con necesidad de tratamiento.

Los investigadores analizaron las respuestas de 8098 adultos para inspeccionar preguntas formuladas entre 1990 y 1992. Las preguntas se basaron en criterios de diagnóstico para problemas de cambio de humor y le preguntaban a la gente que reportaba un período de tristeza si recordaba algún evento que podría haberlo causado, como la muerte de alguien querido o un divorcio.

El manual de diagnóstico hace una distinción entre la aflicción severa, que predispone para una depresión duradera y tiende a ser una situación poco habitual, y el dolor normal, que parece depresión, pero desaparece luego de algunas semanas o meses.

Los investigadores encontraron 56 personas en las encuestas que estaban atravesando por esta reacción normal luego de la muerte de alguien cercano. Otras 174 luchaban con niveles normales de angustia luego de un golpe de otra especie, como el final de una relación o un trabajo perdido, situaciones que obtendrían un diagnóstico de depresión bajo la definición actual.

Los investigadores luego compararon los dos grupos de respuestas a las preguntas acerca de nueve síntomas depresivos, incluidos la pérdida de apetito, los trastornos del sueño y los pensamientos suicidas. La única diferencia significativa que encontraron fue que aquellos deudos de un pariente muerto tenían el doble de pensamientos acerca de la muerte o el suicidio de los que se encontraban procesando otro tipo de pérdida.

"El perfil de estos dos grupos es tan, tan similar", asegura el doctor Wakefield, que no justifica la exclusión de uno de estos grupos, y no la del otro, del diagnóstico de la depresión.

Los autores no extrajeron conclusiones acerca de las implicaciones que su estudio tiene en los tratamientos. Los médicos a menudo tratan las reacciones normales de pena si los pacientes sienten un dolor considerable. Pero éstos no deberían ser identificados como depresivos, concluyen los autores.

Números en alza

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión constituye la cuarta causa de enfermedad, y se estima que en 2020 pasará a ser la segunda.

Alrededor de 121 millones de personas en todo el mundo sufren de depresión, según la OMS, organización que estima que sólo el 25% accede al tratamiento.

Entre el 60 y el 80% de las personas con diagnóstico de depresión responden a los tratamientos con medicación antidepresiva asociada a psicoterapias breves.

En la Argentina, el uso de antidepresivos creció 12% en tan sólo un año, según estadísticas de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA).

Por Benedict Carey De The New York Times

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