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Ojos que todo lo ven en Puerto Madero

Asaltos de falsos repartidores, choques reales y robos inexistentes que se denuncian para cobrar seguros: todo queda grabado

Miércoles 18 de abril de 2007
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LA NACION

El comando central de la Prefectura en Puerto Madero no tiene nada que envidiarle al ojo de Gran Hermano. Hay cinco plasmas de 32 pulgadas y ocho monitores LCD. Desde las flechas de los teclados, cinco operadores desplazan cámaras por cada rincón de las 190 hectáreas del barrio.

Todos aquellos que ponen un pie más allá de las avenida Madero y Huergo, son parte de ese reality show de la seguridad que se rueda en la zona. La señora con el carrito, el joven de la moto, el conductor del auto con vidrios polarizados pueden ser vistos en primer plano en tiempo real, desde un ojo que mira sin ser visto.

El sistema de seguridad comenzó a funcionar en agosto pasado, aunque oficialmente fue inaugurado a fines de 2006. Las 23 cámaras inalámbricas, desde lugares estratégicos de hasta 150 metros de altura, ofrecen imágenes que giran 360 grados y se pueden ampliar hasta el mínimo detalle.

El subprefecto Eduardo Urriaga es el jefe de la sala de monitoreo. El 11 de agosto último, uno de los uniformados que estaba de turno, detectó que había una bicicleta de delivery en el paredón del Faena Hotel. Le llamó la atención, sobre todo, en una cuadra en la que no hay negocios ni viviendas. ¿A quién le llevaba pizza?

El joven repartidor se arrimó a un auto negro, rompió el vidrio y sacó el estéreo y lo guardó en la caja trasera de la bicicleta, como si fuera una de muzzarela con jamón y morrones. Y todo ello ocurrió en sólo 32 segundos, según delata la pantalla que maneja Urriaga, en el vidriado comando, en Macacha Güemes y Alicia Moreau de Justo.

El operador siguió sus movimientos con varias cámaras y dio aviso inmediato a los efectivos que estaban en la calle. Al cabo de unos segundos y tras una persecución que también pudo verse en el video, se detuvo al falso repartidor que resultó ser una adolescente de 17 años, que llevaba otros dos estéreos robados.

Mediante las cámaras se descubre el modus operandi que tienen delincuentes que operan en la zona. "Desde entonces, bajó mucho la cantidad de delitos, así como también la cantidad de denuncias", explica René Reibel, jefe de seguridad en la zona.

Ocurre que las cámaras no sólo lo ven todo. Sino que todo lo que en ellas ven se graba y se archiva. El material sirve para detectar falsas denuncias. Un caso típico es el del robo de celulares, explica Urriaga. Cada vez que sale un modelo nuevo, muchas personas que tienen contratado el seguro contra robo acuden a la Prefectura para denunciar el hurto del equipo y conseguir que la empresa les reponga el equipo. La denuncia en la Prefectura es gratuita.

"Cuando una persona viene a denunciar un robo, le preguntamos dónde estaba, qué día y a qué hora. Entonces le mostramos el video de esas coordenadas. Si mintió, todo se descubre", dice Reibel.

Mediante el mismo procedimiento también se pudieron detectar falsas denuncias en accidentes de tránsito. La cámara muestra a un taxista que giró en U en Juana Manso y que, en la maniobra, chocó contra otro taxi. Los dos conductores se pusieron de acuerdo y, cuando llegaron, en la Prefectura los estaban esperando con el video.

Los responsables de esta fuerza dicen que no llevan estadísticas, pero aclaran que los delitos "no son tantos". No pueden establecer un promedio de cuántos hechos en los que deben intervenir se detectan a diario.

Uno de los videos muestra a dos motociclistas en actitud sospechosa, haciendo tiempo. De pronto, dos hombres salen detrás del dique, entre gritos de una pareja de ciudadanos suecos. Le arrebatan la cartera y el reloj, se suben a las motos y se fugan. A estos delincuentes no lograron detenerlos, pero el video sirvió para detectar la metodología. Desde entonces, explica Urriaga, se retuvieron unas 900 motos por falta de documentación.

Los hechos registrados son variados, por ejemplo que dó grabado cuando un hombre, a la medianoche del sábado previo al día de la madre, cortó todas las rosas de la plaza Bastida. Lo detuvieron con dos bolsas llenas. Hasta una parejita de tórtolos que fue despojada de sus zapatillas y billeteras. El video incluye la persecución del asaltante y su detención.

Varias situaciones insólitas fueron protagonizadas por cartoneros. Por ejemplo, en las cercanías de Opera Bay, uno de ellos ingresó en una obra en construcción y sacó tres tirantes y los cargó en el carro. En otro video, tomado a las 4 de la mañana, se ve a dos cartoneros que cargan una máquina para cortar hierros de otra obra y la meten en el carro, la camuflan con una madera y un balde. A todos, el rigor de la ley les cayó a los pocos pasos, en vivo y en directo.

Los accidentes también activan el alerta. El 2 de noviembre último, las cámaras captaron un choque en Aymé Paymé y Encarnación Ezcurra. En uno de los autos iba el conductor de televisión Marcelo Polino. Tras el impacto, dos de los ocupantes que iban en el asiento trasero del otro vehículo, bajaron, se mezclaron entre la gente y se dispersaron. El operador de la cámara alertó a los efectivos, que detuvieron a los dos sujetos. Llevaban dos estéreos y venían de cometer un asalto en Quilmes.

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