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Domingo 24 de junio de 2007 | Publicado en edición impresa

Sociedad / Educación

Y mañana serán científicos

Viven en Salta, La Pampa, Chubut, Santa Cruz, Catamarca, San Luis. Historias de 13 estudiantes argentinos que piensan en el futuro y representaron al país en la feria de ciencias más grande del mundo

 
 
 

ALBUQUERQUE, ESTADOS UNIDOS.- Nahuel Viveros abre bien grandes sus ojos negros y mira por la ventanilla, sorprendido. Hasta hace unos días el único paisaje conocido para su mirada mansa y curiosa eran las callecitas de Colanzulí, el pueblo salteño donde nació y vive, más pequeño y tradicional todavía que Iruya, del que lo separan 5 horas de caminata y donde toda luz se logra con farol o leña. Es la primera vez que Nahuel –que tiene 15 años y parece más delgadito y alto enfundado en ese traje negro, que le va grande– deja ese paisaje de ovejas, sikus y montañas para salir al mundo. Junto con su compañero de clase Nelson Yujra, que tiene 16, sus mismos ojos negros y profundos y que también vive en Colanzulí, diseñaron un proyecto de investigación para participar de la Feria de Ciencias que todos los años organiza la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Secyt) en representación de su escuela, una escuelita rural llamada Aeronáutica Argentina, adonde llegan después de caminar más de dos kilómetros por los cerros. Ni Nahuel ni Nelson sospechaban entonces que su investigación, dedicada a revalorizar la figura de las mamás de su pueblo, de sus estilos de crianza y sus tradiciones, sería elegida como uno de los ocho proyectos argentinos ganadores de la de la Feria Nacional de Ciencias, e integrarían luego la delegación oficial argentina que participa de la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel/ISEF, la competencia más importante del mundo en su tipo (ver recuadro), que se realiza todos los años en alguna ciudad de los Estados Unidos durante el mes de mayo.

–Nuestra investigación trata sobre las enseñanzas de las madres de la cultura kolla colanzulí, para que no se pierdan, porque para nosotros son muy importantes, aunque en la escuela no se habla casi nada de eso –explica Nahuel, que ya ha elegido carrera y quiere ser antropólogo, mientras recuerda que su mamá lo despidió muy contenta antes de este viaje.

–En casa somos 5 hermanos –cuenta–, y como mi papá quedó discapacitado por el trabajo todos ayudamos a mi mamá. A las seis de la tarde vamos a buscar las ovejas al monte, tenemos 15. Y también sembramos.

Conocimiento y valores

María Cristina Alvarez, a cargo del Area de Actividades Científicas y Juveniles de la Secyt, no disimula su satisfacción cuando va y viene en uno de los salones del Hyatt Regency de Albuquerque entre los 13 alumnos que componen la delegación oficial argentina en la feria internacional. La licenciada Alvarez dirige la Feria Nacional de Ciencias que año tras año propone en las distintas escuelas secundarias de todo el país ("públicas y privadas, de grandes ciudades o pueblitos, todas están invitadas", convoca) la participación de sus alumnos en proyectos de investigación por una amplia gama de disciplinas del saber: ciencias sociales, bioquímica, botánica, química, tecnología, ciencias terrestres y espaciales, ciencias ambientales, matemática, salud, microbiología, física, zoología... Los chicos sortean distintos niveles de competencia –municipal, provincial, zonal o regional– hasta llegar a la instancia más alta, la nacional.

–Y por eso decimos que la feria además de conocimiento implica educación en valores –explica la licenciada Alvarez–, porque los chicos son invitados a pensar problemas vinculados con su comunidad y a participar de una competencia donde tienen que ir atravesando distintos niveles de evaluación hasta llegar a la instancia final.

"Y sí, los jueces intimidan un poco, ¿para qué negarlo? –dice, sonriendo detrás de su barbita candado Aníbal Martínez Cortina, un pampeano de 17 años que participa con un software que protege de espías malignos.

El primer día de la feria internacional, después de que los estudiantes de todos los países participantes intercambian sus respectivos "pines", entre 6 y 10 jueces pasan por cada uno de los stands y evalúan los proyectos. Algunos alumnos exponen en inglés; otros necesitan de un traductor.

"Los jueces hacen preguntas contundentes y hay que defender muy bien lo que uno propone", agrega Aníbal, que es la primera vez que sale del país y está sorprendido porque en Albuquerque (una auténtica mole de cemento) la gente casi no camina. "Pero ¡con los autos que tienen! –comenta–. Eso, las computadoras y las mujeres aquí te vuelven loco..." Algunos dicen que Aníbal tuvo alguna novia durante los días de feria. Otros insisten en que fue Nahuel quien "novió", pero él lo niega en forma terminante.

–Lo que sí hizo Nahuel –explica su compañero Nelson– fue enseñarle a un alumno checo a decirle ‘Mara te amo’ a una argentina, sin explicarle bien qué quería decir, obviamente...

Mara Carrafiello, la chica en cuestión, tiene solamente 13 años, pero el físico –y la disposición– de una de 18. Es de Catamarca, y junto con José Vera, su compañero, de 15, presentaron un proyecto de investigación sobre el paso cordillerano de San Francisco, en su provincia, que proponen como alternativa a los pasajes andinos más difundidos, proyecto que compartió el primer premio en la Feria Nacional junto con el de alumnos de San Luis.

Las problemáticas locales suelen generar inquietudes en la mayoría de los participantes. Para Romina Blanco y Lautaro Dentoni Appap, de Victorica, La Pampa, el inicio de su proyecto fue la necesidad de disponer correctamente los residuos domiciliarios en su ciudad, de 6000 habitantes. "Y el municipio recogió nuestro aporte, porque puso en marcha un programa piloto", dice Lautaro, mientras relata que ellos mismos reciclaron latas usadas para los primeros contenedores donde invitaban a los vecinos a disponer distintos tipos de residuos.

Otros que recorrieron las calles de su barrio para buscar envases vacíos de gaseosas fueron dos chicos de Comodoro Rivadavia, Chubut, con su proyecto de baldosas de plástico reciclado: Lucas Weber Riffel y Miguel Angel Maricoy, ambos de 17 años, que presentaron en perfecto inglés su trabajo de investigación.

También preocuparon los problemas de su ciudad a Camila Giordano, la rosarina de 16 años que, atenta al alto número de intoxicaciones domésticas, diseñó un producto de limpieza inocuo y de gran poder desinfectante . María Cristina Stang, una santacruceña de 18 años que estudia Ingeniería Agronómica en La Plata, inquieta al ver que en su ciudad (Comandante Luis Piedrabuena) faltaban frutas y hortalizas en distintas épocas del año, modificó el conocido método hidropónico (cultivo en agua), permitiendo la recuperación del vital líquido al final del proceso, con lo que se abaratan costos y "todo vuelve al sistema", explica, sonriente.

Los puntanos Lucas Dolcemascolo y Miriam Gómez, ganadores de la Feria Nacional con su proyecto "Falacias en la Comunicación", comparten lo que todo el grupo: su primer viaje en avión, su primera salida del país, "la posibilidad de conocer otra gente, otra cultura", resume entusiasmado Lucas, en tanto Miriam confiesa que lo único malo del viaje es extrañar tanto a su novio, Gustavo, y que haber llegado hasta aquí es el verdadero y auténtico premio.

Para Javier Firpo, gerente de Programas Educativos de Intel (el principal sponsor de la Feria) para América Latina, la participación de los chicos argentinos traspasa largamente los límites de la educación formal.

–Quizás lo más elocuente –explica Firpo– fue escucharle decir a Nahuel Viveros, el alumno de Colanzulí, que después de esta experiencia sería capaz de empezar a mirar a la gente a los ojos.

Por Gabriela Navarra (enviadas especial)

Para saber más:
www.intelisef200.org
www.sciserv.org/isef
http://www.setcip.gov.ar

Una pared de fuego

Proyecto, autor y asesor docente: Pared de Fuego II, de Aníbal Francisco Martínez Cortina, asesorado por José Eduardo Sack.

Escuela: Instituto Parroquial Sagrada Familia Realicó, Provincia de La Pampa.

¿En qué consiste?: Es un software basado en el rediseño y la mejora de Pared de Fuego (Firewall), que filtra información que entra hacia una red o una PC y puede detectar e inhibir las acciones de atacantes remotos al equipo. Así, se convierte en una excelente alternativa para defenderse de espías malignos (spyware).

Residuos en su sitio

Proyecto, autores y asesor docente: Patógenos... ¿en casa?, de Romina G. Blanco y Lautaro Dentoni Appap, asesorados por Elisa M. Pese.

Escuela: Instituto San Juan Bosco, Victorica, Provincia de La Pampa.

¿En qué consiste?: En muchas casas, aun sin saberlo, se generan residuos patógenos (por ejemplo, pañales), capaces de originar graves enfermedades. Los objetivos de la investigación fueron informar a la población y crear un proyecto de recolección diferenciada que beneficia a dos barrios de la ciudad.

Un paso alternativo

Proyecto, autores y asesor docente: Paso de San Francisco: una puerta abierta al mundo, de José Daniel Vera y Mara Carrafiello, asesorados por José Gabriel Juana.

Escuela: Municipal Número 1 El Principito, Catamarca.

¿En qué consiste? Propone la integración económica de las provincias del noroeste argentino con Brasil y Chile a través del mejoramiento del Paso cordillerano San Francisco, una vía alternativa a los pasos andinos habitualmente transitados.

El genio desinfectante

Proyecto, autora y asesora docente: Un domisanitario de película, de Camila Giordano, asesorada por Marcela Onelia Nencioni.

Escuela: Nuestra Señora de los Angeles, Rosario, Santa Fe.

¿En qué consiste?: Es un producto innovador, no tóxico ni corrosivo, que al ser viscoso no chorrea sobre superficies verticales y tiene mayor contacto con los gérmenes que debe eliminar. Además, una vez seco, forma una barrera física que inhibe el desarrollo de nuevas bacterias. Es útil en toda la casa.

Falacias en la comunicación

Proyecto, autores y asesor docente: Falacias en la Comunicación, de Lucas Martín Dolcemascolo y Miriam Elizabeth Gómez, asesorados por Virginia Leonor Miranda.

Escuela: Experimental N° 2 Puertas del Sol, San Luis.

¿En qué consiste?: se analizaron artículos periodísticos de los diarios Clarin y Página 12 durante un mismo período referidos a la cancelación de la deuda externa argentina y se verificó un alto número de falacias (en el sentido lógico del término) en ambos medios

Con plástico reciclado

Proyecto, autores y asesor docente: Baldosas de plástico reciclado, de Lucas Yamil Weber Riffel y Miguel Angel Maricoy, asesorados por Renato Daniel Dellagiovanna.

Escuela: Guardacostas Río Iguazú, Comodoro Rivadavia, Chubut.

¿En qué consiste?: permite la utilización de envases de plástico Pet, especialmente de gaseosas, para su reciclaje y la creación de baldosas, que pueden adoptar distintos colores. El método no es contaminante porque los plásticos son licuados, no fundidos.

Nada se pierde

Proyecto, autora y asesor docente: Una alternativa de cultivo que no tiene desechos, de María Cristina Stang, asesorada por Natalia Sofía Gallina.

Escuela: Colegio Provincial de Educación Polimodal , Comandante Luis Piedrabuena, Santa Cruz

¿En qué consiste?: un método que permite cultivar frutas y hortalizas en agua (hidroponía) y que tiene un original sistema de recuperación del agua utilizada para evitar la pérdida de ese vital elemento.

Por la cultura Kolla

Proyecto, autores y asesor docente: Con dignidad Mamá Colanzuleña, de Nahuel Viveros y Nelson Yruja, asesorados por Héctor Fabián Mansilla.

Escuela: Aeronáutica Argentina, Finca Santiago Ruta N° 165, Salta

¿En qué consiste?: el trabajo propone incorporar aspectos del sistema de crianza y de los valores de la cultura ancestral kolla de Colanzulí, un pequeño pueblo salteño, para que sean tenidos en cuenta en la educación de los alumnos que se integran a la escuela.

La feria Semillero

La Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería (ISEF, por sus siglas en inglés) es la competencia para estudiantes secundarios más grande del mundo. En la 58° edición participaron 1211 proyectos y 1512 finalistas de más de 40 países, el 43% de ellos mujeres, una proporción que ha ido incrementándose año tras año. El evento es ya una convocatoria tradicional en Estados Unidos: lo creó y administra Science Service, una ONG con sede en Washington, pero desde 1996 Intel devino su principal sponsor, y provee más de 700.000 dólares anuales en premios para cada una de las 18 categorías de la competencia. La Feria Intel/ISEF 2007 se realizó en Albuquerque, EE.UU, a pocos kilómetros de Rio Rancho, donde Intel tiene su casa central. La feria es un auténtico semillero de nuevos proyectos, a menudo temas poco explorados por científicos y tecnólogos, vinculados por lo general con inquietudes y problemáticas de las ciudades o países de los estudiantes que concursan ganadores o finalistas de más de 550 ferias de ciencia afiliadas a ISEF en todo el mundo. .

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