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Afirman que no le prestaron a Carrascosa el arma de su sobrino

Lo declaró en el juicio Eduardo Ognio, hermano del dueño del revólver calibre 32

Jueves 03 de mayo de 2007 • 17:50

Un sobrino de Carlos Carrascosa negó hoy que su hermano, quien vive en Corrientes, le haya prestado al viudo un revólver del mismo calibre que el utilizado para matar a María Marta García Belsunce y que la fiscalía sospecha que fue usado en el crimen.

Asimismo Ognio, que también vive con su familia en el country Carmel, negó que Carrascosa tuviera armas en la vivienda y, a contramano de las sospechas del fiscal sobre los frecuentes viajes del acusado a su provincia natal, afirmó: "Hablan de los viajes a Corrientes sin saber que eran para ayudarnos económicamente".

El hermano del testigo, Horacio, vive en Corrientes, trabajó con su tío en la ya desaparecida empresa "Carrascosa S.A.", que se dedicaba a la actividad bursátil, y en 2005 admitió ante el Registro Nacional de Armas (Renar) que le faltaba un revólver marca Orbea, calibre 32, entre sus piezas de colección.

Por eso la defensa y la querella habían coincidido, dos semanas atrás, en pedir a los jueces que Horacio sea citado a declarar como testigo, pero antes de ello la fiscalía solicitó una pericia del proyectil fallido, más conocido como "pituto", para determinar si pudo ser disparado por aquella marca de revólver.

Recién ayer la defensa planteó al tribunal que ya en 1999 Ognio radicó una denuncia penal por hurto del revólver -aunque no explicaron por qué en el Renar la desconocían-, pidió que reclame a la Justicia correntina una copia de la causa número 40.887 y la incorpore como prueba documental al proceso.

El resto de la declaración del sobrino del acusado se centró en recordar, en medio de sollozos y una gran angustia, la figura de María Marta, lo cual hizo llorar como nunca hasta ahora a Carrascosa, a sus familiares y hasta a los abogados de la defensa y la querella.

"María Marta era una mujer más para tenerla siempre al lado de esposa que para matarla", comentó con tonada correntina y rescató la labor solidaria de la víctima al considerar que "tendría que haber 1.000 Marías Martas: ella andaba por las villas y las iglesias dando de comer a los chicos pobres".

Siempre llorando, Ognio se quejó tácitamente de las acusaciones de la fiscalía contra los familiares al preguntar en voz alta si "øse piensan que todos íbamos a complotarnos para matarla?" e hizo hincapié en que "yo quiero saber quién la mató" y "decirle a mis hijos que todo esto (por la acusación) fue una gran mentira".

Agencia DyN y Télam

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