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Situación en Europa y Estados Unidos

Domingo 24 de junio de 2007

PARIS ( International Herald Tribune ).- La Convención Europea sobre Derechos Humanos ahora incluye el derecho básico a la privacidad de los mensajes electrónicos y visitas a la Red de carácter personal. Tal es, al menos, el precedente sentado el 3 de abril por la Corte Europea de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, en el caso de una empleada de un colegio universitario galés.

El fallo afectará los casos siguientes de derechos humanos que surjan en cualquiera de los 30 países signatarios de la Convención. En el caso testigo, un empleador había observado, recogido y guardado las comunicaciones personales por Internet de una empleada, sin haberle notificado nunca la prohibición o vigilancia del uso personal de la Red.

Según Cedric Manara, profesor de Derecho en la Edhec Business School de Niza, la Corte responde así a un interrogante teórico que, hasta ahora, no se había planteado: ¿tenemos derecho a la privacidad para el uso personal del e-mail e Internet en el lugar de trabajo? Diversos tribunales ya habían tratado la cuestión respecto a las comunicaciones telefónicas -las llamadas particulares efectuadas desde el lugar de trabajo son privadas-, pero no a nuestro uso de la tecnología digital.

"La Corte dictaminó que las comunicaciones por Internet están amparadas por el Artículo 8 de la Convención", dice Manara. Dicho artículo establece: "Todo individuo tiene derecho a que se respete su vida privada y su correspondencia".

"Empero -subraya Manara-, este fallo no prohíbe la vigilancia de las actividades del personal por parte del empleador. La Corte indica que podría ser lícito, siempre y cuando se prevenga de ello a los empleados."

Entonces, si una empresa notifica a su personal en la forma adecuada, los jefes de oficina podrían interceptar y leer los ocasionales mensajes a las familias. Por otro lado, si los empleados ya están prevenidos, de ellos dependerá el uso de Internet en el lugar de trabajo. ¿Cuál será la forma de notificación adecuada? La que se establezca para otros casos testigos. Este fallo regirá para los países signatarios de la Convención (todos los miembros de la Unión Europea, Suecia y otras naciones).

Estados Unidos se atiene a normas laborales y de privacidad diferentes. Allí, el empleador tiene amplio derecho a estar al tanto de todo cuanto hagan sus empleados durante el trabajo. Espiar el e-mail y el uso de la Red es cosa común. "Todo cuanto figure en el contrato de trabajo es válido", advierte Manara.

En el caso galés, la demandante, secretaria del rector del Carmarthenshire College, sospechaba que sus mensajes electrónicos eran observados desde 1999. El demandado, el gobierno británico en tanto administrador del colegio, admitió dicho control, pero dijo que era un medio lícito de establecer si la empleada se excedía en el uso de los medios del colegio para fines personales.

En su fallo, la Corte expresa que la jurisprudencia ha establecido el carácter privado de las llamadas telefónicas. En aquel tiempo, el colegio carecía de una política de vigilancia del uso de los teléfonos, el correo electrónico o Internet por el personal. Por ende, la demandante "tenía expectativas razonables en cuanto a la privacidad" de sus comunicaciones electrónicas. La Corte otorgó a la demandante, Lynette Copland, que sigue trabajando en el colegio, una indemnización de 3000 libras esterlinas por daños y 6000 libras por costas.

Traducción de Zoraida J.Valcárcel

Victoria Shannon

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