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La era de la televisión digital

Avanza con ritmo acelerado y generará más puestos de trabajo. En la Argentina hay buenas oportunidades para el desarrollo de software y de contenidos de programas innovadores

Domingo 22 de abril de 2007

Lucas mira el partido en su televisor, arriba de la mesa, mientras almuerza en un restaurante a la vuelta de la oficina. Al mismo tiempo, Mariana -sentada en el banco de la plaza- ve el noticiero en el celular y Pablo elige en su casa qué película quiere que pasen a la noche. Todo sucede mientras Verónica y Martín se pelean por el control remoto en el asiento de atrás del auto: ella pretende poner el canal de dibujitos animados, pero su hermano mayor quiere votar en el concurso de su programa favorito.

Situaciones que hoy resultan algo extrañas, sin duda. Pero día a día se harán más cotidianas. Es que el avance de la televisión digital despliega un abanico de posibilidades que se abre cada vez más. Y parece no tener límites.

"Es como la punta de un iceberg -señala Esteban di Tada, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Palermo-, sólo se ve una pequeña parte de su potencial. Además de cambiar la calidad, permite multiplicar la cantidad de canales y, con esto, aumentar la información trasmitida, transportar el aparato que recibe la imagen e interactuar con los espectadores."

Foto: Ilustración: Patricia Ramirez

Por eso, para romper un poco el hielo, este año esa universidad dicta el primer posgrado en televisión digital. El curso -de un año y medio de duración- apunta principalmente a que los profesionales relacionados con el medio conozcan la problemática y los nuevos negocios que generará.

"Organizamos las materias de manera progresiva. Primero, los alumnos analizan las distintas plataformas tecnológicas; después, ven aspectos más blandos, como la regulación y la producción de contenidos, y terminan con un proyecto final integrador", explica Luis Valle, director del posgrado.

"Prevemos que, este año, en clase se tratarán los mismos temas que se están discutiendo en el nivel público." Además, el curso incluye visitas a plantas, charlas con especialistas, demostraciones de alta definición y de televisión móvil, y otras actividades extracurriculares que surjan durante la cursada.

Para quienes trabajan en telecomunicaciones (fuera del ámbito televisivo) y desean tener una formación mayor, la Escuela de Graduados en Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones (Egriet) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ofrece un curso complementario en televisión digital que dura tres meses.

"El objetivo de este curso es analizar los principales tópicos del tema: cuál es la tecnología vigente, la discusión en el nivel nacional, una introducción al marco regulatorio y la evolución que puede tener la televisión digital en la Argentina, entre otros", comenta Gabriel Venturino, director de la Egriet.

En canales de aire

De analógico a digital, el cambio de sistema abre dimensiones complejas. Hasta hace menos de un mes, la única manera de acceder a un servicio de televisión digital era mediante un conocido sistema satelital. Pero en el último tiempo esta tecnología avanzó, y las señales de cable ya la implementaron en sus canales premium.

Sin embargo, el principal debate gira en torno de la plataforma tecnológica que los distintos países definen para sus canales de aire. Este no es un tema menor, ya que la elegida se quedará con un negocio de millones de dólares: la venta de conversores (set top box) para que los miles de televisores que actualmente reciben sólo la señal de aire o cable (sin el sistema premium) puedan recibir el sistema digital.

Tres son las normas tecnológicas que existen actualmente y que compiten para que más países las elijan. Cada cual con una apuesta diferente. La estadounidense (ATSC) se decidió por la alta definición; la europea (DVB) eligió la multiplicidad de canales de aire, y la japonesa (ISDB-T) apuntó a la movilidad.

Este último estándar permite mirar, gratis y en tiempo real, los mismos programas que transmite cualquier televisor desde los celulares y otros aparatos portátiles que actúan como receptores. En Japón, esto desató una revolución tecnológica: los expertos estiman que los diez millones de teléfonos móviles que se venderán este año captarán la oferta de la televisión abierta. Los otros dos sistemas también pueden recibir programas desde un celular, pero debe ser a pedido y transmitidos mediante una red telefónica que genera gastos.

Pero el impacto de la televisión digital no sólo llega a Oriente. También hace sentir sus efectos en el Mercosur. Brasil -que eligió el estándar japonés, aunque con modificaciones locales- anunció su Programa de Apoyo e Implementación del Sistema Brasileño de TV Digital Terrestre (Protvd), como parte de una política que apunta a la inclusión social y a crear una red universal de educación a distancia. Este programa contará con 480 millones de dólares que aportará el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) para otorgar créditos que contribuyan a desarrollar y desplegar esta nueva tecnología.

Tiempo de definiciones

Una vez que el gobierno argentino defina qué estándar elegirá para los canales de aire, no sólo cambiará la manera de mirar televisión. Al pasar al sistema digital, los canales se multiplicarán y podrán incluir en su programación diferentes propuestas que apunten a la inclusión social.

Una de ellas es utilizar la televisión digital como una herramienta para conseguir trabajo. En España, por ejemplo, un canal de aire informa sobre las principales búsquedas laborales del día y, gracias a la interactividad de este nuevo sistema, los interesados pueden "navegar" con el control remoto a través de los distintos pedidos. Según Valle, el impacto que tendrá la conversión será inmenso.

En el empleo, la clave estará en el desarrollo de software. Aunque será difícil que en el país se fabriquen los chips de los conversores, para Valle, "se podrían crear polos tecnológicos que desarrollen las aplicaciones necesarias para programas educativos o de inclusión social. Y si la definición del estándar se retrasa, estas aplicaciones se podrán exportar". Con la llegada de la televisión digital, también se beneficiarán las productoras de contenidos. Con más canales disponibles, deberán crear más programas para transmitir.

Formación para técnicos, búsquedas laborales por televisión, nuevos horizontes de empleo. Muchos son los aspectos a tener en cuenta de este gigantesco mundo que ya se empieza a divisar.

Ana Moreno

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