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"Kirchner ha hecho una gestión muy buena"

Lo dijo Lula, que llega hoy; el biodiésel, su gran meta

Jueves 26 de abril de 2007
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LA NACION

BRASILIA.– En el vestíbulo del Palacio de Planalto, sede del gobierno brasileño, un cartel de gran tamaño anuncia desde hace un par de meses: “Programa Nacional de Producción y Uso del Biodiésel”. Otro cartel, más pequeño, señala: “Biocombustible: una alternativa ecoeficiente”. Dos pisos arriba, en la Sala de Situación, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva habla de lo mismo: “Nadie conversa hoy conmigo si no es sobre el biodiésel –dijo en la primera entrevista que concede a medios latinoamericanos, entre ellos, LA NACION–. La gente puede no estar interesada en hablar del biodiésel, pero debe tener la seguridad de que yo voy a hablar de él”.

Del biodiésel como alternativa no contaminante del petróleo habló Lula en dos ocasiones en menos de un mes con su par de los Estados Unidos, George W. Bush. Del biodiésel hablará hoy con la presidenta Michelle Bachelet, en una visita oficial a Chile, y mañana con el presidente Néstor Kirchner, en un almuerzo en la residencia de Olivos; es la única actividad prevista en la Argentina, donde arribará esta noche.

“Tendremos una conversación política, sencillamente una conversación política –afirmó–. Vamos a poner al día nuestra agenda. Kirchner ha hecho un gobierno muy bueno para la Argentina. Tal vez, haya gente que piensa que podría pasar algo mejor y nosotros siempre estamos queriendo cosas mejores. Pero si analizamos lo que sucedía antes, la recuperación de la autoestima en la Argentina fue extraordinaria."

El viaje a ambos países generó especulaciones. Una de ellas: la necesidad de atenuar la influencia de Chávez en la región. Lula, sin embargo, se mostró reacio a exhibir diferencias con él. Lo tildó de "aliado excepcional". También se mostró reacio a la posibilidad de erigirse como líder de América del Sur: "Nadie lidera si quiere ser líder y nadie elige ser líder", dijo.

Durante una hora y media con tres periodistas argentinos y dos chilenos, acompañado por el canciller Celso Amorim, Lula usó varias veces la palabra "comprensión" para explicar el proceso de integración de América del Sur; defendió a ultranza el Mercosur; exaltó la relación con la Argentina; abogó por mayores frecuencias aéreas e intercambios estudiantiles entre los países, y reveló que en su segundo mandato está concentrado en ser más creativo.

"El biodiésel es la solución que el planeta necesita no sólo para generar empleo sino, también, para descontaminar -dijo-. Si el mundo desarrollado cumple con lo que firmó en el Protocolo de Kyoto, los países africanos, con necesidades inmensas de producir riqueza, serán tratados por los europeos como el príncipe de Arabia Saudita por el petróleo."

-¿Por qué viaja ahora a Chile y la Argentina?

-Mi primer gesto después de ser elegido en 2002 fue un viaje a la Argentina y otro a Chile. Los consideramos importantes para la relación con América del Sur y para la relación bilateral. También existe algo sentimental, de gratitud. Sufrimos los mismos problemas. Fuimos víctimas de las mismas torturas. Nos ayudamos mutuamente. Hay un lado institucional, del rol de los Estados, pero para mí es una cosa de sentimientos.

-En breve también va a Paraguay.

-Estoy yendo a Paraguay. He visitado Uruguay. Es lo que tengo que hacer constantemente con los países del Mercosur. La integración no se dará por la competencia o por nuestra diversidad geográfica.

-¿En qué medida influye la coincidencia ideológica?

-En la relación entre Estados no existe la cuestión ideológica. La cuestión ideológica existe entre las personas. Le puede gustar a alguien el comportamiento ideológico, pero en el momento en que el Estado brasileño va a conversar con el Estado ecuatoriano, chileno, argentino o paraguayo están en juego los intereses de las naciones, no las voluntades personales.

-¿Cuál es su prioridad?

-Primero, yo me considero amigo de todos los compañeros que hoy están presidiendo los países de América del Sur. Trabajo con la idea de que cuando acaben sus mandatos vamos a continuar siendo amigos. Tengo comprensión, y pienso que la Argentina también la tiene. Debemos comprender las asimetrías y cuidar con cariño a los países más pequeños.

-¿En qué medida gravita Chávez en la región?

-Chávez ha sido un aliado excepcional en lo político y en lo comercial. Es un socio. No tenemos ningún problema con Venezuela; la Argentina y Chile tampoco los tienen. Le dije a Chávez el otro día que es como si en una carrera de Fórmula 1 su coche fuera a 300 kilómetros por hora, mientras que nosotros vamos a 280 o 290.

-¿Favorece la integración el gobierno argentino?

-Deduzco de los cuatro años de coincidencia con el presidente Kirchner que la Argentina y Brasil jamás tuvieron una relación tan provechosa como ahora. Nunca. Tenemos problemas, sí, pero en la Argentina hay problemas entre los hinchas de Racing y de Boca Juniors. Lo importante son los gestos, que han sido productivos.

-¿Por qué la Argentina y Uruguay dirimen sus diferencias en La Haya y en Madrid, no en Brasilia?

-Podrían dirimirlas en Buenos Aires o en Montevideo, no en Brasilia. Es necesario que construyamos instituciones fuertes para que estas cosas ocurran. Estamos caminando para crear un parlamento del Mercosur. Estamos hablando de moneda única. Ya tenemos el tribunal de arbitraje para el comercio. Y vamos a crear un mecanismo institucional que resuelva conflictos entre nosotros.

-¿Le ve futuro al Banco del Sur?

-Puede ser si definimos correctamente qué deseamos de él. ¿Ese banco será del tipo FMI para ayudar a los países en crisis? ¿Será para desarrollo, como el BID? ¿Qué tipo de banco será? ¿Cuál será la participación de cada país? Se tiene que establecer un criterio de cuotas. Esto no fue discutido. Le pedimos al presidente [Rafael] Correa que convoque a una reunión de ministros de Economía en Quito para que se defina claramente qué será ese banco.

-¿Y el gasoducto que se hará en Venezuela hasta la Argentina?

-Es una necesidad. Me parece que es chistoso que la gente vea un gasoducto en Europa y le parezca mal que nosotros hagamos uno. Necesitamos hacerlo. Estamos trabajando a fondo en esto. Petrobras está discutiendo en Venezuela la viabilidad del proyecto. Espero estar vivo para verlo atravesar todas las Américas.

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