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Una empresa polémica y muy subsidiada

En 2005 le revocaron el ramal San Martín

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LA NACION
Miércoles 16 de mayo de 2007

De las cuatro empresas concesionarias que explotan los ferrocarriles urbanos -Ferrovías, Trenes de Buenos Aires, Metrovías y Trenes Metropolitanos-, la que controla la línea Roca es la más controvertida.

De hecho, en 2004, por decisión del presidente Néstor Kirchner, el Gobierno le revocó la concesión para explotar el ramal San Martín.

Desde entonces, esa línea está en manos del Estado, que a su vez entregó el manejo a la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria (Ugofe), conformada por las otras tres concesionarias.

En aquel momento, el Gobierno argumentó que el servicio que prestaba la empresa era muy deficitario. El concesionario intentó defenderse en la Justicia, pero finalmente, a principios de enero de 2005, la concesión volvió a manos del Estado. Igual, el servicio no ha tenido un cambio sustancial.

Trenes Metropolitanos es una de las empresas del grupo empresario que lidera Sergio Taselli. Allí también se cuentan los talleres ferroviarios Materfer, la distribuidora eléctrica Edecat, que opera en Catamarca, y los ex Altos Hornos Zapla.

El empresario también es el dueño de la filial local de la firma láctea Parmalat. La llegada del grupo a la ex compañía italiana se concretó a cambio del pago simbólico de un euro, además de hacerse cargo de una deuda de 70 millones de pesos.

Al igual que las demás concesionarias de trenes, la empresa recibe subsidios del Estado para poder operar.

Más allá de que el servicio ferroviario fue siempre subsidiado, desde 2002 -cuando se declaró la emergencia ferroviaria- las sumas que se giraban hacia las empresas aumentaron. A cambio, las compañías deben mantener las actuales tarifas.

Desde que se puso en marcha el Sistema Ferroviario Integrado (Sisfer), las concesionarias recibieron 1075 millones de pesos. En 2003, la billetera oficial derivó 176 millones de pesos para lubricar el sistema ferroviario.

El año siguiente, y con la conducción de Ricardo Jaime en la Secretaría de Transporte, los subsidios llegaron a 228 millones de pesos. En 2005, la suma subió alrededor de un 10% y llegó a 246 millones de pesos.

En 2006, los subsidios bajaron a 238 millones y en los primeros cuatro meses del año ya suman 109 millones de pesos.

Pero éste no es el único canal de dinero oficial de las empresas. Además de este monto -que se nutre del 20% de cada litro de gasoil que se vende- el Gobierno utilizó los "superpoderes" para modificar el presupuesto y derivar otros 185 millones de pesos el año pasado para "afrontar mayores costos de operación". A Trenes Metropolitanos le tocaron 17,5 millones de pesos para el Belgrano Sur y 12,3 millones para la línea Roca.

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